Política POLÉMICA EN LAS OPOSICIONES

La Guardia Civil rechaza anular la prueba de ortografía y ve "adecuadas" las palabras

El tribunal de selección desestima las alegaciones de un grupo de aspirantes y justifica que se incluyeran en el cuestionario vocablos ajenos a la terminología de uso frecuente en el Cuerpo / Estos opositores elevarán ahora un recurso de alzada

Agentes de la Guardia Civil, en formación.

Agentes de la Guardia Civil, en formación. MINISTERIO DEL INTERIOR

El tribunal de selección rechaza anular la prueba de ortografía de las oposiciones para ingresar en la Guardia Civil y defiende que las palabras utilizadas en los cuestionarios «son adecuadas» para la finalidad pretendida.

Ésta es la contestación que ha ofrecido el tribunal a las alegaciones presentadas por el grupo de aspirantes que había solicitado la nulidad del test al considerar que el examen ortográfico del primer día (13 de julio) era de mayor dificultad que el de la segunda jornada (14 de julio). En opinión de estos opositores, esta diferencia de nivel quiebra el principio de igualdad en el acceso a la Función Pública.

Este grupo sustenta su reclamación en un informe pericial encargado a un licenciado en Filología Hispánica especialista en corrección y edición -Antonio Martín Fernández, fundador de la Asociación Profesional de Correctores de España (Unico) y de la Asociación de Correctores de Textos en Español de EEUU- que concluye que la dificultad de la prueba ortográfica fue dispar según el día del examen. Según su dictamen, era más difícil superar la prueba el sábado que el domingo tanto por el número de vocablos «de escasa o rara frecuencia» presentados como por las voces que podían resolverse aplicando «reglas básicas».

En respuesta al informe del filólogo, el tribunal de selección recuerda que las bases de la convocatoria «no establecen cuáles deben ser las normas o reglas de ortografía aplicables a la prueba (…) ni cuál debe ser la frecuencia de uso de las palabras que se incluyen en la misma». Y añade: «Teniendo en cuenta el procedimiento de calificación establecido que permite hasta 10 respuestas erróneas, se considera que debe haber palabras de mayor dificultad que otras, las cuales no tienen por qué responder necesariamente a un lenguaje coloquial contemporáneo, exclusivamente. Por ello se considera que en su conjunto son adecuadas a la finalidad de la propia prueba».

El tribunal desestima las alegaciones justifica que se incluyeran vocablos en el cuestionario ajenos a la terminología de uso frecuente en el Cuerpo

El tribunal, asimismo, rechaza otro de los reproches: el hecho de que los términos empleados no guarden relación con el objetivo de la prueba, como es seleccionar a futuros cabos y guardias. «En ningún caso se da a entender en las bases de la convocatoria que la prueba de ortografía deba circunscribirse a terminología de uso frecuente en el Cuerpo de la Guardia Civil, ni relacionada exclusivamente con funciones policiales», razona.

Igualmente, sostiene que los exámenes se elaboran con la pretensión de que «sean lo más similares posibles» en cuanto a su dificultad, «siendo a priori poco probable conocer el nivel de exigencia de cada uno» y sin que ello -argumenta- pueda determinarse exclusivamente en función de la frecuencia de uso de las palabras incluidas en el examen o de las normas de aplicación.

«Elevado número de suspensos»

El bufete que asesora a estos opositores (Legal Oposiciones) considera que el tribunal de selección «no da respuesta» a las alegaciones presentadas, en las que se denuncia la vulneración del principio de igualdad en el acceso a la Función Pública por la mayor dificultad del examen del 13 de julio respecto al del día siguiente. «Dicha mayor dificultad se acredita tanto por el dictamen pericial como por el elevado número de suspensos. Y el tribunal guarda silencio sobre este punto», añaden.

De los 10.081 aspirantes que resultaron no aptos en el ejercicio de ortografía, el 57 % (6.569) se había examinado el primer día y el 31 % (3.512) al día siguiente. En total, el 43,65 % de los 23.096 opositores que se presentaron finalmente a los exámenes -3.890 se habían inscrito y no acudieron y otros 12 fueron expulsados por no respetar las reglas de la convocatoria- quedaron apeados por la prueba de ortografía.

De momento, a lo único que ha accedido el tribunal es a suspender la palabra ‘javaque’, al reconocer que se trata de un error tipográfico y no una falta de ortografía. No existe jabaque sino ‘jabeque’, definido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua como «embarcación costanera de tres palos, con velas latinas, que también solía navegar a remo».

Lejos de darse por satisfecho con las explicaciones, ofrecidas en vísperas de que se publiquen los resultados definitivos, el citado despacho de abogados ha confirmado a este diario que presentarán un recurso de alzada con el que agotarían la vía administrativa. En caso de que tampoco prospere, los opositores tendrán que decidir si acuden a la jurisdicción contencioso-administrativa para seguir pleiteando.

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