Sant Jordi en campaña significa que cada político tiene su libro y cada carpa su petición de voto. Gabriel Rufián ha hecho campaña con el de Raül Romeva, Inés Arrimadas con el de Manuel Valls y Cayetana Álvarez de Toledo ha repartido la Constitución. Un Sant Jordi pasado por agua a primera hora que no ha evitado que la campaña se adueñara del centro de Barcelona para comentar el mensaje institucional de Quim Torra y el debate electoral de TVE. Al primero, la líder de Cs lo ha tachado de «pesado» por utilizar también el día del libro y la rosa para denunciar la supuesta represión al independentismo. Del segundo, Rufián se ha felicitado porque Albert Rivera les introdujera en el debate de anoche.

«Si Rivera me hubiera pedido una foto se la hubiera dado, más que nada porque me metió en el debate, cosa que agradezco habló muchísimo de Cataluña y de nosotros» ha ironizado Rufián, que ha recriminado un debate en el que Pablo Casado y Albert Rivera le parecieron «hermanos» y Pedro Sánchez «va a la suya» sin concretar: «ni chicha ni limoná». Aunque la recriminación más dura se la ha dedicado a su teórico socio, Pablo Iglesias, al que ha reprochado que «en ningún momento habló del referéndum, eso es muy de Podemos, poner en su programa el referéndum y en cuanto tienen un debate generalista que ve muchísima gente se olvidan de ello».

Rufián se ha dirigido además a los dirigentes del PSOE, a los que ha interpelado para preguntarles si «duermen tranquilos» ante la situación de prisión provisional de los procesados por el 1-O. «¿Tienen la conciencia tranquila?» se ha preguntado el candidato republicano dirigiéndose a Pedro Sánchez, Meritxell Batet o Miquel Iceta, a los que ha acusado de «no mover ni un dedo por nuestros compañeros». Consciente de que el PSC es su gran rival en estas elecciones, Rufián ha apelado además a los votantes socialistas «si les da tanta vergüenza, tanta rabia y tanto asco como a nosotros esta situación, son de los nuestros, es igual que apellidos tienen o qué lengua hablan. Y los defenderemos tanto o más que su partido».

Torra y Puigdemont son muy pesados» se lamenta Arrimadas al denunciar la instrumentalización del Sant Jordi

Arrimadas también ha tirado de ironía para concluir que Quim Torra y Carles Puigdemont «son muy pesados». «Ni el día de Sant Jordi, hoy no es protagonista el señor Puigdemont ni los candidatos independentistas, sino los libros y la rosa, son tan pesados que no me extraña que al final no les haga ni caso nadie».

Estamos hartos de que se utilice el dinero público, y el día de Sant Jordi para hacer propaganda independentista. Torra ha usado el dinero de todos para enviar spam separatista el día de Sant Jordi, mandato a la mayoría de los ciudadanos. «Que dejen de bombardear a los catalanes con propaganda independentista»

La candidata de Cs por Barcelona ha protagonizado una de las anécdotas del día cuando se ha encontrado con la esposa de Raül Romeva y candidata de ERC, Diana Riba, que le ha regalado el libro de Romeva «Esperanza y Libertad«, protagonista absoluto en la carpa de los republicanos en el Paseo de Gracia. Una Diana Riba que minutos antes contemplaba con indisimulada satisfacción como los selfies se los pedían a Rufián en la carpa de su partido. «Algún día tendremos que estudiar el efecto fan» ha comentado con sorna.

Escrache a Buch

En un Sant Jordi tranquilo, el único político incomodado por sus rivales no ha sido un candidato, sino el conseller de Interior, Miquel Buch, increpado por militantes de la CUP a su paso por la carpa de JxCat al grito de «torturador». La vecindad entre las carpas de uno y otro partido, en la Rambla Cataluña, han jugado una mala pasada a Buch, que ha intentado obviar el escrache de quienes su gobierno querría tener como aliados parlamentarios.

Nada que ver con el largo paseo protagonizado por la socialista Meritxell Batet por esa misma avenida. Batet ha sido la más madrugadora a la hora de cumplir con la tradición del libro y la rosa, de la mano del candidato socialista a la alcaldía Jaume Collboni -los alcaldables por Barcelona han asumido ha en todos los partidos su papel de teloneros hasta el 29 de abril- y Miquel Iceta. Paseo concluido junto a la carpa de Cs, apunto para comprar el libro «Un país en crisis«, compendio de crónicas de la España de los años 30 del siglo pasado con alguna que otra reminiscencia al presente más inmediato.