«Nos estamos llevando por delante el espíritu de la investidura quizá de forma irremediable, un espíritu que despertó muchísima ilusión, que era palanca para el progresismo, pero también era dique de contención para el fascismo». Un Gabriel Rufián visiblemente airado ha descargado hoy toda la responsabilidad del no de ERC a la quinta prórroga del estado de alarma solicitada por el Gobierno en el propio ejecutivo de Pedro Sánchez. Y ha dejado claro que responsabiliza de la ruptura al PSOE, advirtiendo a Unidas Podemos contra el riesgo que representa para los morados que Cs sea el nuevo socio prioritario de los socialistas.

«Las señorías del Gobierno le están dando boletos a la derecha en una rifa que algún día pueden ganar» ha advertido Rufián, que ha señalado esa situación como «lo terriblemente peligroso de lo que está sucediendo».

El portavoz republicano ha advertido además al PSOE contra las supuestas bondades del giro al centro del partido naranja bajo la dirección de Inés Arrimadas: «Cs se puede vestir de derecha moderada un rato, pero Arrimadas no es Angela Merkel, es Cospedal» ha asegurado, insistiendo, tanto él como la portavoz de JxCat, Laura Borràs, en que «nosotros conocemos bien a Cs» por su origen catalán.

Rufián ha recriminado a Sánchez que no haya buscado realmente el acuerdo con ERC, pese a la apertura de un nuevo diálogo tras el no del último pleno. «Las negociaciones en política se sudan, no se esperan» ha advertido, acusando a Sánchez de «jugar constantemente a la geometría variable bajo un axioma falso: soy lo mejor que hay, o yo o la nada». En resumidas cuentas, Rufián ha acusado al PSOE de «jugar al chantaje, y eso un día se acaba».

«Hoy aquí no se constata la negativa de ERC a su estado d alarma, se constanta negativa del gobierno a negociar nada con ERC, han escogido a la derecha» ha insistido quien fuera socio clave en la investidura de Pedro Sánchez. «Ni en 150 discursos del gobierno más progresista, plurinacional y dialogante podrá justificar que habiendo una alternativa de izquierdas escogieron con quienes gobiernan con Vox en Andalucia y quien reparte cacerolas con Ayuso en Madrid».

Advertencias a Podemos

Rufián ha lanzado además algunas advertencias a los socios minoritarios del Gobierno, a los que les ha pedido que se pregunten por qué el Gobierno «aprueba reales decretos sociales con nosotros y las prórrogas con la derecha». La respuesta, según el republicano, es porque «son innecesariamente reaccionaras y recentralizadoras, y qué menos que aprobarlo con partido reaccionario».

A este discurso se ha unido la portavoz de JxCat, que ha anunciado un nuevo No de su partido a la propuesta del Gobierno en lo que ha calificado como «el pleno de la marmota». Borrás ha acusado además a Sánchez de «cargarse» el estado autonómico con su modelo recentralizador de gestión de la pandemia, aunque al final se lo ha agradecido.

«Nuestra nueva normalidad» ha advertido Borràs, «esperemos que sea un estado propio, que pueda decidir el confinamiento sin esperar 15 días y cerrar fronteras sin pedir permiso: un estado al que no tenga que venir una de las ONG mas importantes del mundo a exigirle respeto al derecho reunión y la puesta en libertad de los presos políticos».

Bildu y la reforma laboral

La postura ha sido muy distinta de los hasta hace poco socios independentistas de ERC y JxCat y miembros de la alianza que aupó a Pedro Sánchez. EH Bildu ha evitado desvelar desde la tribuna el sentido de su voto en la quinta prórroga del Estado de Alarma. La portavoz de la coalición independentista vasca, Mertxe Aizpurua, ha asegurado que el respaldo de los cinco diputados abertzales estará condicionado a un acuerdo para la derogación en su totalidad de la reforma laboral.

Desde la formación han asegurado que esta mañana se sigue negociando para intentar cerrar un acuerdo. Ha insistido en que urge «recuperar derechos» de los trabajadores y «devolverles la dignidad y seguridad». Aizpurua ha apuntado que es sólo cuestión de voluntad política, «no deje caer esta oportunidad para derogar esta reforma laboral doce años después», ha apuntado.

En su intervención, la portavoz de EH Bildu ha afirmado que la «reconstrucción» del país a la que apela el presidente del Gobierno debe tener en cuenta la «capacidad de autogobierno» de la sociedad vasca, también en una crisis sanitaria como la actual y no someterla a una mera «sumisión».

Ha recordado que han actuado con la responsabilidad a la que se comprometieron cuando apoyaron a Sánchez y que también han sumado para alcanzar el tercer objetivo que se fijaron: «Frenar a la derecha». Ha advertido, sin embargo, al presidente de que tendrá que elegir bien si se apoya en la derecha neoliberal de Ciudadanos o en las formaciones progresistas de izquierdas, «no es momento de vacilaciones ni dudas, elija bien».