Política

Interior delega en los vigilantes privados que no haya aglomeraciones en el transporte

Millones de empleados de sectores no esenciales volverán a trabajar este lunes y Sanidad pide a los ciudadanos que guarden al menos un metro de separación dentro de metros, trenes y autobuses, tarea que confía a las empresas de seguridad privada.

Trenes de Cercanías en la estación de Atocha. EUROPA PRESS

Aunque el Gobierno asegura que España no se encuentra en una «fase de desescalada», millones de españoles empleados en sectores no esenciales y sin la opción de teletrabajar deberán volver a sus puestos de trabajo este lunes. Interior asumirá el reparto de hasta 10 millones de mascarillas higiénicas en estaciones de transporte público para tratar de neutralizar un posible repunte de contagios, y recomienda mantener una distancia de al menos un metro dentro de los autobuses y de los vagones de tren y metro.

Ese trabajo, según oficio de la Dirección General de la Policía al que ha tenido acceso El Independiente, quedará delegado en los vigilantes de las empresas de seguridad privada. «Los vigilantes de seguridad velarán por la distribución y separación conveniente entre los viajeros en los accesos, andenes e interior de los medios de transporte referidos», reza el escrito remitido a la Comisaría General de Seguridad Ciudadana y a las Jefaturas Superiores de Policía.

El oficio de la Dirección General reconoce que se debe orientar la actuación de las fuerzas de seguridad a «evitar aglomeraciones en las estaciones de trenes y terminales de autobuses, esencialmente en las de cercanías de trayectos interurbanos», así como «asegurar el adecuado flujo de viajeros tanto en los andenes como en los vagones y autobuses».

En los primeros días tras la entrada en vigor del estado de alarma, las aglomeraciones puntuales que se produjeron en puntos de la red ferroviaria como la estación de Atocha generaron indignación entre los trabajadores que seguían utilizando los medios de transporte público.

En la mayoría de los casos, estas aglomeraciones puntuales se debieron a averías en las líneas que provocaron una reducción de los servicios. En los transportes que operaron con normalidad no se registraron incidencias y tanto el Gobierno como la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento denunciaron la distribución de imágenes falsas o que no correspondían con la fecha actual.

Polémica entre los expertos

Cabe recordar que, a partir de este lunes, las medidas en vigor serán las mismas que en aquellos días, toda vez que ya ha finalizado el período excepcional de dos semanas en el que se ha paralizado obligatoriamente toda la actividad no esencial. Ahora, sectores relevantes como la construcción y la mayoría de la industria podrán volver al trabajo si las empresas mantienen actividad o lo consideran necesario, aunque miles de ellas han aplicado ya Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Ante el temor de que esta decisión pueda favorecer un segundo pico de contagios prematuro, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado este sábado que ha habido «consenso» entre los expertos y que nadie ha puesto en duda la medida. Este viernes, sin embargo, el mimebro del comité de expertos Antoni Trilla, jefe de epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona, aseguró que no habían sido consultados antes de anunciar la medida.

«No nos han consultado. Los comités técnicos de los gobiernos español y catalán trabajan con distintas opciones, pero a nosotros no nos han consultado formalmente», dijo en una entrevista en Catalunya Ràdio, en la que consideró probable el escenario de un ligero repunte en los próximos días.

El ministro Salvador Illa, tratando de anticiparse a este supuesto, ha asegurado que si se produce será por el hipotético incremento en la cantidad de pruebas realizadas: «Si hay un incremento del número de contagiados, habrá que ponerla en contexto por la mayor capacidad de testeo. Cuantos más tests se hagan, más casos saldrán».

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