Los tres diputados de JxCat procesados por el 1-O y suspendidos por la Mesa del Congreso, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull, no tienen intención de renunciar a su acta de diputados. Así se lo trasladaron ayer a la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, cuando ésta les visitó en la prisión de Soto del Real para preparar la reunión que Borràs ha mantenido hoy con Felipe VI, dentro de la ronda de contactos con el monarca para proponer candidato a la investidura.

La decisión de los tres procesados por el proceso independentista allana la investidura de Pedro Sánchez en segunda ronda, después de que la Mesa del Congreso acordara mantener la mayoría pese a la suspensión de estos diputados. Sin embargo, la mayoría simple bajaría a 173 diputados sin el voto de los tres suspendidos. Una mayoría al alcance de Pedro Sánchez con los apoyos del PSOE, Podemos, PNV, Compromís y el Partido Regionalista de Cantabria, si finalmente se confirma la abstención de los dos diputados de Navarra Suma.

Fuentes de JxCat han apuntado que se trata de una «decisión personal» de los tres políticos procesados por el Tribunal Supremo, y añaden que la candidatura de Jordi Sánchez, Rull y Turull nunca fue una candidatura simbólica.

Sin contacto con Pedro Sánchez

Al margen de los tres diputados suspendidos, Borràs ha destacado tras la reunión en la Zarzuela la incomodidad de los independentistas catalanes por el hecho de que Pedro Sánchez no se haya puesto en contacto con ellos para negociar la investidura. Borràs ha confiado en que el presidente en funciones acabe dialogando sobre Cataluña con el fin de tratar de dar una solución a un problema, a su juicio, «político», pero reconoce que «de momento» no parece tener mucha disposición o «lo disimula mucho».

La dirigente independentista, que fue consellera con Carles Puigdemont, asegura haber ido a ver al Rey para ser la «voz» del cabeza de lista de JxCat, Jordi Sánchez, al que el Tribunal Supremo rechazó dar permiso para acudir a la audiencia con el Rey, según Borràs para «ahorrar» a Felipe VI la «incomodidad» de verse con un «preso político» y, por ende, «dañar la imagen de la Corona».

La independentista no ha avanzado al Rey su posición ante una eventual investidura de Sánchez porque el socialista aún no se ha puesto en contacto con nadie de su partido para saber si está o no dispuesto a apoyarle. Pero, en todo caso, sí que le ha dejado claro que el aspirante a La Moncloa debe ser alguien con capacidad y dispuesto a dialogar y a solucionar «un conflicto de naturaleza política».

La diputada de Junts ha recalcado que durante la campaña ha visto a un Pedro Sánchez asegurando que «nunca jamás» atendería el derecho a la autodeterminación de Cataluña, lo que, en su opinión, no son «las mejores credenciales» para el diálogo. En todo caso, «quiero pensar que reúne esas condiciones, pero de momento lo disimula mucho», ha apostillado.

Mensajes de Sánchez y Puigdemont

Durante su conversación con el monarca, que se ha extendido durante 50 minutos, Borràs ha entregado a Felipe VI una carta personal de Jordi Sánchez y se ha presentado como «votante» del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, recalcando que, aunque los catalanes «no tienen Rey», acudía a esa cita porque éste se había convertido en «un actor político relevante» a raíz de esa consulta.

En concreto, ha echado en cara al Jefe del Estado que, tras el 1-O, en lugar de haber jugado «un rol más discreto», decidió pronunciar un discurso dos días después, lo que le acabó convirtiendo en un «actor de parte» y provocando que «muchas personas, incluso monárquicas y no independentistas, sintieran que el Rey estaba tomando parte en la situación». A su juicio, Felipe VI «ignora la realidad» que vive actualmente Cataluña y cree que «primero era necesario conocerla y hacer el esfuerzo de comprenderla».

Borràs también le ha entregado el dictamen del Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias» de la ONU -informe que el Rey ya conocía-, momento en el que la diputada ha advertido al monarca de que los independentistas no se iban a rendir y que «la represión no tendría los efectos que persigue».

Durante la audiencia, Borràs también ha tenido oportunidad de hablar con el Rey sobre la situación de Carles Puigdemont, huido a Bélgica, y se ha permitido trasladarle un comentario del expresidente catalán sobre su persona: «Me gustaba más como Príncipe de Girona que como Rey de España», unas palabras ante las que, según la diputada de Junts, Felipe VI ha sonreído.