Política

El arsenal intervenido que apuntala la acusación de terrorismo a los CDR

Una granada de mortero, considerada "munición de guerra", entre el material hallado por la Guardia Civil

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El arsenal intervenido que apuntala la acusación de terrorismo a los CDR

Resumen:

Una granada de mortero; un fusil; un revólver; proyectores; bolsa de pólvora; cargas propulsoras; un cohete de fabricación artesanal; un soplete; óxido de hierro en polvo; virutas de aluminio; amoniaco; ácidos nítrico, sulfúrico y clorhídrico; decenas de móviles y discos duros…

Éste es parte del arsenal que la Guardia Civil encontró en las viviendas de los integrantes de la facción radical de los Comités de Defensa de la República (CDR) detenidos semanas antes de que se conociera la sentencia del procés. Las numerosas evidencias han permitido a la Fiscalía y al titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional apuntalar la acusación por terrorismo para los cabecillas de este grupo, que se enfrentan también a cargos de organización criminal y tenencia de explosivos.

El juez Manuel García-Castellón trasladó, en uno de sus autos, que los investigados buscaban «subvertir el orden constitucional y generar una crisis de graves e imprevisibles consecuencias políticas e institucionales, todo ello con la finalidad principal de conseguir la independencia de Cataluña».

Una granada de mortero, considerada «munición de guerra», entre el material intervenido por la Guardia Civil

Los investigadores sostienen que los arrestados se encontraban «en un avanzado estadio respecto a la confección de materiales explosivos y/o incendiarios» que presumiblemente iban a utilizar entre el segundo aniversario del 1-O y la fecha en que el Tribunal Supremo dictara el fallo contra los líderes independentistas. En sus domicilios, la Guardia Civil dio con armas de distinto tipo, entre ellas una granada considerada «munición de guerra», así como distintas sustancias tóxicas con las que se pueden fabricar explosivos, como la termita, nitrato de amonio o parafina.

La presencia de material de laboratorio (probetas, matraces, pipetas, sistemas de calefactado, resistencias eléctricas, soplete a gas), elementos metálicos, diversos ácidos y el hallazgo de fórmulas y manuales lleva a los investigadores a la conclusión de que los radicales secesionistas habían montado un «laboratorio casero e ilegal» para preparar sustancias explosivas o deflagrantes.

«Existe una intencionalidad clara, orientada a la adquisición de conocimientos y práctica suficiente para la fabricación ilícita de sustancias explosivas y/o deflagantes», exponen los integrantes del Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (GEDEX) de la Comandancia de la Guardia Civil de Barcelona en un informe preliminar aportado al juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso con el análisis de las evidencias halladas en los domicilios de los CDR.

Los expertos de los GEDEX llaman la atención sobre la presencia de una garrafa de 25 litros etiquetada como ácido nítrico que el investigado Jordi Ros Solá guardaba en su vivienda de Sabadell (Barcelona). Esta sustancia está incluida en el reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la comercialización y la utilización de precursores de explosivos.

En la entrada y registro al domicilio de este imputado, los agentes encontraron también cloruro amónico, nitrato amónico, glicerina vegetal, hidróxido potásico, diversas sustancias pulverulentas pendientes de analizar, transformadores de corrientes, cohetes pirotécnicos y botellas de camping gas, entre otros productos. Los pinchazos telefónicos revelan cómo Jordi Ros fue haciendo acopio de este material durante el verano.

Jordi Ros, uno de los cabecillas, reconoció al juez que manejó sustancias para fabricar explosivos. Era «para experimentar», alegó

Según los GEDEX, los CDR disponían de la «composición porcentual» de óxido férrico y aluminio para la elaboración del «incendiario/fundente termita», así como bengalas pirotécnicas y fósforos como medios de ignición. También los compuestos necesarios para la síntesis de ‘Goma 2’ y anotaciones manuscritas en las que se describe cómo sintetizar nitrato amónico a través de una reacción de ácido nítrico e hidróxido amónico.

‘Amonal’, ‘amosal’ y ‘anfo’

«Se hace constar que el investigado [en alusión al CDR también detenido Alexis Codina Barberán] tenía en su poder los precursores explosivos necesarios para la elaboración de los explosivos denominados ‘amonal’ (nitrato amónico más polvo de aluminio), ‘amosal’ (nitrato amónico, aluminio y sal común) y ‘anfo’ (nitrato amónico e hidrocarburos como el gasóleo)», indican en otro informe los especialistas de la Guardia Civil en desactivación de explosivos.

Cuando declaró ante el juez Manuel García-Castellón, Jordi Ros Solá reconoció haber manejado sustancias para la fabricación de explosivos, aunque afirmó que lo hizo «para experimentar». A preguntas del fiscal de la Audiencia Nacional, Miguel Ángel Carballo, el imputado reconoció haber comprado 25 litros de nitrato de amonio, así como haber maniobrado con termita, lo que él mismo calificó de «bastante peligroso»

Ros Solá sostuvo que no tuvo intención de atentar contra personas, sino que quería saber «hasta dónde se podía llegar». Este CDR también se trasladó a inspeccionar una torre eléctrica e informó a sus compañeros del Equipo de Respuesta Táctica (ERT), según los informes de la Guardia Civil. Los investigadores sostienen que era una de las infraestructuras críticas contra las que el «grupo terrorista» habría planeado dirigirse. 

Junto a diverso material para la elaboración de explosivos, algunos de los arrestados en el marco de la Operación Judas guardaban armas. Es el caso de Alexis Codina, en cuya vivienda de Fost de Campsentelles (Barcelona) los agentes encontraron una granada de mortero Valero de 50 mm, sin espoleta ni carga explosiva pero que no disponía de certificado de inutilización. «Está considerada munición de guerra, estando prohibida su adquisición, tenencia y uso por particulares», advierte el GEDEX.