El Pleno del Parlament ha aprobado hoy, por apenas un voto, exigir al presidente de la Generalitat que se someta a una moción de confianza o convoque elecciones anticipadas por al «inoperancia» de su gobierno. Ciudadanos, PP y Comunes se han sumado a la moción presentada por el PSC para dejar en evidencia el bloqueo de un Govern no se ha atrevido a presentar presupuestos y ha perdido su mayoría parlamentaria por la negativa a sustituir a los diputados procesados de JxCat.

La CUP ha votado junto a JxCat y ERC, pero la falta de los cuatro votos de Carles Puigdemont, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull que JxCat se ha negado a sustituir para mantener el discurso de la restitución de Puigdemont ha propiciado la más sonora derrota de Quim Torra en lo que va de legislatura. La imagen que intentaron evitar no presentado su proyecto de presupuestos ante la Cámara se ha producido hoy.

«Este Parlament es soberano, y si se tuviera en cuenta el voto de todos los diputados esta moción habría sido rechazada» se ha lamentado tras la votación el vicepresidente y diputado de JxCat Josep Costa. Un argumento que se refiere a la batalla abierta por JxCat para mantener de forma efectiva el acta de diputado de Puigdemont, que les ha llevado a enfrentarse a la propia Cámara llevando a la Mesa ante el Tribunal Constitucional. «Aquí hay diputados que han sido sustituidos y votan y otros que no han querido ser sustituidos y no votan, no tiene ningún sentido lo que acaban de decir» le ha respondido tajante la portavoz socialista Eva Granados.

«Estamos hartos de símbolos y gesticulaciones» le había advertido Granados a Torra en la defensa de la moción. «Qué legitimidad tiene un Govern que no aprueba sus presupuestos y pierde una de cada tres votaciones» se ha preguntado la socialista. «Si están convencidos de su fortaleza presenten moción confianza y sino convoquen elecciones anticipadas; si no gobiernan y han renunciado a presentar presupuestos abandonen».

Cs y Comunes denuncian el electoralismo de la moción del PSC, pese a votar a favor

Los socialistas han recibido finalmente el apoyo de toda la oposición excepto la CUP. Pero no ha sido gratis. Cs y PP les han recriminado no haber hecho nada hasta ahora para evitar el desgobierno de Torra por los intentos de negociación de Pedro Sánchez con el independentismo, mientras los Comunes les han señalado como responsables de la «situación de excepcionalidad» por su apoyo a la aplicación del 155. Los tres partidos han señalado además el electoralismo de la iniciativa, a las puertas de la campaña de las elecciones generales en la que el PSOE necesita dejar atrás sus pactos con el independentismo.

«Compartimos el diagnóstico» ha reconocido la diputada naranja Lorena Roldán, quien ha recriminado al PSC «qué hacían dando coba al independentismo desde el Gobierno, con Sánchez recibiendo a Torra con honores y mendigando una renión». Roldán ha responsabilizado a los socialistas de «darle alas al independentismo, tanto que Torra se atrevió a darles documento de exigencias, se han tragado el marco mental del independentismo vendiendo la unidad de España» ha concluido.

Susana Segovia (CatEC), por su parte, se ha preguntado «cual es el PSC que trae esta moción y qué plantea para salir del conflicto». La portavoz morada ha reclamado saber si es el PSC «del 155 o el PSC valiente que hasta no hace mucho defendía referéndum como solución». Es decir, si se trata de un socialismo decidido a pactar con Cs o dispuesto a reeditar el pacto con Podemos y los independentistas.

Para el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, los socialistas «han generado la falsa sensación de que podían dialogar con alguien que nunca quiso negociar nada que fuera legal», una situación que a su juicio solo se explica porque «Sánchez fue puesto por Puigdemont y fue Puigdemont quien forzó su caída». Pese a ello, el popular ha justificado su apoyo a la moción porque la legislatura catalana «está muerta, no tienen presupuesto, ni plan de gobierno ni apoyo parlamentario sólido» le ha recriminado al independentismo.

Fernández ha recordado que el plan de gobierno presentado por Quim Torra en su investidura tenía cinco puntos: restituir a puigdemont, implementar la republica, recuperar leyes anuladas por el Tribunal Constitucional, redactar una constitucion catalana y los presupuestos. «No han cumplido ni uno» ha señalado Fernández, «no me extraña que la CUP se sienta frustrada, aprobaron un plan gobierno imposible».