El socialista Enric Llorca se presenta como médico y alcalde. Lleva 25 años compaginando ambas ocupaciones, por las mañanas en la alcaldía, por las tardes en el CAP (Centro de atención primaria). Ahora, la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 lo ha hecho saltar a la fama más allá de los límites de su municipio, Sant Andreu de la Barca (Barcelona), por su empeño en avanzarse al desastre y anticipar medidas de prevención, muy a pesar de algunos en la Generalitat. Fuera de Sant Andreu se habla del hospital de campaña montado con apoyo de la Guardia Civil, que tiene en esta localidad su mayor comandancia en Cataluña. Pero él se fija sobre todo en los quince días en los que sus convecinos diagnosticados de coronavirus fueron enviados a casa por falta de espacio en el Hospital de Martorell, sin que la Conselleria se dignara a abrir los equipamientos propuestos por el Ayuntamiento.

Pregunta.- ¿Cómo se siente?

Respuesta.- Me siento abatido, deprimido, decepcionado, porque veo la insensibilidad de algunas personas que tienen responsabilidades ante el sufrimiento de la gente. Cada tarde estoy en el CAP hablando con gente que sufre y me explica situaciones que sé que se podrían solucionar con medios que están a nuestro alcance. Gente que me pregunta, «¿por qué no me llevan a este hospital de campaña?» Y tengo que contestar que no lo sé. Como la persona diagnosticada de Covid a la que mandamos a confinar a casa y me dice “vivo con mi madre de 80 años”. Esta persona debería haber ido al hospital o al hotel medicalizado, pero se queda en casa y contamina a su madre. Esta insensibilidad es la que me desmonta.

Me siento abatido y deprimido por la insensibilidad de algunos responsables ante el sufrimiento de la gente»

P.- ¿Cómo se explica la negativa de la Generalitat a usar el hospital de campaña y el hotel medicalizado?

R.- El hotel lo ofrecimos hace más de 15 días, esta semana en el plenario del Ayuntamiento aprobamos un manifiesto en el que pedíamos a la Generalitat que lo abra. En tres ocasiones han anunciado la apertura para después no hacerlo.

P.- La Generalitat les afea que actuaran por cuenta propia.

R.- Desde la atención primaria veíamos lo que se nos venía encima y con ánimo de dar respuesta a la situación montamos un hospital de campaña. Lo hicimos en 48 horas, con el apoyo de la Guardia Civil y de Médicos sin Fronteras, y con la colaboración de toda la ciudadanía. Lo pusimos a disposición del Departamento de Salud, porque sabíamos que se produciría una sobresaturación del Hospital de Martorell, como así fue. De hecho, el hospital tuvo que cerrar en dos ocasiones las puertas porque no podían atender a más gente en urgencias, la gente estaba en los pasillos.

Nuestro hospital de campaña podía ser un elemento de apoyo para toda la comarca, pero nadie nos atendió. Los planificadores empezaron a planificar un hospital de campaña en el socio sanitario de Martorell y tardaron quince días en ponerlo en marcha. Quince días durante los cuales a los enfermos contagiados de Covid-19 se los enviaba a casa y contagiaban a más gente, pudiendo utilizar una infraestructura que estaba disponible.

P.- Después vino el hotel medicalizado.

R.- Cuando el Govern aprobó el decreto que permitía medicalizar los hoteles, contactamos con el de aquí, el Hotel Brixtol. Lo ofrecimos de nuevo a la Generalitat, para que aquellos enfermos diagnosticados de Covid-19 en vez de quedarse en casa pudieran ir a este hotel. Lo adecuamos nosotros con la ayuda de Médicos sin Fronteras y la colaboración de la cadena Catalonia.

P.- ¿El problema es la falta de personal sanitario para atender estos espacios?

R.- No era problema de personal médico, porque el personal del CAP y el CUAP se ofrecieron a atenderlo. Pero nos respondieron que habían abierto un hotel en Martorell y había que llenarlo. En Sant Andreu hay gente diagnosticada como Covid, algunos remitidos desde el hospital porque no los pueden ingresar, y se van a casa. Además de los confinados con diagnostico clínico porque no se les puede hacer el test.

En casa, una persona diagnosticada de Covid-19 es un peligro para la gente que vive con ella»

En casa, una persona diagnosticada de coronavirus es un peligro para la gente que vive con ella. No todo el mundo tiene una casa de 120 metros cuadrados con dos plantas y jardín, mucha gente tiene un piso de 50 metros y es muy difícil convivir sin contaminar al resto de la familia. Ahora todo el mundo dice que hay que identificar los casos y aislarlos, el hotel medicalizado para esto es perfecto. Lo abrirán después de casi tres semanas en las que nosotros -como médicos- hemos tenido que ver el sufrimiento de mucha gente, la muerte de algunas personas, por esta… No lo calificaré.

P.- ¿Es mala fe o incompetencia de los gestores intermedios? ¿O teme que haya directrices superiores?

R.- No creo que la consellera dé estas directrices. Pero hay gente que toma decisiones y la consellera no los desautoriza. En esta lucha muchos nos equivocamos, nos ha cogido sin experiencia y muchas cosas las hacemos sobre la marcha. Por eso hemos intentado hacer las cosas a partir de un diálogo constructivo, intentando hablar para coordinar todos los recursos, aprovecharlos de la mejor manera, para dar respuesta a un sufrimiento enorme de la población, para evitar unas muertes que no se habrían producido si se hubieran utilizado bien los recursos. Esto no es una opinión, es una evidencia.

P.- ¿Esta descoordinación explica que España haya sido uno de los países con peores datos de mortalidad por el coronavirus?

R.- No tengo la información suficiente como para poder decir esto. Es cierto que se ven disfunciones entre algunas comunidades. Hay comunidades que dicen que no pueden hacer nada, pero la Comunidad Valenciana si lo está haciendo. ¿Qué es lo que no puede hacer Cataluña que sí puede hacer Valencia?

P.- Usted es además el responsable de salud en la Diputación de Barcelona, que consiguió test antes que la Generalitat ¿cómo lo hicieron?

R.- Vimos el problema y nos movimos. Además les informamos, fuimos leales y les explicamos que íbamos a comprar los test.

P.- ¿Cual fue la respuesta?

R.- Nos pidieron el proveedor y se lo dimos. ¿Por qué ellos no los compraron y nosotros sí? Porque vimos la necesidad. La administración local tiene muchos defectos, pero tiene una ventaja, la capacidad de reacción. Cuando tus vecinos tienen una necesidad no puedes decir que ya te lo mirarás y lo analizarás con calma. Somos la administración más cercana al ciudadano y estamos obligados a tener una capacidad de reacción casi inmediata.

P.- ¿Los ayuntamientos son los que han reaccionado más rápido?

R.- Muy por delante de la administración autonómica.

P.- ¿Lamenta que el Gobierno no haya atendido la petición de los grandes alcaldes, en el sentido de que se deje gastar el superávit de los ayuntamientos y se flexibilicen los limites al endeudamiento para que sigan prestando este servicio?

R.- Estoy convencido de que el Gobierno estudiará esta demanda. Es un situación difícil desde el punto de vista sanitario y después será muy difícil desde el punto de vista económico. Y las decisiones que tienen una trascendencia económica hay que tomarlas -estas sí- con un poco de reflexión. Estoy convencido de que harán lo que haga falta para que las administraciones locales podamos salir adelante de la mejor manera posible.

P.- Respecto a la gestión sanitaria de la Generalitat, ¿tiene la impresión de que se ha hecho bien la gestión de UCI, que se han multiplicado, pero se ha dejado desvalida a la atención primaria, por no hablar de las residencias de ancianos?

R.- El numero de muertos en las residencias es un dato objetivo de cómo se ha gestionado. Otro dato, nuestro hospital de referencia, Martorell, tiene a 117 sanitarios contagiados. Si en la primaria no ha habido más positivos es porque los ayuntamientos les hemos facilitado el material. Esto son datos objetivos que demuestran la falta de recursos, de material de protección, de test. Una de las cosas que me deprime mucho son los discursos triunfalistas.

P.- Coincide con la afirmación de que si consigues entrar en el hospital estás salvado, el problema es llegar, porque la primaria y el 061 están colapsados.

R.- Es cierto. Nuestro hospital de referencia tiene tres plantas, dos están ocupadas por coronavirus. Hay gente que necesita entrar, pero no hay camas. ¿Por qué ofrecimos el hotel y el hospital de campaña? Para que la gente que va mejorando pueda ir a un estadio intermedio en el que acaba de recuperarse, esto deja camas libres para ingresar, a efectos de Covid o de otras enfermedades. La gente sigue enfermando de otras cosas, siguen teniendo infartos o ictus. El índice de supervivencia por ictus ha bajado en picado, son los efectos secundarios del Covid.

La gente sigue enfermando, el índice de supervivencia del ictus ha caído en picado, son los efectos secundarios del Covid-19

P.- ¿Cuales serían las condiciones para empezar a pensar en un desconfinamiento?

R.- Es muy difícil. Lo primero es estudiar los recursos de las diferentes administraciones y evitar que este desconfinamiento provoque un repunte si no actuamos todos de forma coordinada. La salida solo tiene una solución: la vacuna y el tratamiento o una inmunidad de grupo del 80%. Pero mientras eso no pase tendremos una situación difícil desde el punto de vista sanitario y económico, aunque ahora el problema sanitario lo eclipsa todo.

P.- ¿Qué opinión le merece la elección de Oriol Mitjà como máximo responsable del plan de desconfinamiento del Govern?

R.- Solo diré que Mitjà, que tiene un curriculum muy bueno, no es epidemiólogo, es virólogo. En el Departamento de Salud hay muy buenos epidemiólogos a los que parece que no se tiene en cuenta.

P.- Respecto a la gestión del Gobierno ¿qué habría mejorado? ¿lo peor fue la compra centralizada que nunca funcionó?

R.- No lo sé. Me faltan datos para opinar. Todos hemos intentado hacerlo lo mejor posible y todos nos hemos equivocado en algunas cosas porque es un virus nuevo y nos ha superado a todos. Lo mas importante es mantener la capacidad de dialogar y aprovechar los recursos que tenemos. No despreciar nada, todo es útil.

El hospital de campaña todavía podría ser necesario, más de lo que lo es ahora, hasta que no llegue la vacuna vamos a tener repuntes importantes»

P.- ¿Han desmontado el hospital de campaña tras el rechazo de la Generalitat?

R.- No, ni lo desmontaremos. Ojalá nos equivoquemos, pero podría ser necesario, más de lo que es ahora. La solución será la vacuna o la inmunización global, hasta que esto no llegue podemos tener repuntes importantes y habrá que estar preparados.

Yo he cometido un pecado original, preparar dos infraestructuras que he puesto a disposición de la Generalitat y lo hice de forma rápida. Esto no me lo perdonarán nunca.