Política

Sánchez intenta tranquilizar a la UE tras su pacto con Podemos y garantiza la "disciplina fiscal"

Asegura que los objetivos de estabilidad acordados con la UE serán ejes vectores del nuevo Ejecutivo.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso de Empresas Familiares de Europa. EFE

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los mercados económicos y la Unión Europea en la primera intervención pública que realiza desde que anunció una coalición de gobierno con Unidas Podemos.

En la clausura del Congreso de Empresas Familiares Europeas, Sánchez ha ratificado su «compromiso con la disciplina fiscal y objetivos de estabilidad acordados con la UE como «ejes» del nuevo Ejecutivo.

«Quiero subrayar que la estabilidad presupuestaria, en definitiva, nuestro compromiso con la disciplina fiscal, y, por tanto, los objetivos de estabilidad acordados con la Unión Europea, formarán parte de los ejes vectores del nuevo Ejecutivo, que salga cuando tengamos el proceso de investidura», ha asegurado.

En un discurso ante las empresas familiares, Sánchez ha insistido en que un Gobierno con «compromisos sociales» necesita una «gestión económica rigurosa para hacer posible» esa agenda social. «Las prioridades sociales son marcadas, pero estarán dentro de los márgenes financieros que permite la realidad económica», ha asegurado.

«Un Gobierno responsable puede tener una prioridad social muy marcada, como es evidente que va a tener el próximo Gobierno, pero va a trabajar también dentro de unas márgenes financieros, que permita la realidad económica. Y, por tanto, la orientación social de un Gobierno apunta, lógicamente, a cerrar brechas, pero también a reforzar la estabilidad económica, política, social, institucional y a extender la prosperidad desde esa visión integral al conjunto de la ciudadanía. A mayor compromiso social, una gestión económica más pulcra y también más rigurosa para hacerlo posible», ha afirmado.

Subida del salario mínimo

Sánchez ha defendido que, a diferencia del anterior Gobierno de Mariano Rajoy, «el crecimiento económico y la cohesión social van de la mano. Y que la cohesión social significa, por ejemplo, políticas de redistribución, como son, por ejemplo, subidas razonables de los salarios para los trabajadores y trabajadoras, siempre sin minar los niveles de competitividad de la economía. Y que esto, lejos de lastrar el crecimiento lo que hace es afianzar».

En esa línea, en sintonía con las reclamaciones de su futuro socio de Gobierno, ha asegurado que «la preocupación y protección de las condiciones de los trabajadores no entorpece la capacidad adaptativa de las empresas, sino que se complementa con ello». «Uno de los principales problemas que tenemos en nuestro mercado laboral tiene que ver, lógicamente con la precariedad laboral y tendremos también que atajarlo», ha afirmado.

El presidente en funciones ha aprovechado su intervención para reclamar «estabilidad» para su futuro Gobierno como «condición indispensable y pilar sobre el que asentar el trabajo de la nueva legislatura» con el objetivo de sacar adelante «las transformaciones que necesita España».

En esa línea, Sánchez ha reclamado «disponer de un Gobierno sin amenaza de provisionalidad» y que «acabe el bloqueo político en las próximas semanas». «Confío en que esta nueva etapa la crispación y el desencuentro se reduzca y la nueva legislatura sea de reencuentro con la política. Necesitamos el acuerdo», ha reiterado.

Sánchez ha clausurado el congreso de Empresas Familiares Europeas este miércoles en el hotel Palace de Madrid, en una jornada cargada de malas noticias en el ámbito económico.

El borrador presupuestario enviado por el Gobierno español a la Comisión Europea a mediados de octubre «corre el riesgo de incumplir» los compromisos de reducción de déficit y de deuda públicos, según consta en el informe emitido este miércoles por la institución comunitaria.

Bruselas ha publicado su opinión sobre el plan presupuestario enviado por el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez, que prorroga las cuentas de este año a 2020. El Ejecutivo comunitario piensa que este borrador «puede resultar en un desvío significativo» con respecto a la senda de consolidación fiscal pactada con la UE.

También reprende a España por el «insuficiente» ritmo de reducción de deuda pública. En particular, acusa al país de no tener en cuenta «lo suficiente» el «alto nivel histórico» de este indicador y de no «aprovechar» los menores costes por intereses de la deuda para reducir el desfase entre ingresos y gastos públicos.

Por eso, pide al futuro Ejecutivo español que remita un plan presupuestario «actualizado» con «medidas adicionales» para «corregir» este riesgo de incumplimiento tan pronto como se haya formado un nuevo Gobierno tras las elecciones del pasado 10 de noviembre.

Por otro lado, el coste del rescate bancario para las arcas públicas vuelve a engordar, según el balance ofrecido este miércoles por el Banco de España, en el que eleva a 42.561 millones de euros las pérdidas estimadas por el dinero público comprometido en el rescate del sector.

La cifra ofrecida por el Banco de España, basada en datos a cierre de 2018, representa un incremento de 544 millones de euros respecto a la ofrecida el año anterior, un incremento que se explica en gran medida por la reducción de las cuantías recuperables estimadas en Bankia y BMN y por el deterioro de la valoración de la inversión realizada en Sareb.

Así, mientras que el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos asumía con los datos a cierre de 2017 que se podrían recuperar 9.857 millones de euros de la inversión realizada en Bankia y BMN, un año después esta cifra -basada en la valoración que da al Frob a su participación en ambas entidades, ya integradas- se ve reducida a 9.560 millones.

La negativa evolución en bolsa de las acciones de Bankia a lo largo de 2019 hace presumir que las pérdidas estimadas en el rescate de la entidad (que actualmente se cifran en 14.509 millones) vuelvan a registrar un nuevo incremento al cierre del presente ejercicio.

Comentar ()