Las proyecciones y estudios que tenemos llegan a situar el pico» de la crisis del coronavirus «a finales de abril. Entraríamos entonces en situación parecida a Italia. Expansión de virus es exponencial». El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha planteado el peor escenario en su videoconferencia con los grupos parlamentarios.

«Ojalá este escenario no llegue, pero por responsabilidad hay que contemplar todos escenarios. Si nos situamos aquí, que el pico de contagio se produzca a final de abril, el retorno de la curva no llegaría hasta junio» ha añadido Torra, que ha argumentado en este escenario la necesidad de «concentrar esfuerzos ahora, para frenar curva de contagio».

Torra ha insistido en que «las cifras son muy preocupantes» porque «el ritmo de contagio es muy alto y las afectaciones graves». Y ha reclamado de nuevo el «confinamiento total», recriminando al Gobierno que «se queda a medio camino» con sus medidas. «El Gobierno tendrá apoyo de Govern pero cuando no se toman las medidas es nuestro deber explicarlo porque hay que ser ambiciosos en paquete de medidas si queremos remontar».

Acusaciones de «politiqueo» a Torra

Las exigencias del president han tenido respuesta en los partidos que dan apoyo al Gobierno, PSC y comunes, pero también en Cs y PP. Todos le han acusado de hacer «politiqueo» con la crisis -en palabras del popular Daniel Serrano- y le han reclamado que concrete qué sectores económicos reclama cerrar con su confinamiento total.

«¿A qué se refiere con el confinamiento total? ¿Qué medidas faltan?» le ha preguntado el socialista Miquel Iceta, que ha defendido que el estado de alarma del Gobierno supone ya un «confinamiento del 90%». «Lo que queda por cerrar es poco» ha añadido, apuntando que «la discrepancia sobre esto parece intento de desviar el discurso de lo realmente importante».

Una exigencia de concreción a la que Torra ha respondido apuntando simplemente a la necesidad de parar la construcción. El president se ha remitido a la memoria de la resolución de la Generalitat en la que se fijaba como únicos sectores esenciales a mantener abiertos sanidad, servicios sociales, telecomunicaciones, servicios funerarios, gestión de residuos, suministros básicos y medios de comunicación.

Por contra, la portavoz de los Comunes Jessica Albiach ha señalado a industrias como la del cartón o el plástico, los transportistas, o mecánicos, que se han convertido en esenciales para mantener los servicios básicos y ha advertido a Torra que «no podemos hacer demagogia con lo que es actividad esencial».

«Necesitamos un Govern que actúe desde la lealtad y la responsabilidad» ha añadido el portavoz de Cs, Carlos Carrizosa, quien ha reclamado además a Torra que la Generalitat deje de resistirse a pedir apoyo al Ejército, una petición que han compartido todos los partidos menos JxCat, ERC y la CUP.

Puya al Parlament

El presidente catalán y dirigente de JxCat no ha dejado pasar la ocasión, además, para reclamar al Parlament que aproveche la risis del coronavirus para reformar su reglamento y permitir las sesisones telemáticas. «Una de las lecciones de esta epidemia es que nuestro mundo ha cambiado» ha argumentado, apuntando que cuando pase «no trabajaremos de la misma manera, y espero que nuestro Parlament no trabaje de la misma manera porque podremos agilizarlo y trabajar mejor».

Con la de esta mañana, Quim Torra estrena las comparecencias telemáticas por las que su partido, JxCat, ha suspirado desde que ganó las elecciones autonómicas de 2017 con Carlos Puigdemont en Waterloo. Desde entonces JxCat ha pujado por reformar el reglamento del Parlament para realizar primero una investidura telemática, que fue prohibida por el Tribunal Constitucional, y después para mantener la condición de diputados tanto de Puigdemont y Toni Comin como de Oriol Junqueras, Raül Romeva, y Jordi Sánchez.

No se trata, sin embargo, de un pleno ni una comparecencia en comisión, y no habrá votaciones. Después de una bronca reunión de la Mesa, en la que sólo JxCat defendía que pudiera celebrarse una sesion plenaria con Torra compareciendo desde la Casa dels Canonges, el partido de Torra aceptó la fórmula de comparecencia sin acomodo formal en los trámites parlamentarios.

Reforma del reglamento

El presidente del Parlament, el republicano Roger Torrent se ha resistido sin embargo durante estos dos años a contravenir los dictámenes del Constitucional en contra el abuso del voto delegado para mantener esa condición de diputados. Una postura con la que ha intentado salvaguardar su propio futuro político y evitar medidas penales contra la Mesa, pero que le ha convertido en blanco de sus teóricos socios de JxCat.

Esta semana, la Mesa ha acordado además reactivar la ponencia de reforma del reglamento para «superar los inconvenientes jurídicos» que se plantean actualmente para poder hacer sesiones del Pleno y las comisiones por vía telemática, desspués de que los letrados de la cámara avalaran esta reforma excusivamente para momentos extraordinarios como el provocado por esta crisis del coronavirus.