José Luis Martínez-Almeida (Madrid, 1975) se asoma a un balcón, el del alcalde de Madrid en la Plaza de Cibeles, a donde nunca pensó que llegaría hasta que Pablo Casado le puso al frente de la candidatura contra todo pronóstico. Elegía a uno de los suyos, a un «casadista» de primera hornada que tuvo que sustituir nada menos que a Esperanza Aguirre como portavoz municipal de los populares. Convive en coalición con Ciudadanos y es un convencido de que el centro-derecha se la juega si no cristaliza la unidad, pero marca distancias con Vox, no así con sus votantes. Crisis del PP vasco, lucha contra la contaminación, versos de Miguel Hernández, «mesa de diálogo»… no hay controvesia, propia y ajena que eluda.

Pregunta. -¿Le gusta cómo se ha resuelto la crisis de su partido en el País Vasco?

Respuesta. – Es obvio que a ninguno nos gustan las crisis, dicho lo cual creo que, al final, tenemos un gran candidato a lendakari como es Carlos Iturgaiz. Dentro de que a nadie le gusta lo que acabó sucediendo, creo que la solución que se ha buscado es la mejor.

P. -¿A usted le hubiera gustado que el pacto para el ayuntamiento de Madrid se cerrara sin tenerle en cuenta?

R. – Puedo decir por mi experiencia que la dirección nacional estuvo en contacto conmigo y me fue informando de las distintas circunstancias que se estaban produciendo en una negociación compleja y global, que no sólo incluía el ayuntamiento. Estoy absolutamente seguro de que la dirección nacional del partido tuvo los correspondientes cauces de comunicación con Alfonso Alonso, otra cosa es que al final hubiera discrepancias o controversia.

Estoy seguro de que Génova tuvo los correspondientes cauces de comunicación con Alfonso Alonso»

P. -¿Estaría dispuesto a abrir su próxima lista a Ciudadanos para ir en coalición, de llevar de dos a Villacís?

R. –No sé si la encabezaría yo como para decir quién va a ser mi número dos. Lo que tengo claro es que, o el espacio del centro-derecha tiende a la unión, o tendremos gobiernos de izquierda para mucho tiempo y, por tanto, los esfuerzos que se hagan en pos de la integración van a ser valorados positivamente por los ciudadanos.

P. –No siempre uno más uno en política son dos

R. –Efectivamente, pero sí tenemos claro que la unificación del centro-derecha con Aznar trajo gobiernos del PP y, por tanto, políticas de centro-derecha-liberal. Mariano Rajoy tuvo 186 diputados en el 2011 con menos votos de los que han obtenido PP, Cs y Vox. Por tanto, algo hace pensar que sí suma, con seguridad.

P. -Pero en la ecuación no meten a Vox y Vox sigue existiendo.

R. –Eso es cierto y con los planteamientos políticos que tienen en estos momentos, obviamente es muy difícil que se produzca un proceso de integración con ellos. Por tanto, creo que lo razonable es pensar que hay una grandísima parte de votantes de Vox, que lo fueron del PP, a los que hay que convencer de que tienen que volver a un proyecto en el que confiaron, que es identificable, sólido y reconocible, el de Casado.

Hemos asistido a la entrada en Moncloa de un delincuente recibido como un jefe de Estado»

P. -¿Y se recobra ese votante haciendo un discurso parecido al de Vox o distanciándose?

R. –Haciendo un discurso propio y un proyecto identificable, que es el que creo que está haciendo Pablo Casado. Por tanto, a pesar de la situación complicada que heredó, el trabajo que se está desarrollando va en esa línea y bajo una premisa básica: hay que reunificar al centro-derecha. Los votantes que se fueron del PP a Vox van a tener motivos para volver al PP, pero no por que hagamos el discurso de Vox o de Cs, sino porque tenemos un discurso propio en el que van a poder confiar.

P. -¿Cuánto tiempo cree que durará esta legislatura?

R. –Eso va a depender de Sánchez. Velará única y exclusivamente por su interés. Si considera que para seguir siendo presidente del Gobierno mañana tiene que deshacerse de los independentistas y envolverse en la bandera de España, lo hará. Si tiene que volver a decir que es insoportable dormir al lado de Pablo Igleias, se deshará de él. Si tiene que mentir a los españoles diciendo que va a tipificar el referéndum ilegal y que los independentistas son unos impresentables, lo hará. La legislatura va a depender del ego de Pedro Sánchez. Sánchez sólo piensa en Sánchez.

P. -¿Cómo vio la reunión de la llamada “mesa de diálogo”?

R. –Hemos asistido a la entrada en el Palacio de la Moncloa de un delincuente recibido como un jefe de Estado. Hemos llegado a un estado de degeneración política por parte de Sánchez. La sensación es de desazón, pero no se puede mentir a todo el mundo todo el tiempo y esa será su perdición.

Los ciudadanos saben que se han adoptado medidas para evitar nuevos casos de corrupción»

P.– Este es un año judicialmente complicado para el PP con el arranque de juicios por casos de corrupción, algunos con epicentro en Madrid como Púnica y Lezo, ¿cómo lo afrontan?

R. – Primero hay que tener confianza en la Justicia, en el estado de Derecho y en que se depuren todas las responsabilidades.

P.– ¿Incluso pasando por la condena de destacados dirigentes de su partido?

R. – Por supuesto, corresponda a quien corresponda la responsabilidad. Nosotros también estamos muy afectados, porque la infinita mayoría de personas que estamos en el PP trabajamos honradamente por unas siglas y un proyecto en el que creemos. Para nosotros también es una decepción enorme. Obviamente no es agradable desde el punto de vista político tener que ver que se producen esa serie de procesos judiciales, pero los ciudadanos saben que estamos en una etapa distinta, que ha habido un proceso de renovación en el PP de la Comunidad y que se han adoptado medidas para evitar nuevos casos de corrupción.

P.– ¿El PP de Madrid no es igual a corrupción?

R. –No, es igual a la mejor sanidad de Europa, a doscientos kilómetros de metro, a la educación bilingüe, a impuestos bajos y a la primera en PIB. La marca PP Madrid es excelencia en la gestión.

Salvo Casado, nadie se jugaba una peseta a que Díaz Ayuso fuera presidenta y yo alcalde»

P. -¿Se ve de líder del PP de Madrid?

R. –No me veía de alcalde como para verme de líder del PP de Madrid y, por tanto, es algo que no me he planteado. No corresponde ahora y con Pío García Escudero tenemos un muy buen presidente del PP de Madrid.

P.– ¿Cómo es la convivencia con Díaz Ayuuso?, ¿todavía no se han peleado?

R. –Tenemos buena relación porque la adversidad une mucho y, salvo Casado, nadie se jugaba una peseta a que una fuera presidenta y otro alcalde. Y luego tuvimos que soportar una campaña electoral, especialmente Isabel, francamente complicada, en la que los argumentos que se usaron contra ella rozaban la indignidad. Somos dos personas que conectamos generacionalmente y que trabajamos en equipo. Seguro que habrá momentos en que Ayuntamiento y Comunidad van a tener intereses contrapuestos, pero lo que hay que hacer es hablarlo.

P. -¿Está preparada Madrid para afrontar una crisis con el coronavirus?

R. –Estamos en las mejores condiciones desde el punto de vista sanitario y de prestación de los servicios públicos. La sanidad madrileña es la segunda mejor de Europa después de la de Estocolmo, por tanto, partimos de una posición objetivamente buena. Estoy seguro que la consejería de Sanidad con el Ministerio, que son los que tienen las competencias, van a adoptar todas las medidas necesarias. Hay que lanzar un mensaje de tranquilidad. Tenemos extraordinarios profesionales de los que podemos confiar como hemos visto en otras crisis.

Diremos en Bruselas que Madrid quiere luchar contra la contaminación y abanderar la sostenibilidad»

P. -¿Ha convencido a la vicepresidenta Teresa Ribera de su proyecto Madrid 360?

R. -Hemos conseguido tener esta reunión que era importante para establecer un marco de diálogo. Madrid 360 es la primera estrategia ambiental que ha tenido la ciudad. El anterior era un plan de calidad del aire, pero no decía nada de las cuestiones referidas a la sostenibilidad  a medio y largo plazo. Eran 30 medidas y nosotros integramos 195, que van desde la calidad del aire a la mitigación y adaptación al cambio climático. Hemos iniciado el diálogo teniendo en cuenta que tenemos además ese pleito abierto ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, donde Madrid no es el único enclave de España que está en dicho pleito.

P. -¿Nos tirarán de las orejas la próxima semana cuando vaya a Bruselas?

R. -Espero que no. Vamos a demostrar el firme compromiso del ayuntamiento de Madrid en esta cuestión. Queremos decirle a las instituciones europeas que pueden contar con la ciudad de Madrid, que no solo pretende luchar contra la contaminación sino abanderar, como una gran ciudad dentro de Europa, toda la lucha en el ámbito de la sostenibilidad.

P. -¿Va usted de la mano con su socia Begoña Villacís?, porque han surgido discrepancias

R. –Sólo se ha originado controversia entre Ciudadanos y nosotros en una medida, que es la relativa a si pueden circular los vehículos C con dos o más ocupantes por toda la almendra central. Ni siquiera es determinante y no tiene una influencia decisiva en lo que son los objetivos que persigue esta estrategia ambiental.

P. -¿Y el aparcamiento de El Retiro?

R. –No está entre esos 195 puntos, pero también ha originado discrepancias. Esperamos poder reconducirla porque no es un aparcamiento, es una remodelación de la avenida Menéndez Pelayo con el incremento de un carril bus, otro carril bici y de las aceras. Como eliminamos todas las plazas de estacionamiento que están en superficie el aparcamiento es fundamentalmente para residentes.

Me alegro que haya subido el número de lectores de Miguel Hernández, pero el alcalde no ha querido censurarlo»

P. -¿Qué problema tiene con Miguel Hernández? ¿no es un poeta que nos representa a todos?

R. –Un extraordinario poeta. Y me alegro mucho de que tanta gente haya descubierto a Miguel Hernández gracias al alcalde de Madrid. Estoy segurísimo de que muchos de los que están hablando del poeta no habían cogido un libro suyo nunca. El anterior equipo de gobierno diseñó un memorial en La Almudena de forma unilateral, apartándose de las recomendación del comisionado de Memoria Histórica. Es difícil pensar que el alcalde tiene una especial inquina contra Miguel Hernández y, sin embargo, sea tan malévolo de poner una frase de Azaña: “Paz, piedad y perdón”, que resume cuál es el significado del monumento. Me alegro que haya subido el número de lectores de Miguel Hernández, pero el alcalde no ha querido censurarlo en ningún momento.

P. –El Corte Inglés reclama al ayuntamiento 180 millones de euros por la demolición total o parcial de algunos de sus centros.

R. –Esto viene de una operación urbanística del equipo de Ana Botella que nosotros entendíamos que estaba bien ejecutada. Sin embargo, la justicia dice que no se atenía a la legislación urbanística. Estamos trabajando con El Corte Inglés para evitar un perjuicio a sus clientes y, también, un perjuicio severo y notorio para las arcas del Ayuntamiento. Podremos encontrar una solución satisfactoria, siempre dentro de la ley, que evite derribos o demoliciones, en la medida de lo posible, y por otro lado, el desembolso por parte del ayuntamiento.