Por el momento, el 5 de abril sigue siendo la fecha oficial de elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco. Sin embargo, ya comienzan los primeros movimientos que podrían desembocar, por primera vez, en la suspensión de unos comicios por la crisis del coronavirus.

En este sentido, PSOE y PP han suspendido sus actos de precampaña, una iniciativa a la que se ha sumado en los últimos minutos Ciudadanos. El actual presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, ha sido el primero en anunciar esta decisión, al tiempo que animaba al resto de formaciones a seguir el mismo camino, una medida que «por criterio de prudencia es necesario adoptar», defendía.

Feijóo ha presionado este jueves con la suspensión efectiva de las elecciones, una cita que ha calificado de «absolutamente secundaria» y que sólo se puede celebrar «si todos los gallegos pueden votar con absolutas garantías y que todos los miembros de la mesa puedan estar las 12 horas con esas garantías». Según las previsiones del Ministerio de Sanidad, en el mejor de los supuestos el fin de la transmisión del Covid-19 no llegará hasta dentro de dos meses, si bien en Galicia se han detectado por el momento 35 casos positivos de coronavirus, una cifra muy por debajo de la registrada en otras comunidades autónomas. Sin ir más lejos, en País Vasco los infectados ascienden ya a 346.

Minutos después, el PSOE cancelaba también los actos previos antes del arranque formal de campaña para el 5-A en Galicia, prevista para el próximo viernes 20 de marzo. Y Ciudadanos, de parte de su candidata, Beatriz Pino, ha seguido el mismo ejemplo porque «la prioridad en estos momentos es velar por la seguridad y la salud de los ciudadanos».

Todos los focos están puestos en lo que suceda en Euskadi. El lehendakari, Íñigo Urkullu, analiza ya las posibilidades legales y jurídicas que cabría aplicar para proceder a la modificación de la convocatoria electoral, una decisión que, en última instancia, compete a la Junta Electoral Central y al Gobierno de España. Una realidad se da ya por descontada: si País Vasco suspende, Galicia irá detrás.

Uno de los temores en el PP gallego es que, de celebrarse finalmente los comicios, se atienda a una mayor abstención que en anteriores ediciones, sobre todo por parte del potencial electorado de Alberto Núñez Feijóo: la gente de mayor edad. No le sobran votos precisamente al barón popular, ya que de acuerdo con los últimos sondeos, el PP está al borde de perder la mayoría absoluta.

Antes del anuncio de la nueva medida, Feijóo ya había anunciado la cancelación de actos multitudinarios para este fin de semana, como uno en Santiago de Compostela en el que estaba previsto que acudiesen más de 5.000 personas.