Internacional | Política CRISIS DEL BREXIT

Boris Johnson al Parlamento reabierto: "O ejecutamos el Brexit o vamos a elecciones"

El fiscal general califica el Parlamento como "una desgracia" y asegura que los diputados no merecen sus escaños

Boris Johnson en Londres

Boris Johnson, primer ministro británico, a su llegada al 10 de Downing Street. EFE

«¿Por qué no vamos a elecciones?», ha bromeado Boris Johnson, el primer ministro británico, en sus primeras palabras a los parlamentarios, apenas 30 horas después de haber recibido un varapalo histórico del Supremo al declarar ilegal el cierre temporal de las Cámaras. Johnson se ha referido a este «Parlamento paradisíaco» de forma irónica. Ha sido tajante: «Este Parlamento no quiere que se ejecute el Brexit», pero vamos a demostrar que «hay vida más allá del Brexit».

«Viven en un mundo de fantasía. Creen que pueden cancelar el primer referéndum y celebrar un segundo referéndum», ha señalado sin sombra de duda y con tono desafiante. Pero ha asegurado: «Nosotros lo vamos a llevar a cabo». Boris Johnson ha asegurado que lo que quieren los británicos es ejecutar el Brexit y que el gobierno trabaje en sanidad, educación, tecnología… «No vamos a traicionar a la gente que nos ha traído aquí».

Y ha retado a la oposición: «Si están en desacuerdo con este gobierno y con lo que pretende hacer, tienen una posibilidad: planteen una moción de censura. Llevan dos años demandando elecciones y se han opuesto dos veces en el Parlamento… ¿De qué tienen miedo?».

Su mensaje más contundente ha sido: «Es hora de que ejecutemos el Brexit y así nos dediquemos a las prioridades de la gente». Boris Johnson insta al Parlamento a que o bien facilite que se ejecute el Brexit o bien apoye la convocatoria de elecciones.

En su réplica, el líder laborista, Jeremy Corbyn, le recordó los términos del dictamen de la Corte Suprema. «El cierre del Parlamento fue ilegal. Y lo pidió el primer ministro. Debería haber dimitido», ha dicho, mientras los diputados laboristas gritaban: «Dimite, dimite, dimite». Corbyn le ha recordado: «El primer ministro no está por encima de la ley».

John Bercow ha abierto esta inesperada sesión del Parlamento británico a las 12.30, como anunció la víspera nada más conocerse la histórica decisión del Supremo. Los 11 jueces del Supremo, encabezados por Lady Hale, declararon que el cierre temporal del Parlamento durante cinco semanas era «ilegal, nula y sin efecto» en lo que supone un golpe en la línea de flotación del primer ministro, Boris Johnson.

El premier se encontraba en Nueva York, donde intervino en la apertura de la Asamblea General de la ONU. Adelantó su vuelta a Londres para intervenir en esta sesión parlamentaria. Desde allí, en una entrevista en Sky News, se reafirmó en su voluntad de salir de la Unión Europea el 31 de octubre, a ser posible con un acuerdo. Lamentó la decisión del Supremo, pero se mostró dispuesto a dar la batalla.

Boris Johnson quiere que los británicos voten lo antes posible. Ha intentado dos veces que el Parlamento anticipe las elecciones sin éxito. La oposición apoya la celebración de elecciones siempre y cuando se asegure que no habrá salida sin acuerdo.

Laboristas y liberaldemócratas temen que si hay elecciones antes del 31 de octubre el nuevo gobierno, en caso de que los conservadores obtengan la mayoría, lleve a cabo el Brexit sin acuerdo. Algunos diputados están planteando ofrecer el apoyo a que haya elecciones una vez que se haya solicitado una prórroga a la UE.

De momento la oposición a Boris Johnson no se plantea una moción de censura. Tendrían apoyos para sacarla adelante pero no hay una alternativa de consenso para sustituir a Boris Johnson. Es un riesgo que podría volverse en favor del primer ministro, quien habría pedido a sus ministros que pensaran en «fórmulas imaginativas» para que se celebren elecciones lo antes posible, según Sebastian Payne, del Financial Times.

Durante la jornada han intervenido varios ministros, entre ellos el titular del Brexit, Michael Gove, y el ministro de Exteriores, Dominic Raab. También el fiscal general, Geoffrey Cox, quien habría asesorada a Boris Johnson sobre la legalidad de la suspensión temporal de los Comunes y los Lores durante cinco semanas.

Cox ha salido al ataque. «El Parlamento es una desgracia. Está muerto. No debería seguir en ejercicio. No tiene derecho moral para sentarse en estas bancadas verdes».

Recordó cómo votaron por la salida de la UE 17,4 millones de personas, a quienes, a su juicio, están dando de lado al rechazar el acuerdo, la salida el 31 de octubre, y adelantar elecciones para buscar cómo desbloquear la situación.

«Este Parlamento debería tener el valor de hacer frente al electorado. Pero no lo harán porque muchos no quieren que salgamos de la UE. Pero llega la hora en que estos pavos no podrán evitar la Navidad», ha remarcado el fiscal general.

Ha defendido que la suspensión era legal, pero ha expresado su respeto a la decisión al contrario de lo que habría comentado Jacob Rees-Mogg, que habría calificado la sentencia como «un golpe judicial». Rees-Mogg es consejero privado de la Reina Isabel II.

En una entrevista en la BBC, Corbyn dijo al principio del día que Boris Johnson debería disculparse ante la Reina y el país por cerrar el Parlamento de forma ilegal. «Creo que debería pedir perdón a la Reina por el consejo que le dio y al pueblo británico por intentar callar la sede de nuestra democracia en un momento crucial en el que los ciudadanos están preocupados por lo que puede pasar el 31 de octubre», ha dicho el líder laborista.

Corbyn ha insistido que su principal objetivo es evitar una salida sin acuerdo. Mientras no esté garantizada, no facilitarán la convocatoria de elecciones.

La vuelta a la actividad parlamentaria ha sido tan intensa como fue la repentina suspensión el 9 de septiembre pasado. Como dice una experimentada periodista parlamentaria británica, viendo los intercambios de opiniones no queda mucha esperanza de que el Parlamento británico pueda ponerse de acuerdo sobre algo.

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