El PP de Madrid confía en ir a finales de la semana que viene, en concreto los días 18 y 19, a un debate de investidura en la Comunidad, esta vez sí, con candidata, la popular Isabel Díaz Ayuso. Coincidiría con la murciana, que también podría celebrarse la próxima semana donde las negociaciones a tres bandas PP-Ciudadanos-Vox padecen haber alcanzado velocidad de crucero.

Precisamente, la posición más suave de Vox, cuyo líder, Santiago Abascal ha rebajado el tono de la exigencia de modo que el acuerdo ya no tiene que pasar por una firma a tres ni por una reunión con Albert Rivera, allana el camino. De hecho, la fórmula  propuesta por Diaz Ayuso, de modo que el acta parlamentaria, el diario de sesiones de la investidura, sirva a modo de «pacto a tres», parece haber recibido el visto bueno de su socio de coalición, Ignacio Aguado, y  de Rocío Monasterio.

Madrid confía en el efecto contagio de Murcia

El PP madrileño está más optimista aunque no termina de confiarse en un proceso  que ha estado marcado por una especie de «ducha escocesa». Fuentes populares señalan que, efectivamente, la investidura podría tener lugar a finales de la semana que viene si los otros dos interlocutores terminan de «dar su brazo a torcer».

No obstante, uno de los negociadores populares ejemplifica muy bien esa sensación de montaña rusa al confesar que «yo ayer pensaba que así sería, pero hoy tengo mis dudas». Se impone la cautela. Madrid espera en muy buena medida lo que pase en Murcia. Si  finalmente hay acuerdo para ir a investidura los días 17 y 18 con la que hacer presidente autonómico al popular Fernando López Miras, puede contribuir a desatascar Madrid. A fin de cuentas resultaría difícil de justificar cómo es posible un acuerdo a tres en Murcia y no en Madrid con los mismos actores políticos.

El «tripartito» puede sacar la investidura en primera votación

El pasado miércoles se celebró un inédito pleno de investidura sin candidato, a pesar de la disponibilidad del socialista Ángel Gabilondo a presentarse al mismo puesto que cuenta con el apoyo de su Grupo, de Más Madrid y de Podemos. Al menos, la cita en la Asamblea sirvió para poner en marcha el plazo de dos meses antes de abocar a los madrileños a unas nuevas elecciones autonómicas.

Hay un detalle nada desdeñable. Que ahora se barajen los días 18 y 19, esto es, jueves y viernes, significa que confían que la investidura salga en primera vuelta, por mayoría absoluta, con los 12 diputados autonómicos de Vox. Una segunda vuelta, que sólo necesitaría de mayoría simple, debería celebrarse un día tan atípico como el domingo 21, aunque teniendo en cuenta la deriva que está tomando la política, todo es posible.