«La Justicia ha de poder hacer su trabajo». Coinciden en esta premisa los tres principales grupos del Parlamento Europeo, Partido Popular, Socialistas y Demócratas, y Renew Europe (antes ALDE, liberales), en relación con la petición para que se levante la inmunidad a Carles Puigdemont y Toni Comín, que este lunes han entrado finalmente en Estrasburgo como eurodiputados. Depende de este suplicatorio que sigan o no en sus escaños.

La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 19 de diciembre reconoce que la condición de eurodiputado se adquiere como consecuencia del voto en las elecciones europeas, sin que sea necesario para serlo recoger el acta en el país de origen o en las sedes del Parlamento Europeo, Bruselas y Estrasburgo.

En virtud de este dictamen, relativo en principio al caso del líder de ERC, Oriol Junqueras, ahora Carles Puigdemont y Toni Comín tienen su acta como eurodiputados. Esta semana se han estrenado en la bancada de Estrasburgo.

Sin embargo, Junqueras, condenado por sedición y malversación a 13 años, no ha sido autorizado a recoger su acta. El Supremo así se lo ha dejado claro al Parlamento Europeo que ha acatado la resolución de la Corte española. Puigdemont y Comín huyeron de la Justicia española.

El Tribunal Supremo de España ha solicitado al Parlamento Europeo que retire la inmunidad parlamentaria a Puigdemont y Comín, lo que se denomina en términos jurídicos, un suplicatorio. El procedimiento está en su fase inicial. Ha sido registrado en los servicios jurídicos.

El suplicatorio no puede invocarse en caso de flagrante delito», dice la normativa interna del Parlamento Europeo

De acuerdo con la normativa interna del Parlamento Europeo el suplicatorio «no es un privilegio personal» de los eurodiputados, sino «una garantía de independencia». El objetivo es garantizar su protección «frente a procedimientos judiciales relacionados con las actividades realizadas en el ejercicio de sus funciones parlamentarias». Y deja claro: «No puede invocarse el suplicatorio en caso de flagrante delito».

El presidente del Parlamento Europeo, el italiano David Sassoli, comunicará al Pleno la recepción del suplicatorio y lo trasladará a la Comisión de Asuntos Jurídicos. En ese momento se pone en marcha el expediente, para el que se nombrará un ponente, que desempeñará un papel clave.

También será relevante la presidencia de la Comisión de Asuntos Jurídicos, que ahora ejerce una británica a punto de hacer las maletas. La relevará un representante del grupo Renew Europe. Este jueves hay Pleno pero de momento no figura la cuestión en la agenda.

La llegada de Puigdemont y Comín al Parlamento Europeo ha llevado a los diversos grupos políticos a exponer cuál es su posición en este momento respecto al suplicatorio, a demanda de los medios de comunicación.

Si las autoridades españoles nos piden levantar la inmunidad, estamos preparados para hacerlo», dice Manfred Weber, presidente del PPE

El presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, ha asegurado que su grupo está «preparado» para votar a favor de retirar la inmunidad de Puigdemont y Comín.

«Respetamos totalmente nuestros principios del Estado de derecho y nuestra independencia judicial. Si las autoridades españolas nos piden levantar la inmunidad, estamos preparados para hacerlo», ha dicho en rueda de prensa, según informa Europa Press. El alemán Manfred Weber ha recordado que ningún grupo de momento ha anunciado que vaya a votar en contra.

El PPE es el mayor grupo del Parlamento Europeo. Cuenta a día de hoy con 182 eurodiputados, de ellos 12 del Partido Popular español. La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, pertenece al PPE.

Mayoría favorable

Tras la puesta en marcha del Acuerdo de Salida del Reino Unido de la UE, el próximo 31 de enero, el Parlamento Europeo reduce el número de miembros. Serán en total 705. Del PPE serán 179. El PP español gana un escaño, de 12 a 13.

Dejarán de estar representados los 73 eurodiputados británicos, si bien el Reino Unido aún no se habrá desligado totalmente de la UE, sino que iniciará el 1 de febrero un periodo de transición, que en principio dura hasta el 31 de enero de 2020.

Como el número de eurodiputados se reduce en 46 asientos, hay una modificación del reparto. España y Francia son los más beneficiados en la nueva distribución al ganar cinco escaños.

El segundo grupo más numeroso es de los Socialistas y Demócratas. La presidenta de este grupo en el PPE es la española Iratxe García, quien ha destacado este martes cómo «una cosa es entender que necesitamos trabajar desde el diálogo para buscar una solución política y otra cosa es permitir que la Justicia trabaje, y no son incompatibles las dos cuestiones. Y además no deben ser incompatibles».

Una cosa es entender que necesitamos trabajar desde el diálogo y otra cosa es permitir que la Justicia trabaje», señala Iratxe García, que lidera el grupo de Socialistas y Progresistas

Los eurodiputados españoles son 20 de los 154 actuales del grupo que lidera Iratxe García. Con el nuevo reparto este grupo tendrá 143 representantes. El PSOE gana uno más, serán 21.

«En ningún tema se vota de forma unánime, porque hay muchas sensibilidades. pero en este caso se espera que no haya discrepancias», señalan fuentes del PSOE en el Parlamento Europeo. De los 53 suplicatorios del mandato anterior, solo cuatro se rechazaron y no se levantó la inmunidad.

Iratxe García ha subrayado cómo el suplicatorio es el instrumento que permite que la Justicia trabaje. Así se permite que los eurodiputados puedan defenderse ante la Justicia. «Muchos eurodiputados lo demandan para tener ese derecho», recalcan fuentes parlamentarias. No será el caso de Carles Puigdemont ni de Toni Comín.

En el periodo anterior hubo decenas de solicitudes. Lo normal es dejar que la Justicia nacional trabaje», dice el líder de Renew Europe, Dacian Ciolos

Coincide con este planteamiento el líder de Renew Europe (los liberales rebautizados), Dacian Ciolos, quien apunta que es «normal» que el Parlamento Europeo deje trabajar a los tribunales nacionales. «Hemos de atender esta posición. No es algo nuevo, en el periodo anterior hubo decenas de solicitudes. Lo normal es dejar que la Justicia nacional trabaje», ha señalado en su comparecencia ante los periodistas en Estrasburgo, según informa Europa Press.

Solo en el caso de eurodiputados perseguidos por el hecho de serlo se exime esa demanda de levantamiento de inmunidad. Es decir, sería el caso de un eurodiputado que hubiera investigado un caso de corrupción, por ejemplo, y que hubiera sido llevado a los tribunales como represalia.

La Justicia española reclama a Puigdemont y Comín por su participación en el proceso independentista catalán, un hecho previo a su presentación en las listas al Parlamento Europeo.

Los liberales (Renew Europe) son hasta el 31 de enero 108 eurodiputados. En el post Brexit serán 89. En este grupo están los representantes de Ciudadanos, que ganan un eurodiputado más, y antes los de UPyD. Es el grupo en el que se integran los diputados de En Marche!, el movimiento liderado por el presidente francés, Emmanuel Macron.

Los tres grupos suman ahora 444 eurodiputados, una amplia mayoría del total de 751. En el Parlamento Europeo post Brexit contarán con 411 de 705. Salvo sorpresas el suplicatorio saldrá adelante, ya que se precisa una mayoría simple.

Ni siquiera Puigdemont y Comín han sido bien recibidos en el grupo de los Verdes / ALE (nacionalistas) en el que se pretendían integrar. El copresidente del grupo, el belga Philippe Lamberts, ha reconocido que su presencia les plantea «un problema» y les recomienda que se sume al grupo en el que están «sus mejores amigos» con los que los ecopacifistas no comparten valores. Lamberts se refiere a los ultranacionalistas flamencos de la N-VA, que están en el grupo de Conservadores y Reformistas, como Vox.

No hay plazos para que emita su informe la Comisión, pero fuentes familiarizadas con el proceso estiman que puede tardar entre dos y tres meses. En la Comisión de Asuntos Jurídicos escucharán a Puigdemont y Comín, quienes pueden presentar los documentos que consideren oportunos. Son sesiones a puerta cerrada.

No se trata de un juicio, de modo que no tratarán sobre la inocencia o culpabilidad de los eurodiputados, sino de estudiar si procede levantar su inmunidad o no. Después se votaría en el Pleno, probablemente en menos de seis meses, aunque hay casos que se han prolongado hasta tres años. Ya le gustaría que fuera el caso a Puigdemont.