El dirigente chavista Nicolás Maduro ha tardado horas en reaccionar a la situación de máxima tensión que se vive este martes en Venezuela, después de que Juan Guaidó liberase al opositor Leopoldo López y juntos pidieran la colaboración del Ejército para acometer la llamada Operación Libertad.

Mientras miles de ciudadanos se concentran y hacen frente a las fuerzas chavistas a las puertas de la estratégica base militar de La Carlota, Nicolás Maduro se ha limitado a colgar un mensaje en redes sociales para pedir «máxima movilización popular» y aferrarse al poder. Asegura que comandantes de todas las unidades del país le han manifestado su «total lealtad al pueblo, a la Constitución y a la patria», aunque cada vez son más los uniformados que se concentran con Guaidó en La Carlota. Está previsto que la Asamblea Nacional, que Guaidó preside legítimamente, se reúna frente a la base esta misma tarde.

El chavismo ha reaccionado al alzamiento llamando a sus acólitos a concentrarse frente al Palacio de Miraflores, con dirigentes como Diosdado Cabello tratando de aparentar una normalidad que no es tal. Estados Unidos y la OEA han dado su apoyo total al movimiento iniciado por Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela desde el pasado mes de enero, cuando acabó el mandato de Nicolás Maduro, que se enrocó en el poder tras unas elecciones fraudulentas convocadas por una Asamblea Constituyente creada ad hoc tras su derrota en las elecciones legislativas. España ha valorado que se trata del «peor escenario posible» y ha reclamado la convocatoria inmediata de elecciones.

Horas después del inicio del movimiento, no está confirmado dónde se encuentra Maduro. Pese a que tratan de trasladar la idea de que está en Miraflores, la información de los medios venezolanos apunta a que estaría en realidad en Fuerte Tiuna, sede de la Comandancia General del Ejército, a unos 10 kilómetros al sur de La Carlota.

Mientras tanto, Guaidó permanece junto a Leopoldo López en la Plaza Altamira, donde se ha dirigido megáfono en mano a la población, asegurando que «durante años le hemos hablado a las Fuerzas Armadas y hoy sabemos que no están con el dictador». A metros de allí, la represión en los alrededores de La Carlota cada vez es más dura.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ha intervenido hacia el mediodía venezolano. Ha remarcado que la mayoría de los que estaban en la base aérea, el 80%, se ha retirado porque «había sido engañado». Según Padrino López, «el golpe ha fracasado».

«Un grupo muy reducido de oficiales con armas de guerra, ametralladoras, han apuntado hacia las vías, por donde transita la ciudadanía que se traslada  a sus labores. Es un intento de golpe de Estado de una magnitud mediocre porque entre otras cosas el 80 por ciento de todos los efectivos que fueron y acudieron a ese distribuidor fueron engañados», ha declarado el general Padrino López.

«Es parte de un formato, de una conducta, de engaño, para confundir y llevar al caos y a la muerte a un grupo de hombres que están cumpliendo su misión. Es un acto terrorista y cobarde», ha remarcado en una intervención televisada en los medios oficiales. «Nos volvemos a poner de pie y a mostrar nuestros símbolos patrios». Mientras así hablaba el general, cientos de venezolanos se plantaban desafiantes ante las tanquetas del Ejército chavista.