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Odisea para conseguir una reserva en terraza: "Estamos llenos hasta mediados de junio"

La entrada de Madrid en la Fase 1 hace que lograr una mesa en terraza sea imposible en muchas zonas

La terraza de L'Escampreru, en la calle Corazón de María de Madrid

La terraza de L'Escampreru, en la calle Corazón de María de Madrid Ignacio Encabo

«Todas nuestras líneas están ocupadas». «Todas nuestras líneas están ocupadas». «Todas nuestras líneas están ocupadas». El teléfono para hacer una reserva en las terrazas de Florida Retiro lleva días echando humo. Conseguir una mesa en el céntrico parque de Madrid es misión imposible en estos primeros días de la Fase 1 en la capital. Todas las líneas están ocupadas. Todas las mesas, también.

Nadie puede reservar de 7 de la tarde al cierre del local. Necesitamos una rotación de mesas muy alta»

«Para cenas, estamos llenos hasta mediados de junio. No entra ninguna reserva más», dicen desde Florida Retiro, que cuenta con cinco terrazas en uno de los lugares más privilegiados de Madrid. Les queda algún hueco para la hora del mediodía entre semana, pero no habrá espacio para la improvisación en la «nueva normalidad» tras el confinamiento. Lo de pasear por el Retiro y parar a refrescarse con una caña no será posible por el momento. A no ser que haya logrado una reserva, algo que ni alguno de sus propios trabajadores han conseguido.

En Florida Retiro, que además cuenta varios restaurantes y una discoteca, tienen claro una cosa: serán muy escrupulosos con los horarios. «Vamos a exigir puntualidad británica». Y es que con el funcionamiento al 50 por ciento, cada minuto de ocupación es oro para el sector.

Rotar mesas, clave para la hostelería

Para lograr un servicio más o menos rentable con la maquinaria al 50 por ciento se necesita un trajín constante de clientes. «Ten en cuenta que a mí si se me sienta una persona con un café dos horas no puedo echarle», advierte Miguel Ángel Jiménez, dueño del restaurante La Heroica en la calle Corazón de María. «Hay que tener tacto con los clientes, pero tienen que ser conscientes de que tenemos que aprovechar al máximo las terrazas», añade.

«Nosotros vamos a abrir las cuatro terrazas que tenemos, pero el mismo viernes en que se anunció el pase de Madrid a la Fase 1 tenemos toda esta semana reservada», comentan desde el Grupo Lalalá, que cuenta con 13 locales en la capital. «Lo que hemos hecho es acortar los horarios de duración de mesa. Por ejemplo, nadie puede reservar de 7 de la tarde al cierre del local. Necesitamos una rotación de mesas muy alta». Su idea es dar tres o incluso cuatro comidas por cada turno.

Separación de mesas en una terraza en Madrid
Separación de mesas en una terraza en Madrid Ignacio Encabo

Funcionar sin reservas: la otra opción

Algunos hosteleros están optando sin embargo por no llenar el libro de reservas. Es el caso de Benigno Cives, dueño del restaurante gallego Arcade en Madrid. «La gente tiene muchas ganas de disfrutar de la terraza, pero como tenemos muy pocas mesas intentaremos hacer el menor número de reservas. Si tenemos todo reservado, se para un poco», explica «Beni», como le llaman, en el primer día de la reapertura de su negocio.

«Intentaremos que todo el mundo esté contento. La que reserva y la gente del barrio que pasea sin reserva y se quiere tomar algo. Queremos cuidar a todos. Y con 12 mesas pues tenemos que adaptarnos».

A pocos metros está L’Escampreru, el bar de Angela y Antonio. Poco antes de las 10:30 de la mañana ya tiene todas las mesas de su terraza ocupadas. El olor del café se junta con el del jamón ibérico y el del grifo, que dos meses después vuelve a escupir cerveza. «Vamos a poner un orden de horas para que todos puedan disfrutar de ello», comenta Ángela. «Ya era hora. a gusto ver esto así».

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