Política

El alcalde de Igualada pide ayuda y avisa que "la situación en el hospital es desesperada"

La Generalitat confina Igualada y su área de influencia, unas 70.000 personas en los cuatro municipios

Entrada del Hospital de Igualada. EFE

El alcalde de Igualada, Marc Castells, ha reclamado más ayudas para la ciudad de casi 40.000 habitantes confinada desde esta medianoche por la extensión del brote de coronavirus en esta localidad y su entorno. «La situación en el hospital de Igualada es desesperada» ha reconocido el primer edil de la ciudad, quien ha explicado que ya han hecho un llamamiento conjunto con el Colegio de Médicos para que «todos los profesionales médicos que estén de vacaciones, días libres, prejubilados o jubilados» acudan a este centro sanitario. «Serán muy bienvenidos a ayudar a los profesionales del hospital que están exhaustos» ha asegurado Castells.

El Govern de la Generalitat ha decretado este jueves el confinamiento de todos los vecinos de la Conca de Ódena, las localidades de Igualada, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y Ódena. Estas poblaciones quedan confinadas por un brote de coronavirus desde las 21.00 horas de este jueves, ha anunciado el conseller de Interior, Miquel Buch.

Nadie podrá entrar ni salir de la comarca aislada, que engloba a cuatro localidades y unos 70.000 habitantes. Sí que se autorizará a acceder a la zona a efectivos de servicios esenciales y de emergencias.

Entre esos efectivos se encontrarían los refuerzos sanitarios que reclaman desde la alcaldía, que debe orquestar el Departamento de Sanidad de la Generalitat. «Después de 72 horas de combate en primera línea de frente tenemos a la plantilla exahusta» ha asegurado Castells en declaraciones a Catalunya Ràdio. El alcalde ha recordado además que el brote surgió en este centro hospitalario, que a tiene a «casi 40 profesionales apartados» por haber dado positivo en el contagio de coronavirus, además de 200 profesionales aislados.

Ciudad paralizada

«Esto puede crecer» ha advertido, reclamando «un refuerzo sobre todo en las áreas de urgencias, medicina interna y personal de enfermería». Castells ha explicado que, al margen del hospital, el confinamiento decretado anoche por la Generalitat ha conseguido su objetivo de paralizar la ciudad. «Hemos dejado en stand by una ciudad entera. la sensación es que el objetivo de parar el movimiento de la ciudad se conseguirá plenamente» ha afirmado.

La decisión se ha tomado tras la celebración de una reunión extraordinaria del Gobierno catalán, en la que también se ha ratificado el cierre de los colegios, guarderías y universidades catalanas y las medidas económicas anunciadas durante el día por el president Quim Torra.

La consellera de Salud, Alba Vergés -visiblemente emocionada porque es vecina de Igualada- ha explicado la medida de confinamiento hasta nueva orden en atención al «fuerte crecimiento» de la expansión del coronavirus en esta zona, en la que el miércoles se confirmó un brote de contagio en el Hospital de Igualada. La medida afecta a una población de unas 70.000 personas en los cuatro municipios, cuyo perímetro queda controlado a partir de ahora por los Mossos d’Esquadra.

Tres fallecidos

Este brote ha provocado ya tres fallecimientos, todos ellos personas de edad avanzada con patologías previas, además de 49 personas, de los que 33 son profesionales sanitarios de este centro hospitalario. «No he dicho que este foco no este controlado», ha argumentado Vergés, quien ha señalado que la evolución de los contagios en esta zona «es muy fuerte, lo que nos hace pensar que se puede descontrolar», por eso, ha concluido «limitar el movimiento es especialmente importante».

La Generalitat ha ordenado el confinamiento de estas poblaciones a partir de las 21.00 horas, aunque hasta las cero horas «se permitirá, previo control de los agentes de los mossos desplazados a estos municipios, la salida de todos los que no tengan domicilio en estos municipios» ha explicado Buch. A partir de esa hora quedará prohibida la salida de estos municipios excepto los servicios de emergencias y se recomienda a los vecinos que permanezcan en sus domicilios.

El comisario jefe de los Mossos, Eduard Sallent, ha descrito el Dispositivo Oris, en el que participan 106 efectivos organizados en tres grupos de trabajo. El primero de ellos realizará el control perímetro de los cuatro municipios confinados en 29 puntos corte, el segundo realizará tareas de apoyo para garantizar el aprovisionamiento de tiendas y farmacias de estas poblaciones, y el prestará servicios básicos a la población confinada.

«Estamos convencidos de que contaremos con colaboración y responsabilidad solidaria de los vecinos, porque es un confinamiento que se hace por su seguridad» ha argumentado Sallent. Sin embargo, la resolución firmada por los consellers de Interior y Sanidad establece sanciones «y otras responsabilidades que se puedan derivar del ordenamiento jurídico» en caso de que algún vecino intente violar el confinamiento dictado por la Generalitat.

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