La fiscal de la Fiscalía Antidroga Cristina Toro Ariza ha fallecido este jueves a los 59 años por coronavirus en el Hospital de la Moraleja, según informan fuentes fiscales a El Independiente.

Según estas fuentes, Toro Ariza fue hospitalizada el sábado por la noche sin una sintomatología clara. A pesar de que su familia informó en los últimos días de una cierta mejoría, finalmente ha fallecido sin sufrir patologías previas.

Precisamente en la Fiscalía Antidroga, adscrita a la Audiencia Nacional, se detectaron dos casos de posible contagio, el de Cristina Toro y el de otro compañero la pasada semana, lo que provocó que el domingo se decidiera desinfectar las instalaciones de los tribunales centrales, según informaron fuentes jurídicas.

Trayectoria y reconocimientos

Toro Ariza fue nombrada fiscal especial Antidroga en el año 2011, y anteriormente desempeñó su labor en la Fiscalía Provincial de Madrid y la Fiscalía de Sevilla. Ingresó en la carrera fiscal el 7 de enero de 1988.

Distinguida con la Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort en 2016 y con la Cruz al Mérito Policial de la Policía Nacional, Toro Ariza pasó a la Fiscalía Antidroga «con mucha ilusión», según relatan sus compañeros de carrera.

«Alegre, jovial y gran amiga»

Casada con el fiscal anticorrupción José Miguel Alonso, con quien tenía una hija y un hijo, Cristina Toro era una «extraordinaria fiscal y mejor amiga», la define uno de sus compañeros en la Fiscalía Antidroga, Ignacio De Lucas.

Miembro de la Asociación de Fiscales, otro compañero que coincidió con ella en la Fiscalía de Madrid, el fiscal Ángel Perrino, la define como una persona «jovial, alegre, con sentido del humor, que siempre estaba dispuesta a sacarte una sonrisa con un comentario o un chiste en los días malos».

Cristina Dexeus, presidenta de la Asociación de Fiscales, traslada a este diario que la muerte de Cristina Toro ha sido «una gran pérdida para la carrera fiscal, donde era muy querida. Era un gusto compartir con ella un rato por su inteligencia, su humor socarrón, su gran sentido común. Sabía hacer sentir muy bien a quien estaba a su lado en cada momento», afirma Dexeus.

Ambas acudieron al mismo preparador, Anselmo Sánchez, para acceder a la carrera fiscal. Dexeus cuenta que precisamente en las últimas fechas Toro estaba preparando un evento sorpresa para Sánchez, con el que mantenía muy buena relación, porque se ha jubilado. «Era muy buena amiga de sus amigos, sabía cuidar y mantener muy bien las relaciones», asegura la presidenta de la Asociación de Fiscales. Desde ésta se ha enviado un comunicado a la carrera y una vez concluyan las restricciones del estado de alarma, verán cómo honrar a su compañera.

Entre otros casos, Toro ejerció la acusación en el proceso de la Audiencia Nacional contra el gallego Marcial Dorado, uno de los mayores procesos judiciales contra el contrabando y el narcotráfico en España.