La Universidad Complutense es de Podemos. Un gentío abarrotaba la entrada de la Facultad de Derecho de Ciudad Universitaria, marabunta que después ha llenado la sala en la que el secretario general de Podemos y probable vicepresidente del Gobierno si prospera su acuerdo con Sánchez hablara de la lucha antifascista: en su etapa estudiantil, pero también ahora.

La charla “La lucha antifascista en la Unión de Estudiantes Progresistas – Estudiantes de Izquierdas”, ha contado con antiguos alumnos (como el propio Iglesias) y actuales, como la estudiante que ha teloneado al líder morado y, mientras relataba una agresión sufrida por ella y otros integrantes del colectivo, ha soltado enardecida: «Aquel que lleva un polo de España en tu clase puede salir de noche a cazar rojos». Atruenan los aplausos.

Iglesias, que por primera vez ha comparecido en un acto tras el 10-N y ha mostrado su faceta más moderada y gubernamental en un aforo con estudiantes (algo que no es sencillo), también ha recordado la agresión que sufrió como estudiante de Derecho -después cursó Políticas-. «A Mario [antiguo alumno que intervenía junto al de Podemos] y a mi nos pegó un tipo que ahora es mano derecha de Abascal [Kiko Méndez-Monasterio]… acompañado de otros 18». El aula estalla en carcajadas.

Iglesias ha recordado a antiguos profesores, alguno ya fallecido. «Fue también la facultad de mis padres, y no siempre fue hegemónicamente de izquierdas». Y ha recordado una historia que le contaron: «Pilar del Castillo, que después fue ministra del PP y ahora eurodiputada, encabezaba Bandera Roja en el hall de entrada con un megáfono».

Después se ha referido a Vox como la «primera fuerza política de extrema derecha revelante en nuestro país». «En los congresos de Ciencia Política, los colegas extranjeros nos preguntaban por ese fenómeno en un país con cuarenta años de Dictadura. Yo siempre respondía que eso tenía que ver con la convivencia dentro del PP, desde neoliberales y democristianos hasta ultracatólicos y de extrema derecha».

Iglesias se ha reafirmado a continuación. «Yo no creo que el auge de Vox tenga que ver con una clase obrera blanca que siente los peligros de la financiarización económica. En España el surgimiento de la extrema derecha tiene que ver con la gestión política del conflicto catalán que ha hecho la derecha española. Con dos consecuencias: desaparición de Cs y resquebrajamiento del PP».

El candidato a vicepresidente ha loado la figura de Suárez por negociar la restitución de la Generalitat con Tarradellas. » Los ponentes de la Constitución dicen que no hay diferencia entre nacionalidad y nación. La clave fue el pacto y el diálogo».

Para concluir ha advertido de los peligros de Vox. «Son atlantistas, neoliberales: pero ojo: pueden aprender el pelear por el voto de los más pobres; que pueden poner a pelear al último contra el penúltimo; pelear por la reacción contra el movimiento feminista en auge». La charla ha durado 17 minutos, relativamente poco para lo que acostumbra el profesor de la Complutense, que ha salido pitando para evitar las preguntas relativas a la negociación con Pedro Sánchez.