Política AL BANQUILLO ESTE LUNES

El acusado de matar a un hombre por llevar tirantes con la bandera de España fracasa en su intento por retrasar el juicio

Rodrigo Lanza intenta recusar a dos psicólogas forenses por juzgar sus "pelos y pintas" y a miembros del Jurado Popular

Rodrigo Lanza.

Rodrigo Lanza, en el documental Ciutat Morta.

Rodrigo Lanza, acusado de asesinar a Víctor Laínez a puñetazos y patadas en diciembre de 2017 en el bar ‘Tocadiscos’ de Zaragoza por vestir unos tirantes con la bandera de España, se sentará desde este lunes en el banquillo en la Audiencia de Zaragoza ante un Jurado Popular que decidirá sobre su inocencia o culpabilidad.

La Fiscalía solicita 25 años de prisión para Lanza por asesinato con el agravante de comisión del delito por motivos ideológicos. Hasta el último momento, el acusado ha tratado de retrasar el juicio. En los últimos días presentó sendos recursos solicitando, por un lado, la recusación de dos psicólogos forenses y de todo el Instituto de Medicina Legal de Aragón donde le examinaron y, por otro, pidiendo que se rechazara a varios de los candidatos preseleccionados para constituir el Jurado Popular.

Comentarios de los peritos en Twitter

Lanza trató de dilatar los trámites previos al juicio pidiendo la recusación de los psicólogos que le examinaron por «mantener una actitud inquisitoria y hostil» contra él y por opinar sobre sus «pelos y pintas, lo que habría provocado en éste una situación de injusticia y humillación», se podía leer en el escrito presentado por su defensa. También alegó que uno de los dos psicólogos con los que mantuvo la entrevista «habría utilizado su cuenta de Twitter, abierta desde 2016, para redifundir mensajes relacionados con el objeto del proceso o escribir algún artículo periodístico de opinión de componente político». Se quejó de que realizó la entrevista esposado y con la presencia de dos policías y pidió que se le volviera a hacer la prueba psicológica en un instituto forense de País Vasco, Cataluña o Madrid.

Sin embargo, el presidente de la Sección Tercera de la Audiencia de Zaragoza y del Tribunal del Jurado ante el que comparecerá Lanza a partir del lunes rechaza los recursos presentados por su defensa al no apreciar argumentos relevantes. Uno de los psicólogos negó que su «objetividad y neutralidad estuviera afectada en modo alguno, no teniendo interés en el mismo» y la otra rechazó haber hecho comentario alguno sobre el físico de Lanza durante las entrevistas. En cuanto a la presencia de policías, el juez recuerda que se contempla su presencia en causas con preso. Rechaza todas sus peticiones y le lleva finalmente al banquillo.

Los hechos juzgados

Lanza se enfrenta a 25 años de cárcel por la muerte de Victoriano Laínez, quien fue apaleado el 8 de diciembre de 2017 y murió cuatro días después en la UCI del Hospital Clínico de Zaragoza como consecuencia de las graves heridas sufridas.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, Lanza se encontraba en el bar ‘Tocadiscos’ de Zaragoza con unos amigos que comentaron que Laínez, sentado en la barra del bar, solía llevar tirantes con la bandera de España. A partir del comentario, el acusado se aproximó a Laínez, que en ese momento llevaba los tirantes con la bandera española debajo de una cazadora oscura y le llamó «facha» y «fascista», así como, durante una conversación durante unos minutos, le dijo que era un barrio antifascista, que no querían nazis en ese barrio y no era bienvenido.

Unos minutos más tarde, el acusado y sus acompañantes se dirigieron a la salida del local y Laínez les siguió, quedándose a mitad del local discutiendo con Lanza. Se giró para volver hacia la barra y, cuando estaba de espaldas, el acusado, que ya había salido a la calle, volvió y le acometió por la espalda. «Le golpeó fuertemente la cabeza, por lo que éste cayó al suelo desplomado quedando inconsciente y, una vez en el suelo, le dio una patada en la cara, inmediatamente se colocó encima y siguió propinándole patadas en la cabeza y múltiples golpes, tras lo cual salió del local y se marchó. Victoriano Laínez quedó en en el suelo sangrando abundantemente por los oídos, boca y posteriormente de la cabeza», según el relato de la Fiscalía.

«Fue en defensa propia»

Rodrigo Lanza, sin embargo, solicita su libre absolución. Afirma que Laínez le «miraba fijamente» en la barra del bar y que tuvo una discusión con él que «nadie escuchó». Afirma que vio cómo éste escribía por el móvil tras discutir con él y pensó que estaba «avisando a más personas». También que, antes de pegarle, alguien le advirtió: «Cuidado, Rodrigo, detrás de ti, que lleva una navaja». Así, sostiene el acusado que «temiendo por su vida y con la única intención de defenderse y evitar una agresión» le intentó echar hacia atrás y como no lo conseguía le golpeó, pero que siempre lo hizo de frente. También que no supo que éste había fallecido hasta que la Policía le detuvo días después.

Solicita su absolución porque no cree que haya «ningún tipo de delito» en su actuación. En caso de ser condenado, pide que se le apliquen las siguientes eximentes: por estar bajo los efectos del alcohol (dice que bebió cervezas, tequila y ginebra); trastorno mental transitorio; legítima defensa y actuar impulsado por miedo insuperable. El juicio comenzará a partir del próximo lunes en la Audiencia de Zaragoza.

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