Política

Casado reitera que no le dará a Sánchez 56 "síes" si falla su "gobierno de progreso"

El PP exige por carta a Batet que controle el acto de acatamiento de la Constitución por parte de los Diputados y le advierte de "sanciones administrativas o legales"

Pablo Casado, en la sede del PP en Génova. EP

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha vuelto a exhortar a Pedro Sánchez a que llegue a la investidura con los votos de las mismas fuerzas políticas que intentó aunar en 2016, esto es, con Unidas Podemos y Ciuadanos y que sólo después tendrá al PP para pactar Presupuestos, Cataluña, Navarra, prisiones o educación. Porque ha explicado que si falla su llamado «gobierno de progreso», esto es, tanto su coalición con Pablo Iglesias como el apoyo de ERC, no bastará con que el PP se abstenga, «sino que se nos piden 56 síes» con los que poder apuntalar una mayoría parlamentaria suficiente.

Ha recordado que en 2016 lo que se reclamó al PSOE fue una «abstención técnica» pues Mariano Rajoy había conseguido «una mayoría suficiente para gobernar», no sólo con Ciudadanos, sino con PNV, UPN y Coalición Canaria, entre otros. Pero las circunstancias actuales obligarían a dar un «sí» del PP «sin ningún tipo de salvaguarda para una nueva traición de Pedro Sánchez». El gobierno de concentración tampoco es una garantía para los populares puesto que, entre otras cosas, «un vicepresidente tiene las competencias delegadas del presidente y te puede cesar cuando quiera».

Casado no ha querido aclarar si prestarán votos a Vox para que se siente en la Mesa del Congreso

Casado, que ha acudido al Congreso a recoger su acreditación de diputado, no ha querido aclarar si prestarán votos a Vox para que no quede excluida de la Mesa. En principio la intención de los populares era ir de la mano con Ciudadanos y Navarra Suma y votarse a sí mismos. Si hay frente de la totalidad del resto de las fuerzas políticas de la Cámara, se podría evitar la representación de Vox en el órgano de gobierno del Congreso, que, en ese caso, necesitaría que el PP le prestara votos.

Además, el líder del PP ha informado de la remisión a la presidenta de la Cámara, de un escrito para que no se repitan las mismas escenas en el acto de jura o promesa de la Constitución, por parte de los diputados, tras las elecciones del 28-A. Incluso ha llegado a advertir de las «sanciones administrativas o penales» contra Meritxell Batet si acepta según que fórmulas de acatamiento. Cree el PP, que el último acto «fue humillante para la legalidad constitucional» y no quiere que se repita la misma situación el próximo día 3, en que se constituyen Congreso y Senado.

Por eso, pide a Batet que remita una carta a los 349 parlamentarios -350 con ella- en los que informe de la fórmula para adquirir la condición de parlamentario en base a la Carta Magna y a una sentencia del Tribunal Constitucional de 1990 -que rechazó la promesa de los proetarras de Herri Batasuna-. Asimismo, que ponga a disposición de los servicios de la Cámara todos los medios técnicos de grabacióin para que quede claro en las actas taquigráficas lo que digan todos y cada uno de los diputados «para que no se escude en que no se escuchó».

Además, de forma individual, Batet, «deberá decir si ese diputado adquiere la condición de tal» o, como hizo el socialista Félix Pons en 1989, entonces presidente del Congreso, señalar que no ha cumplido con el trámite legalmente establecido y pedir que abandonen el hemiciclo.