En plena crisis de alianzas del Gobierno de Pedro Sánchez, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha anunciado hoy que mañana planteará al presidente del Gobierno un listado con 40 reivindicaciones sobre las que espera obtener «alguna respuesta» a lo largo de la próxima semana. Y ha advertido que si Sánchez no atiende a esas reclamaciones, especialmente la devolución de «todas las competencias» autonómicas «nos opondremos al estado de alarma».

No es la primera vez que Torra esgrime esa amenaza, que de hecho ERC y JxCat han hecho efectiva en las dos últimas votaciones de las prórrogas propuestas por el Gobierno. Pero hasta ahora el presidente catalán había esperado a las conferencias de presidentes para anunciar la postura del Govern, siempre matizada después por Esquerra. Este sábado el presidente catalán ha ido un paso más allá, al anunciar ese listado de 40 peticiones doce horas antes de la conferencia de presidentes que Sánchez reunirá mañana de nuevo.

Torra ha resumido en su intervención seis objetivos prioritarios de ese listado, centrado básicamente en la recuperación de competencias y la obtención de más recursos económicos para la Generalitat. «Cataluña tiene que recuperar todas sus competencias, hasta que no se haga efectivo, nos opondremos al estado alarma» ha advertido.

No toleraremos recortes

Ha señalado además que «no toleraremos recortes», y ha exigido que las administraciones se endeuden «para crear trabajo y transferencias directas a los sectores más afectados» entre los que ha destacado el turismo, el comercion y la cultura. Torra ha pedido además que se prorrogue los ERTE «los meses que haga falta» y ha señalado como «urgentísimo, que el Estado pague los cobros pendientes de miles de trabajadores», además de reclamar la suspensión de «cuotas e impuestos» para autónomos y empresas.

El presidente catalá nno se ha conformado, en este contexto, con la subida del margen de déficit al 2%, que ha consideerado insuficiente. Ha reclamado además los 4.000 millones de euros en los que la Generalitat cifra el coste de la emergencia sanitaria, que espera recibir del fondo anunciado por el Gobierno. Y otros 9.000 millones en calidad de «deudas» del Estado con la Generalitat por conceptos como la aplicación de la disposición adicional tercera del Estatut, pagos pendientes de los mossos o de la Ley de dependencia.

Esos son sólo las partidas apuntadas por Torra en su intervención televisada, en la que ha dejado claro que no podía concretar todas las medidas. Sí ha destacado la aprobación de la renta básica universal, anunciada hoy por Sánchez, aunque ha lamentado que llegue «con retraso». Y ha pedido apoyo para afrontar la «emergencia educativa» que el Govern ha señalado como su próxima prioridad, con la reapertura parcial de los colegios a partir del 1 de junio.

Vergés replica a Simón

Torra no ha mencionado, sin embargo, los problemas de cuenteo exhibidos en los últimos días por su Gobierno, que este jueves «afloró» más de 600 defunciones no contabilizadas ante el Ministerio de Sanidad. Sobre esa nueva crisis de datos sólo ha hablado hoy la consellera de Salud, Alba Vergés, quien ha explicado que desde el inicio de la crisis del coronavirus 64.794 personas han sido infectadas en Cataluña, de las que 11.800 han muerto -7.023 con positivo en la prueba PCR y 4.777 sospechosas de tener el virus-. En las residencias de personas mayores ha habido 13.660 infectados y 3.918 muertes en esta comunidad.

Vergés ha dado estos datos en una comparecencia en la que ha replicado al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, que dijo que le preocupaban los datos del coronavirus en Cataluña: «Con todo el respeto para el señor Fernando Simón, que es muy buen profesional y se lo valoro mucho, quien sabe lo que pasa en Cataluña somos nosotros».

La Generalitat está en el centro de la polémica por el aumento, este jueves, de 634 fallecidos por coronavirus en los datos aportados por el Govern a Sanidad. Un desfase que ha hecho salar todas las alarmas, después de una semana de datos confusos.