El presidente del PNV, Andoni Ortuzar ha asegurado hoy que en el cargo del Rey Felipe VI «va que le silben». Preguntado por la posibilidad de que la final de la Copa del Rey enfrente al Athletic y la Real, ambos en seminfinales, el líder nacionalista ha señalado que entonces a la competición «podríamos llamarle la copa del lehendakari». Ha asegurado que pese a que a él personalmente no le gusta que se silbe, «no es un gesto demasiado educado», sí demuestra que cuando algo asi ocurre de modo mayoritario en un campo «habría que pensar por qué ocurre, en el cargo va escuchar pitidos».

El líder nacionalista ha hecho estas manifestaciones durante una entrevista en la radio pública vasca en la que también se ha referido al proceso de transferencias en marcha con el Gobierno de Pedro Sánchez. Ante quienes están recordando que lo que se ha pactado es «un calendario de negociaciones» y no tanto un calendario de transferencias», Ortuzar ha adveretido de que si no se hacen efectivas las transferencias se romperá el pacto con el PNV». Ha apuntado que la clave no radica en la disposición a negociar, que se ha producido en ocasiones anteriores, sino en «la voluntad política» para completar las transferencias: «Más vale que lo entiendan y lo cumplan», ha advertido.

Ha confiado en las palabras de Pedro Sánchez el pasado domingo en Vitoria en las que se comprometió a cumplir el Estatuto de Gernika y no en las del nuevo delegado del Gobierno en Euskadi, Denis Itxaso, quien matizó que lo acordado es un proceso de negociación y no tanto de tranferencia efectiva:»No sé que les pasa a los que entran en ese despacho que se convierten en más madrileños que los de Chamberí», ha señalado.

De cara al proceso electoral ya en marcha en Euskadi, el presidente del PNV ha afirmado que se empieza a vislumbrar un claro «frente anti PNV» por parte de Bildu y Podemos. Las llamadas de la candidata de Podemos, Miren Gorrotxategi, para dar forma a una alianza para desbancar al PNV deja entrever una actitud de «vendetta sin reparar en la política que se ha hecho»: «Aquí todos los partidos de obediencia constitucionalista van a traer a sus ‘primos de Zumosol’ desde Madrid. A Iglesias sopongo que no le dará igual lo que vote el PNV».

También ha criticado las llamadas a apoyar a EH Bildu hechas por «rebotados y renegados» de otros partidos, en referencia a Gema Zabaleta o Javier Madrazo, procedentes del PSE y de Izquierda Unida respectivamente, «ese agua nunca movió mucho molino».

Tanto a Podemos como a Bildu les ha criticado que se crean en posesión de «la máquina de repartir carnets progresistas». Ortuzar ha defendido que las políticas hechas por el PNV en materia social son tan progresistas como las que se aplican en los países nórdicos,»y reto a cualquiera a debatirlo».

Ha confiado en que la alianza con el PSE no se vea alterada por las llamadas hechas desde Podemos o Bildu, «nos conocemos muy bien, sabemos dónde están nuestros límites» y que esa llamada «con la que vienen a por el PNV» no surta efecto. Más aún, ha reconocido que el reto que ha planteado a las bases del partido de cara a los comicios del 5-A es lograr un escaño más por territorios, hasta alcanzar los 31 asientos en la Cámara de Vitoria.

Por último, en relacion a la Crisis de Zaldibar, Ortuzar ha asegurado que si bien hace suyas las palabras del lehendakari reconociendo los errores cometidos y pidiendo perdón por ellos, cree que ha habido una conjunción de intereses políticos «y la línea editorial de algunos medios de comunicación»: «Hay mucha gente esperando que el gigante tenga pies de barro».