Política

Carmen Calvo se reafirma: el feminismo es "patrimonio" del socialismo

Carmen Calvo.

Carmen Calvo. EP

El feminismo es, junto al sindicalismo, «patrimonio» del socialismo. Así se ha reafirmado este martes la secretaria de Igualdad del PSOE y vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, que se ha negado a rectificar sus declaraciones del pasado domingo después del aluvión de críticas que ha recibido. En un acto de partido, la ministra aseguró que el feminismo se gestó en el seno del socialismo a lo largo de sus años de historia y que, por tanto, el feminismo “no” es de “todas”. “El feminismo es de todas, no bonita, nos lo hemos currado en la genealogía del pensamiento progresista, del pensamiento socialista”, afirmó.

Este martes, en una entrevista en Al Rojo Vivo de la Sexta, Calvo se ha negado a rectificar. «El feminismo y el sindicalismo son los únicos dos movimientos que contestan al capitalismo y al patriarcado desde hace 200 años. Son producto del movimiento revolucionario francés y de las ideas ilustradas que siguen en pie», ha insistido. «Yo soy feminista desde que tengo quince años, yo no he ido nunca a una manifestación a lo largo de mi vida para pedir el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, las políticas de discriminación positiva o la democracia paritaria nunca con las mujeres de la derecha, nunca», ha afirmado.

Decir que el feminismo es transversal «es como si en este momento el socialismo fuera patrimonio de todos porque el socialismo ha hecho una aportación muy importante a la democracia con el concepto del estado del bienestar», ha comparado. «El feminismo tiene una historia larga, una trayectoria de contenidos que están en el campo progresista sin duda de ningún tipo», ha insistido. No obstante, la vicepresidenta ha reconocido que «eso no significa que los partidos de derechas se puedan acercar a posiciones que ahora son importantes, que ya son aceptables», ha explicado, para insistir en que el feminismo es «un patrimonio que pertenece a un movimiento revolucionario desde hace mucho tiempo, que nadie puede negar y que nadie puede borrar», ha insistido.

Según Calvo, hace apenas seis o siete años, ser feminista todavía significaba «ser denostada» y durante su juventud era «prácticamente un insulto que recibíamos». «Ahora cuando este término ha sido por fin aceptado en la política y respetado, ¿el patrimonio se diluye, la historia desaparece, la verdad de lo que ha signaficado no existe? Dudo mucho de que en el campo conservador estén dispuestos a poner en tela de juicio al patriarcado», ha relatado.

Durante su conferencia el pasado domingo, Calvo criticó a quienes se ‘adueñan’ del feminismo poniéndole “etiquetas”: “No atinan ellos, quieren ponerle una etiqueta al feminismo, están locos por ponérsela, primero feminismo transversal, luego feminismo liberal. ¿Esto que es?”, se preguntó.

“Como esto del feminismo va a funcionar en la agenda política, ya si acaso me lo quedo y termino yo, pero como no sé cómo funciona el artefacto, no se qué nombre ponerle”, dijo en alusión a aquellos partidos que ponen “etiquetas” al feminismo.

Se refirió a “la derecha”, que a su juicio ha vuelto a “poner el tiro” en el feminismo, pero también en el movimiento LGTBI, al “dar alas al machismo de manera evidente y soterrada”. “Y ya de paso que me llevo a las mujeres, a las progresistas, a las feministas, pues de paso me llevo también al movimiento LGTBI, porque siempre hemos sido aliados de esa diversidad de la identidad”, relató en su crítica.

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