Política

Dos catalanes, Meritxell Batet y Manuel Cruz, al frente del Congreso y del Senado

Podemos se resigna a ocupar sólo la vicepresidencia y la secretaría primera de la Mesa del Parlamento

La ministra Meritxell Batet, en el Congreso.

Meritxell Batet, en el Congreso. EP

Pedro Sánchez redobla su apuesta. Si el independentismo veta al primer secretario del PSC, Miquel Iceta, como presidente del Senado, otra catalana se sitúa al frente del Congreso. El presidente del Gobierno en funciones propone este viernes a la Ejecutiva del PSOE que Meritxell Batet sea la nueva presidenta del Parlamento, tercera autoridad del Estado, y que Manuel Cruz, independiente, doctor en Filosofía y uno de los diputados del ‘no es  no’ a Rajoy, tome las riendas del Senado hasta que la designación de Iceta se desbloquee.

La cúpula socialista se reúne este viernes a las 12:30  para aprobar la propuesta de Pedro Sánchez para presidir ambas Cámaras. Horas antes, Ferraz ha anunciado su apuesta por dos políticos de la confianza del secretario general procedentes de Cataluña. Batet, nacida en Barcelona en 1973 y licenciada en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra, es actualmente ministra de Política Territorial y Función Pública. La también secretaria de Estudios y Programas de la Ejecutiva federal es un máximo exponente del socialismo catalán más ligado al PSOE, sin que por ello haya perdido un ápice de sus convicciones federalistas y la voluntad de revisar las disfunciones del estado autonómico.

Perteneciente a la “generación BlackBerry” del PSC en la que se encuadraban también Rocío Martínez Sempere o Laia Bonet, su trayectoria política se desarrolla sin embargo en el Congreso de los Diputados, donde ha sido diputada por Barcelona durante tres legislaturas, hasta que Pedro Sánchez la incorporó como numero dos por Madrid en la candidatura de 2016. Tras el ostracismo al que la llevó su matrimonio con José María Lasalle, uno de las jóvenes promesas del PP con rango de secretario de Estado en el primer Gobierno de Rajoy, y que ya se ha disuelto, volvió a la primera línea política de la mano de Pedro Sánchez, del que ha sido una de sus más files defensoras, especialmente durante la revuelta de los barones de 2016.

Cruz, nacido en Barcelona en 1951, es catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de la ciudad condal. Colaborador habitual de medios de comunicación como El País, El Confidencial, Catalunya Ràdio y la Cadena SER, ocupó como independiente el puesto número dos de la lista por Barcelona del Partido de los Socialistas de Cataluña encabezada por Meritxell Batet para las elecciones al Congreso de Diputados de 2016.​

Al igual que Batet, Cruz fue uno de los 15 diputados del grupo socialista que votó contra la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno en 2016 desobedeciendo el mandato de la Gestora de optar por la abstención. Presidió la Asociación «Federalistas de Izquierdas» entre 2013 y 2016, de la que ha sido nombrado vocal de honor.

La primera reacción política de este nuevo gesto hacia Cataluña ha llegado, precisamente, desde Barcelona. El líder del PSC, Miquel Iceta, ha aplaudido que el PSOE haya decidido situar a una federalista como Meritxell Batet en la presidencia del Congreso: «Es dirigente PSC, ha sido ministra, diputada, profesora de derecho constitucional; lo tiene todo», ha afirmado.

En una entrevista en RAC1, el líder de los socialistas también ha celebrado la elección de Manuel Cruz, que fue el número uno del PSC al Senado el 28-A, para asumir la presidencia de la Cámara alta, un día después de que el independentismo impidiera que el propio Iceta pudiera aspirar a ese puesto. «Creo que es una elección fantástica y una demostración evidente de que Sánchez se toma muchas cosas muy seriamente. Manuel Cruz es un independiente, filósofo, un hombre que no es político profesional y de sensibilidad federal. Es una noticia fantástica», ha subrayado.

Según Iceta, con estos nombramientos el Gobierno manda el siguiente mensaje a la sociedad catalana: «Para nosotros el problema político es muy importante, la línea de inspiración federal es la buena y la sociedad catalana puede contar con el PSOE y Sánchez como un amigo y aliado».

Vicepresidencia para Podemos

Por otro lado, el grupo parlamentario socialista y el de Unidas Podemos han alcanzado un acuerdo para la conformación de la Mesa del Congreso que le otorgan la vicepresidencia primera y la secretaría primera al partido de Pablo Iglesias.

Unidas Podemos ha elegido a Gloria Elizo (Unidas Podemos) y a Gerardo Pisarello, de En Comú, para ocupar respectivamente la Vicepresidencia primera y la Secretaría primera de la nueva Mesa del Congreso que se elige el próximo martes.

El PSOE asegura que el objetivo prioritario de ambas formaciones es que la Mesa del Congreso cumpla debidamente sus funciones como órgano de gobierno, evitando así que «vuelva a producirse el bloqueo sistemático y partidista que PP y Ciudadanos llevaron a cabo durante la última legislatura sobre un gran número de iniciativas tomadas en consideración por la mayoría de la Cámara».

Como adelantó El Independiente, Pablo Iglesias solicitó a Pedro Sánchez en la reunión que mantuvieron en Moncloa que Podemos tuviera «caras reconocibles» en la Presidencia del Congreso y en algunos ministerios. Ésa era su condición principal para votar a favor de la investidura del candidato socialista.

Por su parte, el Gobierno enfría esas pretensiones. Fuentes de Moncloa señalan que la situación ahora es muy diferente a la de 2016, cuando Pedro Sánchez necesitaba el apoyo de Podemos para una investidura que resultó fallida. “Entonces los teníamos en la nuca, ya no”, recuerdan fuentes de Moncloa, que subrayan que la suma de los 123 diputados del PSOE y los 42 de Unidas Podemos no son suficientes para hacer presidente a Pedro Sánchez. Al necesitar más apoyos, el respaldo de Pablo Iglesias no resulta decisivo y le resta fuerza en sus pretensiones, según las fuentes.

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