El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avisado de que antepondrá la responsabilidad política que sustenta como líder del Ejecutivo autonómico a su militancia socialista, advirtiendo de que ejercerá sus «atribuciones constitucionales» si «se pone en cuestión la igualdad» de los ciudadanos castellanomanchegos, en referencia a las aspiraciones independentistas.

Así lo ha asegurado tras inaugurar el centro de salud de Cobisa (Toledo), donde ha insistido en que el problema catalán «no se puede acabar arreglando con un cheque», ya que sería «inmoral».

«No se puede arreglar así. En las cosas de todos decidimos todos. Vamos a estar ojo avizor y en aquello que nos afecte, mi militancia es poca para mi responsabilidad con la ciudadanía», ha enfatizado.

Vamos a estar ojo avizor y en aquello que nos afecte, mi militancia es poca para mi responsabilidad con la ciudadanía», asegura

García-Page ha ironizado con el informe del Tribunal de la Unión Europea sobre la inmunidad de Junqueras. «Parece que la crisis política se va a arreglar con el informe jurídico de un abogado. Es una cosa increíble y deben estar alucinando cualquier dirigente político en el mundo», ha afirmado.

En este punto, ha dicho que echa de menos «a aquellos que están apuntados a la demagogia política pidiendo que no haya aforamientos y que los diputados o senadores tengan el mismo trato ante la justicia».

«Me gustaría que se levante la inmunidad de todos los procesados para que la justicia sea igual para unos y otros. Si hago yo como presidente lo que hacen en las instituciones de Cataluña, ya me hubieran aplicado la ley», ha lamentado.