La Dirección General de la Guardia Civil ha sacado a concurso la compra de 6.000 tricornios -uno de los símbolos más representativos del Instituto Armado- por un importe de 252.000 euros (IVA excluido), lo que arroja un coste unitario máximo de 42 euros.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este martes el anuncio por el que abre el plazo de ofertas para la adquisición del característico sombrero negro de tres picos que los miembros del Cuerpo utilizan en actos institucionales. Las propuestas se podrán formalizar hasta las 10 horas del próximo 30 de septiembre.

El pliego de cláusulas administrativas que regulará el concurso detalla que, con esta compra, se pretende atender las peticiones de reposición que no han podido ser atendidas por falta de stock. Éste se cifra en unas 3.700 unidades. «El suministro planteado se considera el idóneo para posibilitar el adecuado cumplimiento y realización de los fines institucionales y satisfacción de las necesidades surgidas en el citado ámbito, que no son otras que las de lograr la debida uniformidad del personal de la Guardia Civil durante el desarrollo de sus funciones policiales», justifica.

El Cuerpo cifra en 3.700 las peticiones de reposición que no ha podido atender por falta de existencias

El tricornio, utilizado desde la segunda mitad del siglo XIX, es una prenda de cabeza formada por una armadura revestida, forros interior de rayón y exterior de polivinilo con acabado en charol, sudadero y funda de transporte y está recogida como de uso reglamentario en la orden que regula la uniformidad oficial del Cuerpo. El precio tendrá un peso del 95 % a la hora de seleccionar las ofertas.

Como condiciones de obligado cumplimiento, el sombrero tendrá que ser elaborado «de manera artesanal» y su peso no podrá superar los 235 gramos en las tallas mayores (59-60). El proveedor se ha de comprometer a entregar 4.000 tricornios en el plazo de dos meses a contar desde la firma del contrato y, el 33,33 % restante, «antes del próximo 30 de noviembre».

El proveedor habitual de los tricornios de la Guardia Civil ha venido siendo la firma sevillana Manufacturas Moya, una empresa de uniformidad fundada en 1912 por un hijo del Cuerpo (Francisco Moya Campins). La compañía, con sede en la localidad de Herrera, es gestionada ya por la cuarta generación.