“Llegamos con seis meses de retraso, pero estamos aquí, y vamos a defender en este foro nuestros derechos”. Carles Puigdemont ha podido acceder al Parlamento Europeo con una acreditación provisional el pasado 20 de diciembre. La víspera el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminaba que un eurodiputado lo es desde que resulta elegido.

El TJUE se pronunciaba de esta forma sobre el caso de Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel por sedición y malversación y eurodiputado electo por Ahora Repúblicas. Pero el dictamen también afecta a Puigdemont, huido de la Justicia española y eurodiputado electo por Lliures per Europa y a Toni Comín, su número dos en la lista. 

El ex president de la Generalitat llevaba soñando con ese momento desde que se fugó de España y así evitó hacer frente a la justicia por haber organizado el referéndum ilegal del 1-0. Es su oportunidad de internacionalizar el llamado “conflicto catalán”. Su objetivo desde el principio ha sido que Europa intervenga y adopte un papel mediador. 

Durante unos meses, hasta que el Pleno del Parlamento Europeo vote el suplicatorio o la demanda de que se suspenda la inmunidad por la causa pendiente en España, Puigdemont aprovechará la luz de los focos. Primero el asunto ha de debatirse en la comisión de Asuntos Jurídicos, probablemente en enero, y en el pleno de febrero o marzo se votará. 

Es un procedimiento nada excepcional en el Parlamento Europeo, que en la pasada legislatura abordó 70 suplicatorios. Lo lógico es que en el caso de Puigdemont se apruebe que se levante la inmunidad. Los Le Pen, padre e hija, han pasado seis veces por este proceso (tres cada uno). Siempre lo han concedido.  

Las líneas rojas de Tajani

Hasta ahora los independentistas habían chocado con una gran barrera en el Parlamento Europeo, donde su anterior presidente, el italiano Antonio Tajani, del Partido Popular Europeo, trazó una línea roja. «Cataluña es un problema de España», según Tajani. 

Desde antes incluso de comenzar su mandato, Tajani ha sostenido que “si una región cambia su posición para ser uno de los países de la UE, es necesario el voto de todos los países de la UE, también el voto de España”. 

También aludió a la cuestión catalana cuando recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2017, junto al presidente del Consejo Europeo y de la Comisión, “cuando algunos siembran la discordia ignorando voluntariamente las leyes, creo que es necesario recordar la importancia del respeto al Estado de Derecho… La Unión Europea ha tenido éxito porque es el fruto de una comunidad de derecho… Dialogamos dentro del Derecho… A nadie se le ocurre en la UE saltarse las normas acordados entre todos”. 

A su vez, ha sido muy firme en los debates en el Parlamento Europeo durante toda la pasada legislatura.

Incluso ahora al conocerse el dictamen del Tribunal de Justicia de la UE, Tajani recibido amenazas de independentistas por recordarles cómo el Parlamento Europeo no tenía potestad para modificar la listas de las europeas. “No tengo miedo”, clama a quienes le llaman fascista por su firme condena del nacionalismo. 

Mucho más tibio es el actual presidente del Parlamento Europeo, el socialista David Sassoli, también italiano y periodista como Tajani. En su cuenta de Twitter daba cuenta de la decisión del Tribunal de Justicia de la UE y señalaba que podría derivar en una modificación de la composición del Parlamento. Sin más. 

Aliados variopintos

Sin duda este nuevo Parlamento al que de momento Puigdemont y Comín podrán acceder con una acreditación provisional está formado por un 40% de eurodiputados de nueva hornada. Entre los ausentes, uno de los grandes defensores de los independentistas en la legislatura saliente, el esloveno Ivo Vajgl

Ex asesor de política exterior del presidente esloveno Janez Drnovsek (diciembre de 2004 hasta 2007), fue eurodiputado desde 2009, pero no repite esta legislatura. Fue elegido por el DeSUS (Demokratična Stranka Upokojencev Slovenije) integrado en la Alianza de Demócratas y Liberales por Europa (ALDE). 

En verano de 2018 fue uno de los promotores y presidente de la EU-Catalonia Dialogue Plaform, encargada de promover el diálogo y buscar una “solución democrática” al conflicto. 

En varias ocasiones los independentistas catalanes han aludido a Eslovenia como un ejemplo para su causa. Lo hicieron antes de la declaración unilateral de independencia en el Parlamento, en octubre de 2017. También se refirió Quim Torra, actual president de la Generalitat, a la vía eslovena hace un año en la presentación del Consell per la Republica.

Eslovenia, que formó parte de Yugoslavia, hizo una declaración unilateral de independencia y como consecuencia de ese paso se enfrentó al ejercito de Belgrado.

La guerra duró nueve días porque los serbios dejaron ese flanco para concentrarse en combatir a Croacia. Murieron 74 personas y más de 300 resultaron heridas. “Hagamos como ellos”, dijo Torra. Sus palabras se consideraron una grave irresponsabilidad. 

Otro de los referentes de los independentistas era Mark Demesmaeker, de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), quien actuó como “observador internacional” en el 1-O. El N-VA, partido que colaboró con los nazis en la Segunda Guerra Mundial, es la formación que más se ha comprometido con Puigdemont, a quien ha ayudado a establecerse en Bélgica. 

Catalonoparlante, es amigo del convergente Ramón Tremosa. Ha llegado a comparar al gobierno español con el franquismo. Demesmaeker, periodista de televisión, ya no está en el Parlamento Europeo, como tampoco otro fiel del independentismo catalán, el sindicalista francés José Bové, quien hablaba sin tapujos de los “presos políticos” y aseguraba que si sucediera en un país del Este todo el mundo se habría movido. 

Paseíllo junto a Assita Kanko

En su paseíllo por el Parlamento Europeo, Carles Puigdemont y Toni Comín estuvieron acompañados por otra aliada, la eurodiputada belga Assita Kanko, vicepresidenta del grupo Conservadores y Reformistas Europeos, de la independentista Nueva Alianza Flamenca (N-VA). En este variopinto grupo de Conservadores y Reformistas Europeos confluyen Vox y los aliados de Puigdemont. 

Assita Kanko, nacida en Burkina Fasso en una familia musulmana no practicante, emigró primero a Países Bajos en 2001 y tres años más tarde a Bélgica. Empezó trabajando en el servicio doméstico y después en un banco donde fue ascendiendo. Hace un año se sumó a la Alianza Nueva Flamenca. Su objetivo principal es acabar con la mutilación genital. 

Es miembro de la Comisión de Derechos Humanos y Justicia del Parlamento Europeo y asegura que acudió a recibir a Puigdemont muy emocionada.

“Crecí bajo una dictadura y siempre imaginé a Europa como un continente de luz y de libertad. La UE no puede ir por África y por Asia pidiendo que se respeten los derechos humanos mientras aquí hay políticos encarcelados o perseguidos. Puigdemont fue elegido por su población y tiene derecho a hacer oír su voz en el Parlamento Europeo”, declaraba la diputada independentista flamenca. 

La falta de información sobre España de algunos eurodiputados como Kanko es llamativa en la Europa del siglo XXI. De ello se aprovechan Puigdemont y quienes defienden su causa. 

Muchos de los convencidos por la causa independentista militan en las filas de los Verdes/ Alianza Libre Europea. El pasado 21 de octubre el Parlamento Europeo rechazó un debate sobre la situación en Cataluña después de la sentencia del procès, a propuesta de los Verdes y de Izquierda Unitaria. La moción fue rechazada por 118 votos a favor y 229 en contra.

El debate se presentó bajo el título La situación en Catalunya después de las condenas a los líderes políticos y sociales catalanes. Mientras el presidente de los Verdes, Philippe Lamberts, subrayaba que había que buscar soluciones políticas y no en los tribunales, el líder de la delegación socialista española, Javier Moreno, abogaba por “rebajar la tensión” y no animarla con debates estériles, según informaba La Vanguardia.

Los 40 escuderos de Puigdemont

A finales de noviembre un grupo de 40 eurodiputados (de un total de 751) suscribieron una carta dirigida a la nueva presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, para que la Comisión “actúe como mediadora para encontrar una solución política en Cataluña, asegura que los derechos humanos y los derechos fundamentales se protegen en España, y tome nota de las organizaciones internacionales que han reclamado la liberación de los presos políticos”. 

Entre los firmantes de esa misiva encontramos a los principales amigos de Carles Puigdemont, Antonio Comín y de Oriol Junqueras en el Parlamento Europeo. La mayoría son de los Verdes / Alianza Libre Europea, donde se integraba ERC desde 1989. En la Alianza Libre Europea se insertan 45 partidos nacionalistas de la UE. Su objetivo político es una Europa de los pueblos. 

Sin embargo, PDeCAT estaba con los liberales, igual que el PNV, hasta que fue expulsado en octubre de 2018. Aún no se sabe en qué grupo se integrarían Puigdemont y Comín, pero posiblemente fuera en los Conservadores y Reformistas, como Vox, y como los independentistas flamencos. 

Son los siguientes del grupo de los Verdes/ Alianza Libre Europea: Diana Riba (número dos en la lista de Junqueras), François Alfonsi, Christian Allard, Margrete Auken, Benoît Biteau, Damien Carême, Anna Cavazzini, David Cormand, Petra De Sutter, Gwendoline Delbos-Corfield,Karima Delli, Jill Evans, Romeo Franz, Marketa Gregorova, Francisco Guerreiro, Heidi Hautala, Yannick Jadot, Tilly Metz, Mikulas Peksa, Michèle Rivasi, Caroline Roose, Catherine Rowett, Mounir Satouri, Alyn Smith, Tineke Strik, Marie Toussaint, Salima Yenbou y Tatjana Zdanoka. 

La que fuera Spitzenkandidat de los Verdes, la alemana Ska Keller, no suscribe esta carta. Es crítica con la gestión del gobierno de la crisis catalana, si bien considera que los independentistas perdieron su confianza al optar por la vía unilateral, que a su juicio ha ahondado la polarización de la sociedad catalana, según explicaba en una entrevista en La Vanguardia

En el grupo de Izquierda Unitaria/Izquierda Verde son solidarios con la causa de Puigdemont: Martina Anderson, Pernando Barrena, Katerina Konecna, Marisa Matias, Matt Cathy, Claire Daily, José Gusmao y Mick Wallace. 

Entre los Conservadores y Reformistas apoyan a los independentistas la flamenca Assita Kano, y  sus colegas de partido, Geert Bourgeois, y Johan van Overtveldt. También cuentan con el respaldo de un par de eurodiputados del Grupo de Socialistas y Demócratas, los eslovenos Milan Brglz y Tanja Fajon. La nacionalista vasca Izaskun Bilbao, que forma parte del grupo Renovar Europa (antes ALDE) es asimismo firmante de la carta. 

Es el momento de la Plataforma Cataluña-UE por el Diálogo. Será la palanca de Puigdemont en el Parlamento Europeo. Los defensores del Estado de Derecho han de estar alerta y recordar el pundonor con el que lo defendió Antonio Tajani.