La izquierda independentista que aglutina a ERC, con quince diputados, y EH Bildu, con cuatro, optará por la abstención en la segunda votación de investidura prevista para esta tarde en el Congreso de los diputados. Lo han anunciado los dos partidos en una comparecencia a sólo cuatro horas de que la Cámara Baja celebre una nueva votación a la candidatura de Pedro Sánchez que parece abocada a no salir adelante. Ambas formaciones han venido insistiendo en que no serían un obstáculo a la elección de Pedro Sánchez y por ello han optado por la abstención en esta segunda votación en la que el aspirante a la presidencia del Gobierno sólo requiere de más «síes» que «noes».

En una comparecencia conjunta de ambas formaciones, ERC ha anunciado que pasa del voto en contra de la primera votación del martes a la abstención para no ser un obstáculo. Rufián se ha mostrado duro por el modo en el que Sánchez e Iglesias afrontan el proceso de negociación y en especial por tener la mira puesta en una nueva convocatoria electoral: «Llamar a la gente a votar el 10 de noviembre es de una enorme irresponsabilidad, es negligente, estamos convencidos de que si hoy no alcanzan acuerdos significará la muerte política del señor Iglesias y el señor Sánchez». Ha llamado a la responsabilidad de ambos y un cambio de actitud, «que hagan el favor de dejar de amenazarse, de enviarse ultimátum, que hagan el favor de sentarse en la mesa de negociación».

Por su parte la portavoz de EH Bildu ha reiterado su compromiso de no «bloquear ni obstaculizar» una posible investidura. Se ha reafirmado en el compromiso de no facilitar «ni por acción ni por omisión» a un posible gobierno «de la derecha y la ultraderecha». Para EH Bildu abocar  a la ciudadanía a unas nuevas elecciones sería una «irresponsabilidad histórica de enorme gravedad».

Las dos formaciones independentistas han apelado a Sánchez para que levante los vetos impuestos a Unidas Podemos y a la formación de Iglesias a que dé por válida la oferta hecha por el PSOE que se puede considerar como «éxito extraordinario».

«Que nos pasen por encima»

Durante la primera sesión del Pleno de Investidura del pasado martes el portavoz de ERC apeló a Unidas Podemos y al PSOE a explorar hasta el último minuto la posibilidad de cerrar un acuerdo ante el riesgo de que un fracaso abriera la puerta a un Gobierno de la derecha. Rufían llegó a asegurar que de no progresar un pacto entre las izquierdas «nos mereceríamos que los hijos de Aznar y Don Pelayo nos pasarán por encima». El líder de ERC llegó a tildar de «irresponsable y negligente» forzar unas nuevas elecciones inciertas en su resultado. Incluso afeo el modo en el que socialistas y morados han escenificado la negociación «sacándose los ojos» y permitiendo que las formaciones conservadoras estén «aplaudiendo con las orejas».

Desde la izquierda abertzale, su portavoz Mertxe Aizpurua aseguró el pasado martes que EH Bildu estaría dispuesta a facilitar la presidencia de Sánchez pero le cuestionó que aplique con ellos un «apartheid político» negándoles el diálogo. Preguntó al candidato del PSOE cuál de sus perfiles quiere desarrollar en el próximo Gobierno que aspira a presidir, «¿seguirá enarbolando el 155 como amenaza?», le preguntó. Aizpurua le recordó que la abstención no sería en ningún caso «un cheque en blanco».

Urkullu llama al acuerdo

Esta mañana también se ha pronunciado el lehendakari Iñigo Urkullu, quien ha urgido a PSOE y Unidas Podemos a dar nuevos pasos, «la cuestión no es justificar el desacuerdo sino ceder en favor del acuerdo», ha asegurado a través de las redes. Urkullu ha confiado en que pueda haber aún «generosidad» por ambas partes y ésta «se imponga en beneficio de lo realmente prioritario».

Urkullu urge a PSOE y Podemos a no trabajar «en justificar el desacuerdo sino ceder en favor del acuerdo»

El reproche del jefe del Ejecutivo vasco llega a instarles a reflexionar a ambas partes y a aplicar «un mínimo de responsabilidad» para evitar una situación que «no tiene ningún sentido y no beneficia a nadie». Asegura que el actual punto de las negociaciones, prácticamente rotas, sólo se explicaría si se hubiera concluido que existen «circunstancias ajenas» a los posicionamientos expresados hasta ahora y que les lleven a pensar que «unas nuevas elecciones ofrecerían otro marco diferente al actual».

Añade que más allá de la investidura está la gobernabilidad y la estabilidad, elementos que deberían mover hacia un acuerdo. Considera que por ello «es imprescindible» poner en marcha cuanto antes para dar respuesta a los problemas de la ciudadanía». Urkullu concluye su hijo en Twitter afirmando que la política es «el trabajo perseverante en favor del acuerdo» y recuerda a socialistas y moraos que «éste es el momento de demostrar altura política».