Ursula von der Leyen será la primera mujer que presida la Comisión Europea a los 60 años de su creación. Con un discurso ecologista, europeísta y feminista la hasta ahora ministra alemana de Defensa ha afrontado esta jornada histórica en el Parlamento Europeo. Finalmente ha recabado el apoyo de 383 votos a favor, 327 en contra, 22 abstenciones y uno nulo. Necesitaba 374 para lograr hacer Historia y lo ha logrado por nueve apoyos. Su antecesor, Jean-Claude Juncker, obtuvo 442 votos. Esta mayoría tan ajustada hace prever una legislatura complicada.

Ha prometido una agenda ecologista, feminista y social en un claro guiño a los socialdemócratas, que se han manifestado divididos. Finalmente ha sido decisivo el respaldo de los conservadores del partido polaco Ley y Justicia, así como los británicos europeístas, que saldrán de la Eurocámara en cuanto se aplique el Brexit.

Con el recuerdo a Simone Veil, primera mujer que presidió el Parlamento Europeo, hace casi 40 años, la alemana Ursula von der Leyen (Bruselas, 1958) ha arrancado la jornada en Twitter y en su discurso en Estrasburgo. «El coraje de los pioneros y las pioneras como Veil me ha inspirado en mi visión de Europa», ha dicho en una intervención en la que ha alternado francés, inglés y alemán. En su mensaje final, volvía a aludir al coraje con una cita de Tucídides. «El secreto para la felicidad es la libertad. El secreto para la libertad es el coraje». Y apuntillaba: «Tengamos coraje juntos».

El Partido Popular Europeo (PPE), el más numeroso en la Eurocámara con 182 eurodiputados, ha sido su mayor defensor, a pesar de que el Consejo Europeo descartó a su Spitzenkandidat, el también alemán Manfred Weber. Los liberales, ahora llamados Renew Europe al integrar al partido de Macron, han mostrado confianza en la candidata que tan oportunamente puso sobre la mesa el presidente francés el pasado 2 de julio. Tras el rechazo a Weber y al socialdemócrata Frans Timmermans, emergió el nombre de la francófila Ursula von der Leyen, quien ha tenido que prometer que mejorará el sistema de los Spitzenkandidaten para seducir a los socialdemócratas y a la vez que promoverá que haya listas transnacionales, como quieren los liberales.

Los socialdemócratas han votado divididos. Entre los 154 eurodiputados de la segunda familia política del Parlamento Europeo los más críticos con Ursula von der Leyen han sido los alemanes del SPD. El ex presidente del Parlamento Europeo y ex líder del SPD Martin Schulz calificó a Von der Leyen como «la peor ministra del gabinete» de Angela Merkel. La canciller tuvo que abstenerse en la votación del Consejo sobre su aliada y antigua delfín por el rechazo de sus socios en la Gran Coalición. Franceses y belgas tampoco aceptan a Von der Leyen, mientras que españoles y portugueses han apostado por darle un voto de confianza.

La presidenta del grupo de socialistas y demócratas, la española Iratxe García, anticipó en su intervención durante la mañana que la familia socialista no quería provocar una batalla institucional. «No queremos una crisis institucional que retrase aún más los cambios que Europa necesita, pero precisamos garantías de que Europa será capaz de sentar las bases de un futuro sostenible para todos los europeos y para nuestro futuro común». Tras su reunión vespertina, el grupo socialdemócrata pedía el apoyo a Von der Leyen, aunque dejaban claro que se mantendrían «vigilantes» para que cumpla con los compromisos adquiridos. No todos han hecho caso de la recomendación. Alemanes, belgas, griegos y franceses votaron en contra.

A pesar de sus compromisos con la lucha contra el cambio climático, el grupo de los Verdes/Izquierda Unitaria se manifestó en contra de Ursula von der Leyen. A juicio de Ska Keller, cabeza de lista ecopacifista y también alemana, Von der Leyen ha prometido el cielo para lograr la elección pero no ha concretado por lo que consideran que no es fiable. Además, le reprochan que no sea fruto del sistema de los Spitzenkandidaten. Por distintas razones se han opuesto los euroescépticos, desde Nigel Farage, hasta el español Hermann Tertsch, de Vox, integrado en Conservadores y Reformistas, que ha reprochado a Von der Leyen que se haya inclinado hacia los socialdemócratas.

Compromiso europeísta

Para ganar el apoyo de los socialdemócratas Ursula von der Leyen ha presentado una agenda social muy sólida, con una promesa sobre el salario mínimo y el seguro de desempleo, ecologista, con un gran plan verde en sus primeros 100 días y mayores reducciones de emisiones, y feminista, ya que la Comisión que presidirá a partir del 1 de noviembre será paritaria. Menos del 20% de los comisarios hasta ahora han sido mujeres. Cada país ha de proponer a un hombre y una mujer para cada cargo.

La designación de Ursula von der Leyen nació con un pecado original. Los jefes de Estado y de Gobierno se reunieron para elegir los cinco puestos más importantes de la Unión Europea el 30 de junio y no encontraron el consenso necesario. Volvieron a hacerlo el 1 de julio y después el 2. Después de 50 horas de conversaciones, descartados los dos principales Spitzenkandidaten, el popular Manfred Weber y el socialdemócrata Frans Timmermans, el presidente francés puso sobre la mesa el nombre de Ursula von der Leyen, ministra alemana de Defensa. Fue una sorpresa que hizo cierta una vez más esa frase sobre cómo en estos cónclaves quien entra Papa sale cardenal.

Al ser alemana la candidata a presidir la Comisión Europea, Macron pudo colocar a una francesa al frente del Banco Central Europeo, Christine Lagarde. Como presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, liberal, sustituirá al polaco Donald Tusk, y al frente de la diplomacia comunitaria estará el socialista español Josep Borrell. Ya preside el Parlamento Europeo el italiano del Partido Democrático Daniel Sassoli, y a mitad de mandato será reemplazado por el popular Manfred Weber. A Macron la jugada le salió redonda.

Por ese proteccionismo de Macron, y por ser fruto de un cónclave con gran peso franco-alemán, Von der Leyen llega a la Comisión Europea con una deuda pendiente con el Parlamento Europeo. De ahí su compromiso de mejorar el sistema de los Spitzenkandidaten, que busca dar mayor poder a los ciudadanos. Sin embargo, es cierto que sin listas transnacionales el sistema es imperfecto. La mayoría de los socialdemócratas, que lamentan que a Timmermans le descartara el primer ministro húngaro, Viktor Orban, se han dado cuenta de que Von der Leyen va más allá de aquellos que eligieron su nombre.

Ursula von der Leyen ha reconocido que su discurso eran palabras pero que esta dispuesta a hacerlas realidad. En apenas 10 días se ha reunido con todos los grupos políticos y se ha mostrado cercana y a la escucha. Ha reclamado más Europa en el mundo, una Europa más verde y más social, con un mayor papel de las mujeres. Va a necesitar coraje para afrontar los retos. Pero esta europea de nacimiento y formación está dispuesta a pasar a la Historia con letras mayúsculas.