Pedro Sánchez ordenó a José Luis Ábalos que fuera él, y no ningún representante del ministerio de Asuntos Exteriores, a reunirse en el aeropuerto de Barajas con Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela.

Según una información publicada este miércoles por El País, fuentes del Gobierno confirman que el ministro de Transportes acudió al aeropuerto no a petición propia, como ha venido defendiendo, sino a instancias del Ejecutivo para que resolviera el problema que suponía la llegada a España -donde tiene prohibida la presencia- de la número dos de Nicolás Maduro.

Según un informe policial, la reunión entre Ábalos y Rodríguez en el avión duró una hora, en contra de los 25 minutos que sostuvo el ministro a raíz de azuzarse la polémica y comenzar a cambiar las versiones del ya conocido como Delcygate.

Precisamente, Ábalos atraerá este miércoles todo el protagonismo de la primera sesión de control del Congreso al Gobierno de la presente legislatura.

El encuentro que hace más de dos semanas, en el aeropuerto de Madrid-Barajas, tuvo con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, así como las explicaciones dadas al respecto tanto por el propio ministro como por compañeros del Ejecutivo, ha sido el motivo que PP, Cs y Vox han encontrado para comenzar su función de control.

Es previsible que la corriente de críticas y alusiones la inicie el líder del PP, Pablo Casado, a pesar de que su pregunta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, versa sobre el Estado de Derecho. Ello augura que saldrá a colación la propuesta para que la exministra Dolores Delgado sea fiscal general del Estado.

Más concreta es la pregunta del líder de Vox, Santiago Abascal, pues él sí que interpelará a Sánchez sobre ese encuentro con la número dos de Nicolás Maduro, informa Efe.

La tercera pregunta al presidente la formulará el portavoz de ERC, Gabriel Rufián. El texto de la cuestión pide aclaraciones sobre cómo luchará el Gobierno contra «el auge del fascismo».

El duelo Ábalos-Álvarez de Toledo anticipa una subida del volumen, y quizá del tono, del debate

Ábalos, mientras responda Sánchez, estará en su escaño aguardando las tres preguntas (dos del PP y una de Cs) que le harán unos minutos más tarde, así como la interpelación que, después de las preguntas a los integrantes del Ejecutivo, le hará la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo.

El duelo Ábalos-Álvarez de Toledo anticipa una subida del volumen, y quizá del tono, del debate.

Habrá más ministros que tengan que explicar qué sucedió en el aeropuerto madrileño, como el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias.

Otro de los duelos parlamentarios más interesantes de la jornada lo protagonizarán el vicepresidente de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, y el secretario general del PP, Teodoro García Egea.

La pregunta registrada por el dirigente popular hace alusión al desarrollo de la Agenda 2030, pero la dinámica de estas sesiones hace prever que no será éste el tema principal que confronten.

Servirá la pregunta para comprobar cómo se desenvuelve Iglesias en la bancada azul del Gobierno tras cuatro años interpelando a los ministros como líder de Podemos.

Acabado el control, el Congreso retomará la actividad por la tarde, a partir de las 16.30 horas, con la comparecencia de la vicepresidenta Carmen Calvo ante la Comisión Constitucional.

Ella será la primera representante del Gobierno en acudir a la comisión parlamentaria correspondiente para informar sobre las actuaciones y decisiones que piensa acometer al frente de un departamento que, entre otras áreas, abarca la memoria histórica.

El jueves será el turno de Iglesias ante la Comisión de Derechos Sociales y Políticas de Discapacidad.