Política

Millo sondeó a Junqueras si aceptaría una consulta nacional sobre la secesión catalana

El ex delegado del Gobierno en Cataluña asegura que formuló la propuesta a título personal, sin mandato ni de Rajoy ni de Sáenz de Santamaría

Enric Millo junto a Soraya Sáenz de Santamaría EFE

Fue una pregunta a título personal, «sin mandato» de Mariano Rajoy para formularla, pero el que fuera delegado del Gobierno en Cataluña entre finales de 2016 y junio de 2018, Enric Millo, le preguntó al entonces vicepresidente del Ejecutivo catalán, Oriol Junqueras, si aceptaría «un referéndum a todo el conjunto del pueblo español sobre la independencia de Cataluña». Así lo reconoce Millo en un libro-testimonio sobre la aplicación del 155, bajo el título «El derecho a saber la verdad» (Edit. Penísula), que saldrá a la venta el próximo día 1o.

El hoy secretario de Acción Exterior de la Junta de Andalucía -donde lo acogió Juan Manuel Moreno- narra que tanto Junqueras como el propio presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, «insistieran constantemente en verse a solas conmigo, de manera secreta», antes de la intervención del gobierno autonómico. Ni uno ni otro, razona el autor, querían trasladar a la opinión pública que «los puentes de diálogo con el Gobierno no estaban rotos, que la interlocución existía y que por nuestra parte siempre había voluntad de negociar».

Fue en ese contexto cuando «consideré oportuno hacer una pregunta directa a Junqueras sobre una opción alternativa al referéndum ilegal del 1 de octubre. No era una propuesta, ya que no había recibido mandato del Gobierno para hacerla, era únicamente una pregunta a título personal para saber hasta qué punto había o no disposición a contemplar una salida alternativa para evitar la colisión» que supondría esa consulta.

La respuesta que le dio Junqueras «fue rápida y tajante: ‘No, porque no serviría de nada'». El que fuera denominado por Soraya Sáenz de Santamaría como sus «ojos y oídos» en Cataluña para la «operación diálogo», alegó que sería de utilidad para «votar y contaros, que es lo que siempre estáis pidiendo». De ese modo, agregó, quedaría claramente en «evidencia cuál es la voluntad del conjunto de los catalanes respecto a la independencia». Junqueras le miró con una sonrisa y contestó: «Eso no es lo que queremos. En esa hipótesis no sería vinculante el resultado de Cataluña y no se estaría reconociendo el derecho de autodeterminación del pueblo catalán, que es realmente nuestro objetivo».

Aragonès y Artadi «participaron activamente en la implantación del 155»

Esta es la principal revelación del libro de Millo, que vivió en el ojo del huracán y no pocas veces acosado e insultado por el independentismo. Pero no deja de ser significativa una confesión personal que hace. Porque tras defender que el Gobierno de Mariano Rajoy consiguió «la derrota del procesismo» y los presos se convirtieron «en el único relato real que unía a los independentistas», siempre ha pensado que «sin presos preventivos antes del juicio, ni el independentismo tendría mayoría absoluta ni se mostraría tan unido como se había mostrado hasta entonces», pero se trataba de una decisión judicial que debía ser respetada.

Tras apelar a un diálogo que resultó imposible y que supuso para el separatismo «ganarle el pulso al Estado» el 1-O, recuerda las vicisitudes de la aplicación de 155, con el cese de 130 personas entre altos cargos, miembros de los gabinetes de los consejeros, asesores, eventuales y otros cargos de confianza. Pero los segundos niveles colaboraron. Por ejemplo, «tanto Elsa Artadi como el actual vicepresidente del Govern y conseller d Economía, Pere Aragonès, participaron activamente en la implantación del 155», asegura.

Comentar ()