Vox ya ha comenzado a enviar los sobres electorales de cara a las elecciones generales del próximo 10 de noviembre. El partido de Santiago Abascal pide el voto con un envoltorio decorado completamente con la bandera de España, prácticamente idéntico al que la formación trató de usar en las generales de 2015, aunque entonces su propaganda fue retenida por la Junta Electoral Central.

Tras una consulta de Correos, la JEC decidió entonces paralizar el envío de más de 900.000 sobres de propaganda de Vox al entender que vulneraba el artículo 46.5 de la Ley Orgánica Electoral General (LOREG), que establece que «no pueden presentarse candidaturas con símbolos que reproduzcan la bandera o el escudo de España».

Según argumentó entonces la JEC, las prohibiciones tienen por objeto «dejar fuera de la contienda electoral lo que es patrimonio de todos los españoles, así como evitar la apropiación, en beneficio del partido político, de un símbolo que lo es del conjunto de la nación española».

Vox, que no envió propaganda electoral en las elecciones generales del pasado 28 de abril, recupera ahora esta fórmula, y asegura que los sobres no tienen riesgo en esta ocasión de quedar paralizados. «Tienen el visto bueno de la Junta Electoral», aseguran fuentes del partido, que en 2015 ya denunció doble rasero en la autoridad electoral, que sí había permitido sobres del PSOE de Susana Díaz con la bandera de Andalucía.

Críticas en el PP

La utilización de la bandera de España, no obstante, ha molestado profundamente en el PP, que ha criticado esta estrategia de comunicación por boca de su portavoz parlamentaria, Cayetana Álvarez de Toledo.

«La bandera es de todos los españoles, seamos del partido que seamos», ha dicho Álvarez de Toledo, que ha asegurado que le parece «mal» que Vox utilice símbolos nacionales «con fines particulares y partidarios».