Política

Sassoli, otra mala noticia para Puigdemont en la presidencia del Parlamento Europeo

Pese a proceder de familias políticas distintas, el nuevo presidente de la Eurocámara no cuestionó el reciente veto de Tajani a Puigdemont y Comín. Vicepresidente desde 2014, la noche del 1-O criticó el discurso de los independentistas.

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Sassoli, otra mala noticia para Puigdemont en la presidencia del Parlamento Europeo
David-Maria Sassoli, junto a su predecesor Antonio Tajani este miércoles en el Parlamento Europeo.

David-Maria Sassoli, junto a su predecesor Antonio Tajani este miércoles en el Parlamento Europeo. EFE

Resumen:

El 1 de octubre de 2017, mientras el mundo digería las imágenes que habían llegado desde España durante toda la jornada y el Gobierno afrontaba su mayor crisis de imagen internacional, un político italiano esperó a la noche para tuitear. Con más calma. «Los catalanes que están en la plaza no piensan en los problemas que les acechan: el proceso de adhesión a la UE, el bloqueo de la financiación, la salida de Schengen y de los tratados comerciales», advertía el mensaje, junto a una foto de votantes independentistas que celebraban la proclamación de resultados del referéndum ilegal.

Quien escribía era David-Maria Sassoli, un periodista de larga trayectoria informativa en la RAI -presentó sus telediarios de máxima audiencia- reconvertido a político en el año 2009, cuando desembarcó en Bruselas de la mano del Partido Democrático. Renovó mandato en 2014 y durante la última legislatura comunitaria ocupó una de las vicepresidencias de la Eurocámara, al costado del popular Antonio Tajani. Este miércoles ha sido escogido como su sustituto: presidirá el Parlamento Europeo los próximos dos años y medio.

Su elección ha sido un toque de atención al establishment que horas antes había acordado el reparto de poder en el Consejo Europeo. Populares y liberales acordaron no presentar candidato a la presidencia y apoyar a la opción de los socialdemócratas. Se habló toda la tarde del búlgaro Sergei Stanishev, que debía representar una cierta cuota de poder para el este de Europa.

Al costado de Tajani

Sin embargo, el grupo parlamentario de los socialistas, liderado por la española Iratxe García, decidió impulsar la candidatura de Sassoli. Salió elegido en segunda votación con 345 votos, muchos menos de los 442 que debía haber sumado junto a populares y liberales. Quiere decir esto que muchos parlamentarios del EPP votaron por el candidato de los conservadores Jan Zahradil -grupo que integra a Vox en el PE, y que fue segundo en las votaciones-, y otros tanto socialdemócratas se rebelaron contra el acuerdo y votaron por Ska Keller, la líder de los Verdes, que fue tercera. La española Sira Rego, impulsada por Izquierda Unida, no superó los 43 votos en ninguna de las rondas.

La elección de Sassoli niega otra buena noticia para el independentismo catalán, que había confiado en Keller pero seguirá sin encontrar facilidades en la Mesa de la Eurocámara para desarrollar su estrategia de confrontación institucional en Europa. Durante su etapa como vicepresidente, Sassoli ha seguido mayoritariamente la línea dura de su compatriota Antonio Tajani, pese a proceder de familias políticas opuestas. En la última controversia con Carles Puigdemont y Toni Comín, a los que Tajani negó la acreditación temporal y posteriormente su adquisición del acta de eurodiputados si no cumplían primero con la legislación española, Sassoli no levantó la voz.

De los 14 vicepresidentes que forman la Mesa del Parlamento Europeo, al menos cinco protestaron o pidieron explicaciones adicionales sobre la posición de Tajani. Fueron el checo Pavel Telicka (liberal), la francesa Sylvie Guillaume (socialista), el polaco Zdzislaw Krasnodebski (conservador), la finlandesa Heidi Hautala (verdes) y el italiano Fabio Massimo Castaldo (Movimiento 5 Estrellas). Sassoli no dio pábulo a las quejas de Puigdemont, después desautorizadas por el Tribunal General de la Unión Europea, que denegó este lunes las medidas cautelares solicitadas por el expresidente de la Generalitat para poder estar en la sesión inaugural del Parlamento.

Somos hijos y nietos de quienes encontraron el antídoto contra el nacionalismo que envenenó nuestra historia’, ha dicho en su discurso inicial

Desde el grupo socialista trasladan la firmeza de la posición de Sassoli en pro del Estado de Derecho y contra la actitud del independentismo catalán, frontalmente opuesta a la Constitución Española. Tal y como manifestó el 1 de octubre de 2017, cuando su posición le costó ciertas críticas entre sus seguidores en una de las jornadas con más tensión acumulada de los últimos años.

Sassoli, no obstante, defendió su postura y pese a calificar de «gravísimas» las imágenes que se vieron por televisión durante todo el día, no compró el argumentario independentista. «Europa sólo puede intervenir si hay una negociación entre Cataluña y Madrid. O si lo pide España, no una de sus regiones», escribía en respuesta a un seguidor que reclamaba la intervención de Bruselas en la crisis, una de las máximas aspiraciones a las que el independentismo ha apuntado, sin éxito, durante los últimos dos años.

En otro mensaje, Sassoli insistía en la importancia de preservar la unidad de los Estados que componen actualmente la Unión Europa: «La atomización no beneficia a nadie. Una Europa de ‘estaditos’ se vería desbordada».

«No somos hijos ni nietos de los accidentes de la historia, que fue escrita con dolor, basada en el deseo de libertad y justicia, en los manantiales reprimidos con tanques. Somos hijos y nietos de quienes encontraron el antídoto contra el nacionalismo que envenenó nuestra historia», ha dicho este miércoles durante su elección, en un discurso en el que ha recordado que «el nacionalismo puede producir conflictos destructivos».

Preguntado por problemas que afectan a Europa y a la Eurocámara, como Cataluña y el Brexit, se ha limitado a subrayar que es «un hombre de diálogo» y que su puerta «siempre está abierta» para todo el mundo.