El punto y final a la enésima bronca en la sesión de control de este miércoles ha venido a cuenta de un tenso rifirrafe entre Cayetana Álvarez de Toledo y Pablo Iglesias, después de que la primera se dirigiese al segundo como «embajador de ETA en el Gobierno de España» y «el burro de Troya de la democracia».

En un detallado repaso por la hemeroteca de Pablo Iglesias, la portavoz de los populares ha sacado a relucir las vergüenzas del dirigente de Podemos y la «relación intimidante que mantiene con el inframundo de ETA». Entre otras cuestiones, ha citado la tesis doctoral de Iglesias en que «mencionaba que la kale borroka es gimnasia» y ha recordado cómo el ahora vicepresidente segundo del Gobierno criticó en 2011 la condena contra Arnaldo Otegi por «defender sus ideas». «Señor Iglesias, si en España se condenaran las ideas, usted estaría en la cárcel», zanjaba.

«Es mucho más digno ser burro de Troya que marqués», respondía Iglesias, quien lamentaba en su intervención que la «señora marquesa», como ha apodado a la portavoz parlamentaria del PP, «agite el odio» en la Cámara y que, además, haya utilizado «mentiras» para atacarle personalmente, «lo que refleja sus complejos y sus inseguridades».

Pero el episodio de máxima tensión se ha vivido en la contrarréplica, cuando Cayetana Álvarez de Toledo ha elevado -aún más- el tono y ha lanzado un duro ataque al vicepresidente del Gobierno: «Usted es hijo de un terrorista, a esa aristocracia pertenece, a la del crimen político», en relación a la antigua militancia de Francisco Javier Iglesias en el Frente Revolucionario Antifascista Patriótico (FRAP), lo que ha recibido un sonoro aplauso de sus compañeros de filas.

En respuesta, el dirigente de Podemos ha acusado a la portavoz popular de haber cometido «un delito» con esa afirmación y que «sólo alguien con títulos nobiliarios es capaz de creerse con la impunidad de llamar terrorista a alguien y que le salga gratis», mientras desde la tribuna invitaba a su padre a «ejercer las acciones oportunas» contra la diputada del PP.

Pero la polémica no ha quedado ahí. Una vez terminado el duro combate entre ambos dirigentes, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha preguntado a la portavoz del PP si deseaba retirar del diario de sesiones la afirmación que había realizado sobre el padre de Pablo Iglesias, a lo que Cayetana Álvarez de Toledo se ha negado porque «pertenecía al FRAP». Pese a la negativa, Batet ha decidido retirarlo del diario de sesiones, lo que ha provocado un enfado monumental en la bancada del PP. Incluso la vicepresidenta segunda del Congreso, Ana Pastor, se ha levantado de su asiento en protesta por la decisión, a la que ha seguido el diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro, no sin antes acusar a Batet de «censurar» lo que había ocurrido en la Cámara.

En Twitter, Álvarez de Toledo se ha reafirmado en lo sostenido en el Congreso publicando una columna el propio Iglesias en septiembre de 2012, tras la muerte del histórico dirigente del Partido Comunista, Santiago Carrillo, en que es él quien se señala a sí mismo como «hijo de un militante de la FRAP».

El precedente de Hermann Tertsch

El polémico episodio vivido hoy en la Cámara Baja cuenta con un precedente no muy lejano en el tiempo. En verano del año pasado, el eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch, fue condenado a indemnizar con 15.000 euros al padre de Pablo Iglesias por «vulneración del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen».

El motivo de la condena fueron dos tuits publicados por Tertsch -que el fallo judicial le obligó a borrar- en que vinculaba a Francisco Javier Iglesias con un asesinato perpetrado por el FRAP en 1973 contra un policía.

«Del nombre de este policía tampoco se acuerda nadie. José Antonio Fernández Gutiérrez asesinado por el FRAP, grupo terrorista comunista, el 1 de mayo de 1973. Entre los miembros detenidos después estuvo el padre de Pablo Iglesias. Como llegó la amnistía nunca fue acusado nadie», decía el primer mensaje, al que siguió otro: “Las decisiones sobre matar o no matar policías se toman antes. Además, yo no he dicho que el padre de Iglesias fuera uno de los autores materiales del asesinato de aquel policía de 21 años. Sino que no ayudó a esclarecerlo. Nunca fue aclarado ese crimen porque se dio la amnistía”.