Pedro Sánchez ha acudido a Barcelona para intentar amarrar los votos del granero socialista catalán y lo ha hecho en un mitin en el que todos los oradores socialistas han advertido contra el riesgo de la relajación en el último momento y han apelado al voto útil. «La frontera entre avanzar o retroceder puede ser un voto, un esccaño» ha advertido el presidente en funciones que ha reclamado un esfuerzo final porque «no basta con ganar, tenemos que ganar para gobernar y gobernar bien».

Sánchez ha arremetido contra sus rivales de PP y Cs, a los que ha asociado en todo momento con Vox. «La derecha van siempre juntos, juntos a Colón, juntos a tomar vinos y se merecen que el domingo les mandemos juntos a la oposición» ha afirmado para regocijo del publico que ha llenado el Pabellón de la Vall d’Hebrón.

Y se ha mostrado especialmente duro con el líder Cs, Albert Rivera. «Habéis visto que se mueve mucho, verdad» ha preguntado con sorna, tras su comentada hiperactividad al finalizar el segundo debate de televisión. «Empezó en la socialdemocracia, después pasó al centro, la derecha, y ahora la ultraderecha, debe tener un armario muy amplio para todas las chaquetas que se ha cambiado».

Ovación al «no es no» a los independentistas

La mayor ovación se la ha llevado, sin embargo, cuando ha dado garantías a los militantes socialistas catalanes de que no habrá cesiones con los independentistas. Sánchez se ha referido a su apoyo a la aplicación del artículo 155 tras la declaración de independencia para reivindicar su «compromiso con la soberanía de España» y ha descalificado a los líderes independentistas «que en privado te dicen que no va a haber independencia».

A los líderes del PP y Cs les ha advertido que «no es no, nunca es nunca, no va a haber referéndum y no va a haber independencia» ante el entusiasmo de los 4.000 militantes reunidos en el cierre de campaña.

La candidata por Barcelona, Meritxell Batet, ha precedido a Sánchez con un discurso centrado, como el de Miquel Iceta, en reclamar el voto útil y advertir contra el riesgo de un gobierno de derecha. Batet ha insistido en el carácter decisivo de esta comunidad para la victoria del PSOE. «Tenemos la clave» ha asegurado, advirtiendo que «si los socialistas no ganamos en Cataluña tendremos a Vox en el Gobierno de España».

Batet avisa contra las encuestas

Batet ha apelado además a los indecisos advirtiendo contra el voto a Podemos o a los independentistas. «Ante las Unidas hacia ningún sitio, ante la ruptura y el contra riesgo de bloqueo, de la pinza que ya hemos vivido» ha añadido en referencia a la suma de votos de PP, Cs, ERC y JxCat que impidió la aprobación de los presupuestos, «votad socialista».

La ministra ha rechazado además la euforia derivada de las encuestas favorables. «las encuestas son estadísticas, datos, lo que necesitamos son votos· ha señalado.

El candidato socialista a la presidencia de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ha intervenido antes para advertir contra la «triple derecha española y las derechas europeas que quieren romperlo todo». Sin olvidar señalar también a los independentistas. Timmermans ha señalado «a los que quieren dividir, confrontar, saltarse las leyes que todos hemos aprobado» y ha recordado que como  vicepresidente de la UE ya advirtió que «fuera del marco legal, del estado de derecho, no hay democracia».

Timmermans ha dejado claro, sin embargo, que su principal preocupación no es el independentismo sino Vox. Ha defendido a los socialistas europeos como «orgullosamente antifascistas» y ha asegurado, en referencia a PP y Cs, que «seré presidente de la Comisión Europea, pero no a cualquier precio, nunca pactaré con la extrema derecha».

El líder del PSOE ha cerrado así la campaña en Cataluña, comunidad que tanto Pedro Sánchez como Meritxell Batet saben que será decisiva en las aspiraciones socialistas de seguir ocupando el Gobierno. Lo ha hecho con un pabellón de la Vall d’Hebron repleto -4.000 personas según el PSC- y decenas de personas sin poder acceder en la calle, segundo lleno de la campaña tras el mitin de Badalona, en el que se duplicó el mitin en la calle.

El mitin final llega en pleno giro de estrategia de los socialistas, que aseguran ahora que no pactarán con Cs. Así lo afirmó el martes Pedro Sánchez, y Batet ha insitido esta mañana que «no entra en los planes» ya que el partido naranja ha renunciado a las «posiciones centristas» de las que partió para «abrazar» ahora a la «ultraderecha» de Vox.