Al tiempo que ponen en valor la llamada «mesa de diálogo» con el independentismo, desde el Gobierno se esfuerzan por trasladar el mensaje de que las posiciones entre ambas delegaciones son «antagónicas», en palabras de la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, o «en las antípodas», según definición de la ministra portavoz, María Jesús Montero. Muchas han sido las preguntas sobre este asunto en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros.

Calvo no ha querido avanzar mucho de la cita que este miércoles por la tarde tendrá lugar en la Moncloa. Ni siquiera ha querido evaluar el nivel de la delegación catalana, con miembros que no son del ejecutivo autonómico e, incluso, un imputado por desobediencia y malversación como Salvador Jové, de ERC, que ya se sentó en la mesa negociadora con el PSOE para facilitar la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

Hemos recibido del anterior gobierno la desidia y la falta de diálogo», dice Calvo

«Ellos han decidido que su delegación es la que es. Para el Gobierno lo importante es empezar para poder avanzar ante una situación que hemos heredado muy compleja, muy difícil, que va requerir tiempo y una enorme capacidad de reflexión. Lo que estamos es generando es la solución», ha defendido la vicepresidenta que no pocas veces se ha quejado de la situación que dejó el gobierno de Mariano Rajoy. Así, entiende que en la cita de este miércoles habrá que «reflexionar de cómo hemos llegado a esta situación. La herencia que hemos recibido del PP fue la desidia, la falta de diálogo y llevar a los tribunales cuestiones que tienen solución política», según ha enumerado.

Ha incidido también en que «a mucha gente de nuestro país le resulta constructivo y necesario» que Pedro Sánchez y Quin Torra se reúnan, sin entrar en las discrepancias del independentismo para una cita en la que no hay más orden del día «que la claridad de las posiciones, que son antagónicas», ha reiterado. Reencontrarnos, dialogar, hablar, son algunos de los términos usados de cara a una cita para la que no esperan resultados inmediatos pero que esperan que sirva para «escucharnos».

Como hiciera Sánchez desde Bruselas, «todo el mundo sabe en lo que no coincidimos» con el independentismo, por lo que la intención del gobierno es «buscar las posiciones que nos puedan unir», aunque no ha especificado cuáles pueden ser esos temas de confluencia entre ambas delegaciones.

La vicepresidenta primera ha comparecido en rueda de prensa para presentar la agenda legislativa de 2020, por la cual el ejecutivo tiene intención de presentar hasta un total de 92 leyes representativas «de los compromisos políticos de los partidos que conforman el Gobierno de coalición». Normas con rango de ley que abrirán fuego de una legislatura «estable de cuatro años». Entre esas iniciativas estarán una nueva ley educativa, de cambio climático o lucha contra el fraude. Se ha mostrado más esquiva respecto a si la comprometida reforma del Código Penal irá en los primeros paquetes legislativos, esto es, antes de verano, pero, en todo caso, este año.

La presencia de Iglesias en la comisión delegada de Seguridad «es útil»

La ministra portavoz, hoy más silente, ha dicho confiar, por su parte, en sacar adelante este jueves el techo de gasto, para lo que ha hecho un llamamiento expreso al Partido Popular y a Ciudadanos. «No pueden estar como convidados de piedra en esa actitud de bloqueo», les ha exhortado pidiendo de forma expresa a la formación de Inés Arrimadas que deje de estar de «acompañamiento» de Pablo Casado. María Jesús Montero ha admitido estar en conversaciones con distintas fuerzas políticas y defendido que «no tendría sentido que no se aprobara esta senda»

Por otro lado, e interrogada Calvo sobre la futura presencia del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en la comisión delegada de Seguridad y, por tanto, a los informes del CNI, ha defendido que «está como le corresponde a un vicepresidente y miembro de un gobierno de coalición». A fin de cuentas, ha argumentado, «las cuestiones importantes acaban en el Consejo de Ministros» por lo que «resulta útil» que esté en esta comisión.