El presidente del Gobierno en funciones y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, dejó en manos del partido en Madrid la decisión de obligar o no a dimitir a la alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse, tras la polémica generada por los nombramientos de sus cargos de confianza.

Lo hizo esta mañana en unas declaraciones a la Cadena Ser y el PSOE de Madrid no ha tardado en reacción. A las pocas horas ya han anunciado que llevarán a Posse ante la Comisión ética. «Este proceso puede dar lugar a la apertura de un expediente disciplinario que podría conllevar incluso la expulsión del partido», han asegurado en un comunicado.

El presidente del Gobierno en funciones se mostró sorprendido ante los nombramientos»

Sánchez, que ha apuntado que conoce a Posse, aseguró que se sentía «sorprendido» ante la cascada de nombramientos polémicos e irregulares que está enturbiando el inicio de su mandato, el último de ellos revocado por un juez, de Jesús Miguel Espelosín, hijo de un histórico dirigente socialista, como gerente de Urbanismo.

La designación de su hermana como responsable de Redes Sociales del Ayuntamiento y el ascenso de su tío son otros de los casos del «nepotismo» que, según critican en el propio PSOE-M, está demostrando la alcaldesa.

El líder de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, ya adelantó el pasado sábado, a su llegada al Comité Federal del PSOE, que en su partido asumen «siempre» las responsabilidades y que el comportamiento de la alcaldesa le parecía «obsceno».