Los enfrentamientos entre el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y el secretario general del PP, Teodoro García Egea, llevan camino de convertirse en el auténtico plato fuerte de la sesión de control de los miércoles en el Congreso de los Diputados. El cese de Diego Pérez de los Cobos en lo que se ha interpretado como un intento de injerencia del poder ejecutivo en el judicial y las críticas que en este sentido ha lanzado el «número dos» popular, han llevado a Iglesias a preguntarse si el PP estaba alentando a la desobediencia por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que ha sido replicado con un enorme pataleo desde la bancada popular, a pesar de lo exiguo de su presencia conforme a las medidas de seguridad del coronavirus.

Egea ha recordado que «hace cien años el fundador de la Guardia Civil, el Duque de Armada, se negó a cumplir una orden injusta del General Narváez. Más de un siglo después el general Laurentino Ceña ha hecho lo mismo con su Gobierno, ha preferido irse que tomar una decisión injusta. Si Roldán no logró acabar con la guardia civil ustedes tampoco lo harán».

Al hilo de estas afirmaciones, Iglesias ha elevado el tono para espetar: «»¿Está pidiendo a los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad que incumplan las órdenes que consideren, por incitación suya, injustas? ¿No se les cae la cara de vergüenza? ¿Es consciente, en su enorme lucidez, de lo que está diciendo aquí? Sean prudentes, que nos jugamos la democracia».

Además, Egea, ha replicado unas palabras anteriores de Sánchez al equiparar al PP con Vox, para subrayado que si el PSOE vota y pacta con Bildu «son como Bildu», al tiempo que ha subrayado que pese a la propaganda gubernamental del «Ahora somos más fuertes» «nos faltan 30.000 españoles». A su juicio, el Gobierno ha puesto la ideología por encima de la salud de los españoles. Su gestión genera desconfianza a la sociedad. ¿Qué más tiene que pasar -ha continuado- para que dimita un ministro?». Pero quizá lo más significativo haya sido cuando ha afirmado que Iglesias está a un paso de «sentarse en el banquillo por obstrucción a la justicia», en alusión al caso que afecta a su ex asesora Dina Bousselham