Cuando más tensas parecían las negociaciones entre PSOE y Podemos para formar Gobierno tras la ruptura anunciada públicamente en la radio por Pedro Sánchez, en la formación morada de pronto brota el optimismo. O al menos de puertas para afuera: «Iglesias está muy tranquilo», dicen en su círculo, ajenos a la ira del presidente en funciones. «Lo ideal sería pactar un Gobierno de coalición en julio, pero si no fuese posible confiamos en que se forme en septiembre». En el radar, dos investiduras autonómicas que importan mucho: Murcia y, sobre todo, Madrid.

El responsable de pactos poselectorales, Pablo Echenique, un habitual a la hora de repartir leña en Podemos, transmitió la misma confianza este lunes preguntado en televisión: «Por nuestra parte no están rotas las negociaciones», declaró. Y añadió a los periodistas que, de depender de su formación, estarían «dispuestos» a sentarse con Sánchez «dentro de 15 minutos».

La dirección no piensa transigir con la consulta a pesar de las críticas de Andalucía o Espinar

La dirección morada no piensa transigir con la consulta de dos preguntas a sus más de 190.000 inscritos en la que las dos opciones son si Gobierno de coalición o si dar apoyos a un Gobierno monocolor del PSOE desde fuera; no la van a modificar o a retirar a pesar de las críticas internas de Teresa Rodríguez, de la rama andaluza podemista o de Ramón Espinar.  Repiten el mantra de que «la negociación no puede romperse porque no ha empezado». «El PSOE desde hace un mes negocia a través de los medios, pero eso no es negociar», refutan.

De acuerdo con esta línea, se han terminado las concesiones pero siempre con la mano tendida para negociar. «Ya hemos cedido más de lo que se puede ceder», dicen en el partido sobre el desafío que Iglesias hizo a Sánchez de presentarse conjuntamente a la investidura para ver si consiguen los apoyos suficientes de partidos nacionalistas y regionalistas. Refuerzan esta idea con otra abdicación, la de retirar la propuesta de referéndum de independencia para Cataluña y asumir los postulados del PSOE con el conflictivo procès.

Nunca hemos exigido cargos, ni ministros, ni la Vicepresidencia», aseguran

Por eso, de allanarse en los próximos días las investiduras de los populares Isabel Díaz Ayuso y Fernando López Miras en Madrid y Murcia, en ambos casos necesitados de los votos de Vox, en Podemos se cree que Sánchez empezaría a aflojar. «Nosotros nunca hemos exigido cargos, ni ministros, ni la Vicepresidencia, ni sillones», aseguran.

En esta guerra de desgaste, que va camino de durar tres meses, los morados creen que Sánchez no puede arriesgarse a ir a unas elecciones generales sin garantías de sumar nuevamente mayoría, a pesar de lo que diga el CIS. Se insiste en el rechazo de PP y Ciudadanos a pactar con Sánchez y se afirma que ésta sería la primera opción del PSOE sin titubeos.

En esta guerra de desgaste se cree que Sánchez no puede arriesgarse con otras elecciones

En privado se cree ciegamente en otra de las letanías que se corean públicamente, la de «al PSOE se le terminan las excusas». Impera el convencimiento en Podemos de que si Sánchez no tiende la mano para un gobierno de coalición, la lógica se impondrá porque es la única manera de obtener los 176 diputados.

Igualmente se ironiza sobre la irritación de Sánchez. El presidente del Gobierno criticó el lunes en la Cadena Ser que Iglesias calificara de «idiotez» la propuesta socialista de nombrar independientes. Y esto dice una fuente no oficial pero bien relacionada dentro de Podemos: «Nos parece efectivamente una idiotez apostar por un Ejecutivo tecnócrata sin intentar sumar antes mayoría absoluta en el hemiciclo con los cargos que ha nombrado la gente».