Política

Iglesias logra competencias económicas e internacionales al asumir la Agenda 2030

Sánchez aplaza su Gobierno "urgente" tras el frenesí filtrador de los cargos de Podemos

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, felicita a Pedro Sánchez tras su investidura este martes como presidente del Gobierno por dos votos. EFE

«El presidente irá marcando sus tiempos». Pedro Sánchez ha echado el freno a la «urgencia» de formar un Gobierno en España que le llevó a cerrar sus acuerdos con los grupos que han propiciado su investidura en plenas Navidades y a celebrar su investidura el 5 de enero, vísperas de Reyes Magos. Las prisas que alegaba para justificar ese calendario se han terminado en cuanto ha sido investido este martes, una paralización que coincide con un frenesí filtrador por parte de Podemos, que al terminar el pleno ha divulgado el nombre hasta de sus secretarios de Estado. Esas filtraciones ni siquiera han esperado a que Sánchez tome posesión como presidente ante el Rey, una promesa prevista este miércoles a las 11 horas.

«La semana que viene el presidente Sánchez dará a conocer la composición de su Gobierno», informaron ayer fuentes socialistas, que no han aclarado el por qué de este nuevo cambio de criterio de Moncloa. Ese breve comunicado llegaba después de que Podemos contara la estructura de sus ministerios y aclarara que Pablo Iglesias va a tener competencias no sólo en Asuntos Sociales, su ministerio y vicepresidencia, sino también en materia económica y de política internacional.

Esas competencias llegan a través del control de la Agenda 2030 que, según informó La Vanguardia, asumirá Iglesias. Se trata de un plan para el desarollo sostenible de carácter transversal que afecta a la acción de varios ministerios socialistas. Según la información oficial del Ministerio de Exteriores, del que dependía hasta ahora, la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible fue firmada en 2015 por los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de Naciones Unidas. Representa el compromiso internacional para hacer frente a los retos sociales, económicos y medioambientales de la globalización, poniendo en el centro a las personas, el planeta, la prosperidad y la paz, bajo el lema de «no dejar a nadie atrás».

La Agenda «pretende avanzar hacia sociedades con un crecimiento económico inclusivo y mayor cohesión y justicia social, en paz y con un horizonte medioambiental sostenible» cubriendo «todas las políticas públicas domésticas, la acción exterior y la cooperación para el desarrollo». «La Agenda 2030 implica también la acción de la sociedad civil, el sector privado, los sindicatos, las universidades… Genera responsabilidades del gobierno central, los autonómicos y los municipales. Induce nuevas formas de trabajar en el interior de cada país y un modelo innovador de relaciones internacionales, consciente de la creciente interdependencia», explica su página web.

Por ese motivo, la Agenda 2030 permitirá a Iglesias contar con un equipo diplomático con una persona del entorno de José Luis Rodríguez Zapatero e intervenciones del líder de Podemos ante las Naciones Unidas y la Unión Europea.

A Pedro Sánchez no le gusta que nadie le marque sus tiempos, ni siquiera su vicepresidente in pectore, Pablo Iglesias, con el que ha tenido su primer roce. El motivo es la pretensión del presidente de que todos los ministros dejen el escaño, como ocurrió en su primer mandato tras la moción de censura, para que la agenda del Gobierno no dificulte ninguna votación en un Parlamento tan ajustado tras la investidura por sólo dos votos.

Los virtuales ministros de Podemos se niegan a dejar sus actas de diputados, ya que si fueran destituidos por Sánchez no tendrían un trabajo al que volver. Tras ese primer conflicto llega la filtración de los nombres de los eventuales titulares de carteras de Unidas Podemos y de sus secretarios de estado que, según fuentes del PSOE, habrían causado malestar en la Presidencia del Gobierno.

El equipo del vicepresidente ha divulgado, además, que Irene Montero, pareja de Iglesias, será la ministra de Igualdad; Yolanda Díaz, militante del PC de Galicia y muy cercana a la pareja dirigente de Podemos, se hará con la cartera de Trabajo, pero sin competencias en materia de Seguridad Social. Por parte de los Comunes, Ada Colau ha elegido al sociólogo Manuel Castell como titular de Universidades, que se desgaja de Ciencia, mientras que la presión de Alberto Garzón, coordinador general de IU, se ha visto recompensada con la cartera de Consumo, que tiene transferidas sus competencias a las comunidades autónomas. Para compensar esa falta de atribuciones, el líder comunista tendrá potestad sobre las casas de apuestas y juegos de azar.

Fuentes de Podemos divulgaron también ayer que el ex Jemad Julio Rodríguez, secretario general de Podemos de la ciudad de Madrid, será el jefe de gabinete de Iglesias, mientras que Nacho Álvarez, secretario de Economía de la Ejecutiva de Podemos, se convertirá en secretario de Estado de Derechos Sociales. Ione Belarra, portavoz adjunta de Irene Montero en el Congreso e íntima amiga de la mujer de Iglesias, se convertiría en secretaria de Estado de la Agenda 2030, según las mismas informaciones. y doctor en Economía y representa la cara técnica y también templada del partido.

Además, Podemos ha filtrado el futuro nombramiento como directora general del Instituto de la Juventud (Injuve) a la periodista alicantina de 26 años María Teresa Pérez, que fue diputada en la breve legislatura tras las elecciones de abril y que no consiguió escaño en los comicios de noviembre. Pérez concurrió como ‘número dos’ de la candidatura por Alicante en ambas citas con las urnas, pero en la repetición electoral del 10 de noviembre se quedó fuera del Congreso, a raíz de la pérdida de escaños de la coalición.

Muchos de esos cargos están ocupados en la actualidad por dirigentes del PSOE o personas de su confianza que se están enterando de sus destituciones por la prensa, antes de que sus jefes hayan podido darles una explicación.

El hecho de que Unidas Podemos dé a conocer la composición de su parcela del Gobierno e incluso los altos cargos que pretende nombrar ha generado malestar en Moncloa, que ha echado el freno a la formación del Ejecutivo hasta la semana que viene. Sánchez no está dispuesto a que le marquen los tiempos.

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