«Es importante saber cómo reconstruir formas identitarias no xenófobas y aquí es cuando tienes razón, la imagen de Cataluña es la de una identidad abierta y justamente nada xenófoba, que da lecciones a España y al mundo». Quien así habla es el actual ministro de Universidades Manuel Castells, en una conversación registrada con el líder de ERC, Oriol Junqueras en 2017.

Se trata de una entrevista a tres bandas organizada por el think tank de Esquerra, la Fundació Irla, y recuperada ahora por Eldiario.es, en la que el entonces catedrático de sociología defendía el movimiento independentista como ejemplo de construcción identitaria no xenófoba, por la acogida a los refugiados en Barcelona.

Nacionalismo ejemplar

Castells pone al nacionalismo catalán como ejemplo de la «construcción de instituciones a partir de identidades», un proceso que lamenta que no se haya producido a nivel europeo.

La relación entre identidades e instituciones «es una relación fundamental que no se ha resuelto» argumentaba Castells. Y añadía que Cataluña, «en la prácitca, podría servir de lección al mundo, porque el mundo está buscando como combinar identidad, sin la que no se puede construir nada, e instituciones políticas representativas y abiertas».

Castells recuerda su triología sobre la era de la información, en una conversación centrada en la construcción de identidad, y destaca los dos procesos coordinados y contradictorios, globalización e identidad.

En ese contexto, invita a Junqueras a explicar como puede defenderse un proyecto identitario abierto al mundo reclamando primero separarse de España. Aunque deja claro que el no cree que esas dos ideas sean contradictorias. «Yo no lo pienso, eh!, pero me gustaría que lo comentaras».

El ministro concluye la entrevista argumentando que la juventud actual «es muy política» pero no en el sentido de pertenecer a partidos tradicionales, sino porque «creen en causas». En Cataluña, añade «una de las causas entre el 70% de los jóvenes es la independencia, pero no para plantar una bandera, sino porque creen que con la independencia serán más capaces de promover los valores que ellos creen y que no encuentran en las instituciones españolas ni europeas».