Política CRISIS DEL CORONAVIRUS

El delegado de Gobierno de Madrid sobre las "aglomeraciones": "Patriotismo es velar por la salud"

Manifestación para protestar por la gestión del Gobierno central en la avenida de San Luis en Madrid. EFE

El delegado de Gobierno de la Comunidad de Madrid, el socialista José Manuel Franco, se ha mostrado en contra de las «aglomeraciones» sucedidas en la capital en los últimos días y ha asegurado que «el mejor gesto de patriotismo es velar por la salud de los españoles».

En una entrevista al programa Espejo Público de Antena 3, Franco ha explicado que en Madrid no se pueden permitir «que se produzcan aglomeraciones». Y es que las protestas en la Comunidad contra el Gobierno de Pedro Sánchez se han intensificado en los últimos días.

Ayer, las concentraciones y caceroladas en diferentes puntos de Madrid continuaron por noveno día consecutivo rodeadas de un amplio dispositivo policial desplegado por la Delegación del Gobierno y que se mantendrá en las próximos jornadas para vigilar el cumplimiento de las medidas de seguridad por el coronavirus.

El aplauso dedicado a los sanitarios a las ocho de la tarde, mucho menos secundado este lunes que en jornadas anteriores, dejó paso a las caceroladas, acompañadas de concentraciones en algunas calles.

Núñez de Balboa, en el distrito de Salamanca, epicentro de las protestas los primeros días, contó con más de una decena de vehículos policiales y un helicóptero sobrevolando la zona.

Al igual que el domingo, varios centenares de personas cortaron el tráfico en la sede del PSOE para pedir la dimisión de Pedro Sánchez. Otro de los puntos con más afluencia fue el paseo de la Habana, donde los manifestantes cortaron el tráfico y donde la policía tuvo que lanzar cinco avisos para que se disolvieran.

La protesta también se sintió en la plaza de Chamberí, donde también hubo presencia policial entre los manifestantes, muchos de ellos portando banderas de España. En Alcorcón, un cordón policial intervino para evitar que se encontraran vecinos que participaban en la protesta y otros contrarios a ellas.

Con más tranquilidad discurrieron las concentraciones en zonas como Montecarmelo, Sanchinarro o Pinar de Chamartín y en municipios de la periferia como Majadahonda o Pozuelo, donde se redujo el número de asistentes en comparación con los primeros días.

También la protesta llegó a la casa del vicepresidente, Pablo Iglesias, y la ministra Irene Montero en Galapagar, donde hace días que los manifestantes realizan una cacerolada que pasa por el exterior de su vivienda.

Comentar ()