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Medio millar de policías se irán de Cataluña y tan sólo 26 piden destino en esta comunidad

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Medio millar de policías se irán de Cataluña y tan sólo 26 piden destino en esta comunidad
Policías nacionales, en acto de servicio.

Policías nacionales, en acto de servicio. EP

Resumen:

La situación política por el desafío independentista y la carestía de la vida provocan una 'desbandada' de agentes. Los sindicatos policiales demandan un incentivo económico para evitar el desarraigo y la falta de estabilidad en las plantillas de esta región

Más de medio millar de policías nacionales con plaza en Cataluña ha pedido traslado a otros destinos del país y tan sólo 26 agentes que prestan servicio actualmente en otras provincias han demandado alguna de las vacantes ofertadas en dicha comunidad, escasamente atractiva para los funcionarios por la situación política derivada del desafío independentista y la carestía de vida.

Éstas son las cifras que arroja el concurso general de mérito convocado el pasado 28 de febrero por la Dirección General de la Policía para la provisión de puestos de trabajo en las escalas básica y de subinspección a la espera de que la División de Personal resuelva las eventuales alegaciones -el plazo expiró el pasado miércoles- y eleve propuesta de resolución para su publicación en la orden general. La convocatoria ha de resolverse antes de final de este mes.

En concreto, salían a concurso 2.672 plazas (1.992 de policía, 383 de oficial y 297 de subinspector) en las 17 comunidades autónomas y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, siendo Andalucía (486), Valencia (281) y Cataluña (276) las que concentraban una mayor oferta. Entre las tres suman casi el 40 % del total.

La situación política por el desafío de los independentistas y la carestía de vida, causas de la ‘desbandada’

Según la adjudicación provisional, a la que ha tenido acceso El Independiente, tan sólo se han cubierto 26 vacantes en la comunidad catalana una vez baremados los méritos de los solicitantes. En concreto, cinco en la jefatura superior (se ofrecían 100); cuatro en la comisaría provincial de Tarragona, tres en la comisaría local de Sabadell (Barcelona) y en el puesto fronterizo del aeropuerto de El Prat; dos en H’ospitalet de Llobregat, Sant Adrià de Besòs y Reus; y una en Mataró, Cornellá de Llobregat y Figueres.

De los 27 destinos ofrecidos en Cataluña, para más de la mitad -exactamente 16- no se ha recibido una sola instancia. Se trata de las comisarías locales de Igualada, Manresa, Vic, Vilanova i la Geltrú, Lloret de Mar, Sant Feliu de Guíxols y Tortosa; las comisarías provinciales de Girona y Lleida; las Unidades de Extranjería y Documentación (UED) de Camprodón, La Junquera, Les, Portbou y Puigcerdá, así como los puestos fronterizos de La Seu d’Urgell y del aeropuerto Costa Brava.

En paralelo, 524 policías nacionales que sirven en la actualidad en Cataluña (362 policías, 104 oficiales y 58 subinspectores) han pedido vacantes ofertadas en otras comunidades. Con diferencia, los tres destinos de los que saldrán más agentes rumbos a otros puntos del país son la Jefatura Superior (194) y los puestos fronterizos del aeropuerto de El Prat (102) y La Junquera (37).

El doble que en 2018

En concreto, ese medio millar de agentes sirven en la actualidad en 25 destinos repartidos por toda Cataluña. A saber: la Jefatura Superior, El Prat, H’ospitalet de Llobregat, Terrasa, Manresa, Sabadell, Igualada, Vic, Mataró, Sant Adrià de Besòs, Cornellá-Casteldefells (Barcelona); Girona, La Junquera, aeropuerto Costa Brava, Portbou, Camprodón, Sant Feliu de Guíxols, Puigcerdá, Figueres y Lloret de Mar (Girona); Tarragona, Tortosa, Reus (Tarragona), y Lleida y Seo d’Urgell (Lleida).

Lejos de mejorar, la falta de interés de los policías por continuar en Cataluña se ha agravado. Con motivo del concurso general de méritos convocado por la Dirección General para las mismas categorías en 2018, un total de 270 funcionarios pidieron irse de esa comunidad. Esa cifra casi se ha doblado este año.

Un dato elocuente: la Dirección General pretendía cubrir 100 vacantes en la Jefatura Superior en el último concurso de méritos y sólo recibió 5 peticiones

Para evitar que la comunidad quede desguarnecida por la falta de demanda a la hora de cubrir las vacantes ofertadas y la desbandada de policías, la Dirección General volverá previsiblemente a tomar la decisión que ya adoptó en los últimos años: destinar a Cataluña el grueso de los policías nacionales de nuevo ingreso, a los que se dará destino el próximo mes de julio tras completar durante los dos últimos años su formación en la Escuela de Ávila y su periodo de prácticas. Y es muy posible que se demore la salida de los agentes que ocuparán plazas en otras comunidades hasta que lleguen a Cataluña los nuevos funcionarios.

De acuerdo con los últimos datos aportados al Congreso de los Diputados por el Gobierno, el Cuerpo Nacional de Policía contaba a 30 de abril de 2018 con 2.921 efectivos disponibles en Cataluña (las competencias en materia de seguridad ciudadana corresponden a los Mossos d’Esquadra), cuando su catálogo de activos se cifraba en 4.008 plazas. El déficit de puestos, en consecuencia, superaba el millar (el 80 % en Barcelona).

A juicio de los sindicatos policiales, la única solución para que Cataluña vuelva a ser una plaza deseada por los agentes es que el Ministerio del Interior acceda a abonar un complemento de territorialidad de 600 euros al mes  para ‘fidelizar’ a los funcionarios en esta comunidad  y evitar que la plantilla cada vez se vea más mermada por falta de arraigo. Es un plus similar al que se instauró en el País Vasco y Navarra ante la amenaza de la banda terrorista ETA.

Complemento de 53 euros al mes

En la actualidad, los policías destinados en Cataluña reciben en sus nóminas un complemento mensual de 53,13 euros, menos de un tercio de lo que se abona a los funcionarios que ejercen en la Comunidad de Madrid (184 euros). El coste del alquiler de una vivienda en Barcelona no es muy inferior al que se registra en la capital de España.

«Se ha convertido en un destino de paso. Y eso genera que no haya continuidad en las plantillas, lo que provoca que el agente no conozca la ciudad, ni la tipología delincuencial, ni las particularidades del paisaje y del paisanaje… Cuando el agente toma conciencia de ello se está marchando y el que viene tiene que empezar de nuevo», expone el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Ramón Cosío.

Los sindicatos policiales demandan un incentivo económico para evitar el desarraigo y la falta de estabilidad en las plantillas

Esta organización sindical considera inaplazable que se dé continuidad a las plantillas proyectando las necesidades en materia de personal que tendrá el Cuerpo Nacional a largo plazo, lo que -en opinión del SUP- sólo se logrará en Cataluña si se paga un incentivo económico como el que se abona a los funcionarios destinados en el País Vasco, Ceuta, Melilla o Ibiza.

«De lo contrario, la seguridad que vamos a poder prestar no va a ser todo lo eficaz. Y eso sería un desastre, cuyas consecuencias las hemos podido apreciar en todo lo que sucedió el 1-O en Cataluña. Hay una parte de responsabilidad importante en la descapitalización humana de la Policía Nacional y la Guardia Civil en esa comunidad», apostilla Cosío.

El refuerzo, «objetivo estratégico»

Durante su intervención el pasado lunes en la III Convención Nacional del Sindicato Profesional de Policía (SPP), el director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, cifró en 7.800 la disminución del número de agentes en toda España en relación con 2011 y se refirió al incremento de plantillas «de manera sostenida» como uno de los «grandes objetivos estratégicos». Con una tasa de reposición del 115 % se necesitarían más de seis años para recuperar la dotación anterior.

«Queremos crecer en todos los territorios, especialmente en lugares de interés nacional con cada vez más presencia de Policía Nacional. En Cataluña el año pasado crecimos en más de 300 funcionarios y la intención es avanzar en esa dirección», remachó Pardo Piqueras.