Política LA INVESTIGACIÓN DE LOS CDR

Cohetes pirotécnicos, información sobre explosivos y ácido en una botella de cava

La Guardia Civil halló en la casa de Jordi Ros Sola, uno de los CDR enviados a prisión por el instructor de la ‘Operación Judas’, abundante material químico / En la vivienda había casi una veintena de discos duros y una decena de ‘pendrives’

Agentes de la Guardia Civil registran una vivienda vinculada a los CDR. EFE

La Guardia Civil halló información impresa sobre explosivos, cohetes pirotécnicos, una anotación con la inscripción ‘esquema bomba’, ácido en una botella de cava y otros productos químicos altamente inflamables en el domicilio de uno de los miembros radicales de los Comités en Defensa de la República (CDR) enviados a prisión preventiva por terrorismo.

Cuando prestaron declaración ante la Guardia Civil, dos de los nueve detenidos reconocieron haber participado en la compra de sustancias para elaborar mezclas con las que fabricar explosivos, tras mostrarle los agentes imágenes en las que aparecían algunos de los arrestados.

A las 6.20 horas del pasado 23 de septiembre, la letrada de la Administración de Justicia del Juzgado de Instrucción 5 de Sabadell (Barcelona) y varios agentes de la Guardia Civil se personaron en el domicilio de Jordi Ros Sola -de 45 años- para llevar a cabo la diligencia de entrada y registro ordenada por el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional en el marco de la Operación Judas. La fuerza actuante incluía especialistas de los Tedax y un perro adiestrado para desactivación de explosivos ante la sospecha de que pudiera haber artefactos en la vivienda, resultando negativo el rastreo.

En el interior del armario de la habitación del investigado, ubicada en la segunda planta, los agentes encontraron una funda negra con seis cohetes pirotécnicos -con «puntas de color rojo», según la descripción que detalla el acta de la entrada y registro- de la empresa leonesa Pibierzo. «Dentro se encuentra una madera que la Guardia Civil manifiesta que podría ser una lanzadera con fijación de cordón», añade.

La Guardia Civil halló en la casa de Jordi Ros Sola, uno de los CDR enviados a prisión, abundante material químico y numerosos discos duros

En esa misma instancia, los investigadores intervinieron una cuartilla de color blanco con diversas anotaciones manuscritas. En una de sus caras se lee la leyenda «Esquema bomba», presentando dibujos por ambos lados.

En el patio del garaje, los hallazgos que llamaron la atención de la Guardia Civil fueron diversas garrafas y botes de plástico con un «líquido transparente» en su interior, descrito en las etiquetas originales como agua destilada, herbicida y lavavajilla. Uno de los recipientes hacía referencia a ácido nítrico, un líquido altamente corrosivo y tóxico que puede provocar graves quemaduras.

También encontraron los agentes una botella de cava Rotxa reserva brut nature fresc con un líquido en su interior identificado por los Tedax como posible ácido y de carácter «peligroso», así como un bote blanco etiquetado -al menos originariamente- como Calcinex: un líquido estable al cloro que evita la precipitación de cal y de metales en la superficie de las piscinas.

Molinillo de bolas casero, fórmulas, probetas…

El registro permitió constatar también la existencia de probetas de diferentes tamaños, diversas piezas metálicas, bombonas de camping-gas, un molinillo de bolas casero, una máscara de protección y numerosos documentos, entre ellos facturas de laboratorios y anotaciones de formulación.

La Guardia Civil, igualmente, halló en el domicilio de Jordi Ros Sola una de las urnas utilizadas en el referéndum ilegal del 1-O -según puede deducirse de la descripción que la letrada de la Administración de Justicia hace en el acta- y un libro encuadernado de color blanco sobre la «transición nacional de Cataluña». También hace constar la existencia de dos ejemplares de la revista Investigación y ciencia, uno sobre los misterios de la física cuántica y otro sobre núcleos atómicos y radioactividad.

La diligencia incluyó la intervención de varias decenas de dispositivos electrónicos e informáticos, casi una veintena de discos duros (el padre del investigado alegó que siete eran suyos), una decena de pendrives, varias tarjetas de memoria, una tableta, diversos ordenadores, cámaras fotográficas y varios teléfonos móviles. En total, las unidades de la Guardia Civil se quedaron en poder de 119 indicios para someterlos a su análisis.

Comentar ()