Política

Urkullu afirma que "fallaron los controles" y auditará la responsabilidad del Gobierno en la crisis de Zaldibar

El lehendakari asegura que "los controles no han sido suficientes" y que redoblará la investigación para depurar responsabilidades, "la verdad prevalecerá".

El lehendakari Urkullu, en el Parlamento vasco. EFE

El lehendakari Iñigo Urkullu ha reconocido hoy que «los controles no han funcionado» y que debe hacer «autocrítica» sobre el modo en el que ha procedido su Gobierno en la gestión de la crisis del vertedero de Zaldibar. No ha ocultado que «se han producido errores» en la gestión «y en las formas». Ha subrayado que en todo momento su Ejecutivo ha actuado «de forma subsidiaria» tras un accidente cuya completa responsabilidad ha situado en la empresa propietaria del vertedero. Ha calificado lo sucedido como un hecho «excepcional, extraordinario e impredecible» y ante el que optó por actuar «con especial discreción por respeto a las familias» de los dos trabajadores sepultados: «He actuado con sincera empatía con las familias. Es cierto que he estado más preocupado por hacer que por decir. Haremos una revisión crítica. Siento mucho los errores que hemos podido cometer», ha asegurado durante su comparecencia en la Diputación Permanente del Parlamento Vasco.

Al final de la sesión se ha comprometido a «redoblar esfuerzos» para esclarecer lo ocurrido, «la verdad prevalecerá» y se «depurarán responsabilidades» si las hubiere por la gestión de los responsables públicos.

Durante la comparecencia del lehendakari y de cuatro de sus consejeros, los titulares de Salud, Trabajo, Seguridad y Medio Ambiente, Urkullu ha asegurado que pese a las recomendaciones trasladadas a la poblacion de Zaldibar, Ermua y Eibar para evitar respirar el aire, estas se dieron «a modo de prevención». Ha afirmado que la salud de la población «ni ha estado ni está en peligro» ya que todos los indicadores excepto los relativos a las dioxinas y los furanos han dado niveles aceptables. En relación a las dioxinas y furanos, el lehendakari ha señalado que sólo la exposicion prolongada «durante años» supondría un riesgo «y no es el caso».

Ha informado de que los tres focos de los incendios que desde hace días se intenta sofocar han sido extinguidos y que también se ha levantado la prohibición de consumo de los alimentos producidos en la zona tras verificar que el suelo no ha sufrido ninguna contaminación.

Ha negado que existiera falta de transparencia en los primeros días de la crisis y ha sealado que toda la información que se ha aportado ha sido «veraz»: «Hemos sido transparentes desde el primer momento». Si ha reconocido que quizá la información se debería haber aportado desde el primer momento por parte de los técnicos y no de sus viceconsejeros, «a ellos se les da más credibilidad, a los ciudadanos les llega más lo que digan ellos que lo que digamos los políticos».

Sin requerir apoyo externo

Durante su intervención ha dado a conocer que si no han aceptado el apoyo de medios externos para sofocar los incendios que se han prolongado hasta esta mañana en el vertedero es por disponer de recursos propios suficientes. Sin embargo, durante la sesión se ha informado de las gestiones hechas para contar con el apoyo de un helicóptero procedente de Cantabria y la consulta al ministerio de Medio Ambiente para poder disponer de un helicóptero de alta capacidad para labores de extinción. Finalmente la solicitud fue desechada al desaconsejar los expertos el apagado del fuego con agua por la inestabilidad de la ladera. En ningún momento se ha hecho referencia al ofrecimiento de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de la que informó el Grupo Vocento y que el Ejecutivo vasco habría rechazado.

El lehendakari ha avanzado que el Gobierno se personará en cualquier proceso judicial que se abra y ha apuntado que ya ha puesto en marcha diligencias propias que pondrá a disposición de la Justicia para esclarecer lo sucedido. El Ejecutivo ha activado además sendas auditorias para esclarecer no sólo el proceder de la propia gestion del Gobierno sino también del actuar por parte de la empresa propietaria del vertedero. Por el momento, Urkullu ha asegurado que no se puede avanzar ninguna conclusión sobre las causas que han provocado el accidente, «están todas las hipótesis abiertas».

Durante la larga sesión celebrada esta mañana en la Cámara vasca se han aportado datos de la actuación durante toda las crisis generada tras la caída de la ladera del vertedero el pasado 6 de febrero. El consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola (PSE), ha revelado que en el vertedero se habían depositado hasta 320.000 toneladas de residuos peligrosos y que el ritmo de acumulación de vertidos en estas instalaciones se disparo en pocos años. De las 182 toneladas que se depositaron en 2012 se pasó a más de 500.000 en los dos últimos años. Así, de los 35 años de vida útil que se había dado al vertedero, cuyo inicio de la actividad data de 2007, «sólo le quedaban dos o tres años de vida al ritmo actual».

También ha asegurado que en los últimos años se realizaron siete inspecciones a Verter Reciclyng y que en la llevada a cabo en 2019 se llegaron a constatar hasta 18 incumplimientos, ninguno de ellos, según el titular de Medio Ambiente, vinculados a posibles inestabilidades en la ladera.

Durante su intervención el lehendakari Urkullu ha asegurado que estuvo al frente de las labores y el operativo desde el comienzo «y actuando de forma coordinada».

La prioridad, los sepultados

Iñigo Urkullu, ha mostrado su «consternación» y solidaridad a las familias de los trabajadores desaparecidos en el derrumbe del vertedero de Zaldibar, a quienes se busca «sin descanso», intentando acometer las labores con la mayor seguridad. Además, ha destacado que, «de inmediato», se creó una mesa de crisis y subrayado la coordinación de instituciones para actuar ante esta situación de «máxima relevancia, urgencia y complejidad». «Siento los errores que hemos podido cometer», ha indicado, Del mismo modo, el líder ha avisado a la población de que «el riesgo para la seguridad de las personas no ha desaparecido». Ha sido un accidente «excepcional, extraordinario e impredecible», ha apuntado.

El Lehendakari ha comenzado su intervención con una palabras de recuerdo a Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán, los dos trabajadores desaparecidos tras el derrumbe, de «consternación» y solidaridad con sus familiares en representación de las instituciones y la sociedad vasca.

En este sentido, ha asegurado que su rescate «es una prioridad para todas las personas que están participando en este operativo». «Todos los equipos están trabajando sin descanso. Están teniendo que superar todos los obstáculos: los incendios sobrevenidos, la inestabilidad del terreno, el riesgo de nuevos desprendimientos que dificultan la búsqueda, o las labores de estabilización de las diversas zonas para acometer los trabajos de búsqueda con mayor seguridad», ha apuntado.

Por ello, ha asegurado que mantienen «esta prioridad por encima de todo». «Así se lo hemos hecho saber a las familias, en todos los encuentros mantenidos desde el mismo momento en que se produjo su desaparición», ha asegurado.

Mesa de crisis

Iñigo Urkullu ha recordado que, tras primera información que recibió el 6 de febrero del «gran desprendimiento» que afectó a la autopista AP-8 a la altura de Ermua, adoptó la decisión «inmediata» de constituir una Mesa de Crisis con la participación directa de la propia Consejera, quien acude a coordinar dicha reunión con todos los servicios de emergencia: Ertzaintza, Bomberos, Ambulancias y Protección civil. «Esta Mesa se constituyó inmediatamente, sin demora», ha aseverado.

Además, ha asegurado que, «desde el primer momento, el Gobierno Vasco y las instituciones han actuado «de forma coordinada, tratando de dar respuesta progresiva y específica a todas las consecuencias derivadas de una situación de máxima relevancia, urgencia y complejidad».

En el turno de réplicas todos los grupos de la oposición han cuestionado el actuar del Gobierno y las explicaciones facilitadas hoy. Desde Elkarrekin Podemos se ha acusado a Urkullu y su Gobierno de haber actuado con «soberbia» y con falta de coordinación. El portavoz de la formación, Lander Martinez ha acusado al Gobierno de haber reaccionado sólo tras las movilizaciones de la ciudadanía, «han ido a rebufo»:» «Han actuado con falta de sensibilidad».

Desde EH Bildu, Maddalen Iriarte ha señalado que el Ejecutivo ha «perdido la credibilidad» en esta gestión y ha criticado que se presenten explicaciones que justifican una gestión cuestionable. Bildu ha acusado a Urkullu de falta de autocrítica.

Desde el PP vasco, Alfonso Alonso ha mostrado su «decepción» por la información aportada con la que se ha pretendido «construir una verdad oficial, que para eso somos del PNV». Alonso ha acusado a Urkullu de actuar «como víctima, cuando usted es el máximo responsable».

El PSE ha respaldado a Urkullu señalando que ha aportado información suficiente sobre los sucedido y que algunos partidos sólo buscaban con esta comparecencia «hacer un mitin». El portavoz socialista, José Antonio Pastor, ha apuntado que pese a que la gestión»ha estado bien, siempre es mejorable».

Por último, el portavoz del PNV, Joseba Egibar, ha agradecido que «el lehendakari no se haya escondido, ha dado la cara, siendo consciente de que las cosas se podían haber hecho mejor». Egibar ha lamentado que a la salida de la comparecencia de hoy «los discursos se van a volver a encender» por intereses partidistas.

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