Marginados de nuevo del eje del debate político sobre Cataluña, los constitucionalistas vieron ayer cómo el presidente Pedro Sánchez pasaba de largo de su puerta para entrevistarse con Quim Torra y «agentes socio-económicos» catalanes. Así lo denunció el presidente de Sociedad Civil Catalana, Fernando Sánchez Costa. Otras plataformas, como Impulso Ciudadano, van más allá y recriminan al Gobierno el origen y el formato de la negociación con el independentismo en su versión institucional. Y la Asocación por una Escuela Bilingüe advirtió además contra uno de los puntos de acuerdo ofrecidos por el presidente español, que implicaría a su juicio dar más poder en educación a quienes excluyen al español de las aulas.

SCC pidió ser incluida en la ronda de contactos que el presidente del Gobierno mantendrá estos dos días en Cataluña, y que incluyen a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la presidenta de la Diputación, Núria Marin, en el plano institucional, y a las cúpulas de las patronales Foment del Treball y Pimec, las direcciones catalanas de UGT y CCOO y la entidad Barcelona Global. Pero Moncloa no encontró espacio para el diálogo con la gran entidad constitucionalista de Cataluña, responsable de las manifestaciones no independentistas del 8 de octubre y el 29 de octubre de 2017.

«Es cierto que lo pedimos con poco tiempo» reconocen desde la entidad, pero señalan que tampoco fueron incluidos en los encuentros mantenidos por Sánchez con diversas entidades sociales el pasado agosto. Por ello, el presidente de SCC ha anunciado hoy en redes que ya han pedido ser recibidos en Moncloa y ha reclamado a Pedro Sánchez que no vuelva a «invisibilizar» a los catalanes no nacionalistas.

«Nos preocupa mucho que se repita la confusión del nacionalismo con Cataluña» en la que tradicionalmente han caído los gobiernos tanto del PSOE como del PP, advierte. Y recuerda que con las manifestaciones contra el procés «esta parte de Cataluña se ha empoderado, sin nosotros no hay solución», advierte. Lamenta, además, que el presidente español opte por «reunirse con los mismos con los que se veía Soraya Sáenz de Santamaría» en los meses previos al 1-O, sin resultados aparentes.

El PSOE debe tener la valentía de abrir la interlocución al constitucionalismo

«El PSOE debe tener la valentía de abrir la interlocución al constitucionalismo» reclama Sánchez Costa, señalando que el decálogo de SCC incluye peticiones compartidas por todos los catalanes que se sienten españoles, «entre ellos los votantes socialistas». Un decálogo que incluye reivindicaciones como una ley electoral catalana que garantice una mejor representación de las dos grandes áreas metropolitanas de Barcelona y Tarragona, presencia del Estado en Cataluña, exigencia de lealtad institucional a la Generalitat, neutralidad de los espacios públicos, y la «normalización» del español en las instituciones, entre otras.

Es este punto, la reivindicación de Sociedad Civil coincide con la de la plataforma AEB, que reclama mayor presencia del español en las aulas catalanas. Esta entidad también lanzó una alerta ayer al hacerse público el documento con 44 puntos propuestos por Pedro Sánchez a Quim Torra para reconducir las relaciones entre Gobierno y Generalitat. El punto 25 de esta propuesta afirma que la Ley de Educación «contendrá la normativa que afecta al modelo de escuela catalana».

Blindaje del modelo de escuela catalana

Una promesa de blindaje del modelo catalán que implicaría la inmersión lingüística contra la que batalla esta entidad, que en opinión de muchos educadores está en el origen del sesgo ideológico en la educación en esta comunidad. «Sánchez entrega la escuela catalana a los que excluyen al español, a los que fomentan la simbología política y promueven el adoctrinamiento en los centros», lamenta esta organización.

Por su parte Impulso Ciudadano, ha denunciado que el modelo de encuentro bilateral entre Sánchez y Torra «favorece la pretensión de reconocimiento internacional de Cataluña» además de lamentar que los catalanes no nacionalistas «no han estado representados en esta reunión». El encuentro de este jueves, y la mesa de negociación que debe ponerse en marcha este mismo mes de febrero, implican a juicio de IC que el Gobierno «asume un papel de la Generalitat que va más allá de sus competencias constitucionales y estatutarias».

La entidad -responsable de la nueva querella contra Torra por incumplir el deber de neutralidad en espacio público- lamenta además que las reivindicaciones de los catalanes no nacionalistas «no están recogidas en el documento» planteado por Sánchez a Torra, y destacan también la defensa del modelo de escuela catalana sumida por el Gobierno.

«Se confirma, por tanto, que la posición del Gobierno es la de silenciar a una parte de la sociedad catalana», concluye IC, «una parte que no se siente representada en absoluto por quienes han ocupado las instituciones autonómicas para convertirlas en herramientas de la secesión y que, a la vista del documento presentado por el Gobierno, tampoco estará representada por éste en las negociaciones sobre el futuro de Cataluña».