Hasta 17 empresas optan a la adjudicación de la obra para reformar una planta del edificio que albergará la Dirección General para la Memoria Histórica que creó el Gobierno de Pedro Sánchez en junio de 2018 con el principal objetivo de la exhumación de Franco y que en este momento no tiene ningún titular al frente puesto que Fernando Martínez, quien fue nombrado para tal cargo, cesó para presentarse a las elecciones y ahora ocupa un escaño en la Diputación Permanente del Senado por el PSOE.

La obra licitada, cuyo coste ascenderá a 345.576 euros según el pliego de la Plataforma de Contratación del Sector Público, prevé la creación de espacio para 15 trabajadores, entre ellos un director general, dos subdirectores generales, tres jefes de área y tres jefes de servicio a los que el Gobierno prevé nombrar si vuelve a Moncloa tras las elecciones del 10 de noviembre, según confirman a El Independiente fuentes del Ministerio de Justicia.

El pasado 11 de septiembre se anunció la apertura de ofertas económicas a la que han concurrido 17 empresas de construcción y el equipo de Pedro Sánchez las estudia para adjudicar a una de ellas la reforma del ático del edificio del Ministerio de Justicia en el barrio madrileño de Prosperidad. La memoria del proyecto contempla la instalación de hasta 10 despachos de altos cargos y cargos intermedios, además de una oficina de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura y puestos de personal funcionarial y asesores.

Manzana del edificio a reformar (a la derecha con forma de ‘L’). Antiguamente albergó el Instituto Nacional de Toxicología.

El director, senador por el PSOE

Lo llamativo del gasto aprobado por el Gobierno es que va destinado a una dirección general de reciente creación que en este momento ni siquiera cuenta con director. Fernando Martínez López, ex alcalde de Almería y catedrático de Historia que fue nombrado cuando se creó el departamento, cesó de cara a la convocatoria electoral del 28 de abril y resultó elegido senador del PSOE por su provincia. Forma parte de la Diputación Permanente del Senado que continúa funcionando después de la disolución de las cámaras.

No pudo ser reemplazado en el puesto porque el Gobierno en funciones no realiza nombramientos, según explicaron fuentes gubernamentales. Desde entonces, las ocho personas que trabajan en el departamento dependen de la subsecretaria de Justicia.

El Gobierno en funciones de Sánchez todavía no ha nombrado a los altos cargos de su gran apuesta programática de Memoria Histórica, que nació con el principal objetivo de exhumar a Franco del Valle de los Caídos, pero sí ha aprobado la licitación de la obra en la que se incluyen sus despachos.

Terraza de 200 m2

La obra que se acometerá en el edificio, situado en la calle Luis Cabrera de Madrid donde en el pasado estuvo el Instituto Nacional de Toxicología, supone la reforma del 10% del bloque que ahora ocupan trabajadores de otras áreas del ministerio de Justicia.

Se reformará una planta completa, el ático, de 452 metros y contará con una terraza de más de 200 metros para «coronar» el edificio en forma de ‘L’ que servirá como «zona de esparcimiento», según la memoria de la obra.

Plano de la planta a reformar en el edificio de la calle Luis Cabrera de Madrid.

La Dirección General para la Memoria Histórica fue creada por el Gobierno de Sánchez para «dar impulso a las iniciativas relacionadas con la ley de Memoria Histórica de 2007». Así, entre sus principales funciones se encuentra la creación de un censo nacional de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura de carácter público; la elaboración y actualización de un mapa integrado de fosas del franquismo; la creación de un protocolo de exhumaciones o la modificación de la normativa para que los familiares de quienes perdieron la nacionalidad española por el exilio puedan recuperarla.