La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, que este miércoles tomó posesión de su cargo en el Tribunal Supremo apadrinada por el también ex fiscal general y magistrado del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, ha nombrado como fiscal jefe de la Secretaría Técnica a Álvaro García Ortiz, ex presidente de la Unión Progresista de Fiscales (UPF) de la que también ha formado parte Delgado y hasta ahora fiscal de Medio Ambiente en Santiago de Compostela.

Ortiz, cercano a Delgado, se perfilaba desde enero como el candidato para ocupar dicho puesto de libre designación y de alta importancia para la institución, como publicó El Independiente.

Vital para los temas en los que Delgado deba abstenerse

La Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado es una especie de «camarilla del rey». Un órgano asesor tradicionalmente de gran solvencia jurídica y bagaje intelectual que funciona como una especie de correa de transmisión entre los representantes fiscales de los distintos órganos judiciales y la fiscal general.

Precisamente este órgano podría tener una importancia vital durante la jefatura de Dolores Delgado puesto que deberá abstenerse de aquellos asuntos en los que se haya pronunciado como ministra del Gobierno de Pedro Sánchez, según la Ley Orgánica del Poder Judicial.

La interacción entre Delgado y la Secretaría Técnica y entre ésta y los fiscales jefe de cada órgano judicial sería la fórmula para mantenerse al tanto de las decisiones que éstos adopten, así como de influir en la medida de lo posible.

Su trayectoria

García Ortiz saltó a los titulares de los periódicos como el fiscal del juicio por el desastre medioambiental provocado por el petrolero Prestige. De corte progresista, desde hace años aboga por una Fiscalía menos jerarquizada. En una entrevista para eldiario.es, llegó a decir que «hay que evitar que el fiscal general se convierta en un Rey Sol».

Fue crítico con el anterior fiscal general del Estado fallecido José Manuel Maza y los nombramientos que éste realizó, especialmente el de Manuel Moix como jefe de la Fiscalía Anticorrupción quien, por cierto, asistió este miércoles al nombramiento de Dolores Delgado, igual que los fiscales de Sala del juicio del procés, Javier Zaragoza y Fidel Cadena y el presidente de la Sala Penal del Supremo, Manuel Marchena.

García Ortiz viene reclamando desde tiempo atrás la instauración de una delegación de fiscales Anticorrupción en Galicia y deslizó en declaraciones públicas que a los anteriores gobiernos del Partido Popular en la región no les interesó que ésta existiera. Como presidente de UPF fue crítico con el Ejecutivo de Mariano Rajoy y la corrupción en el PP, afirmando incluso en una entrevista en Europa Press que «la sentencia de Gürtel llega tarde porque han pasado nueve años desde que se destapara la red de corrupción» por la que la formación política fue condenada como partícipe a título lucrativo en la sentencia de Gürtel.

Recientemente, García Ortiz participó en un laboratorio de ideas promovido por el líder del PSOE de Galicia, Gonzalo Caballero. En una entrevista en Cadena Ser, el fiscal de Área de Santiago afirmó que, como miembro de la UPF, participó en este foro como en otros en los que «asociativamente participamos» y afirmó que su presencia no significa «adscripción a ningún programa o partido político».